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Concurs de Allioli

Sant Antoni celebra la gran fiesta del ‘allioli’

Sant Antoni acoge el Primer Concurs d’Allioli en el marco del certamen gastronómico Restaurat. El hotel Blau Parc es el escenario en el que doce equipos compiten en la tarde del viernes para elaborar el mejor ‘allioli’, tanto de estilo tradicional como creativo.

Claudia Marí Prats

Claudia Marí Prats

Sant Antoni

El hotel Blau Parc se convirtió en el escenario de una gran fiesta este viernes con el allioli como protagonista. Los amantes de este producto tradicional se reunieron en el Primer Concurs d’Allioli, celebrado en el marco de la decimosexta edición del certamen gastronómico Restaurat, que acoge Sant Antoni.

En un ambiente jovial, festivo, familiar y también de algunos nervios al comienzo de la prueba, doce equipos participan en esta primera edición del concurso, que no ha dejado indiferente al paladar de ninguno de los asistentes. Hay alliolis con sabor más fuerte, otros más suaves y algunos con sabores diferentes y originales, incorporando ingredientes como el aguacate, el mango o la tinta de calamar en su elaboración. El concurso admite dos categorías, una del allioli tradicional y otro más creativo. Ninguna de las dos defrauda, dejando al jurado con una difícil decisión para elegir a los ganadores.

Uno de los concursantes de esta primera edición es Domingo, quien confiesa haberse apuntado esa misma mañana, cuando un amigo suyo se lo comentó. «Hay alliolis de bastante nivel y el año que viene seguro que serán mejores, porque estas ideas inspirarán más ideas», explica el participante, gran amante de la cocina.

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Una imagen del certamen. / Juan Antonio Riera

María acude al concurso con sus tres amigas, aunque solo ella prepara el allioli. Sus amigas, con diademas de Navidad de Papá Noel, acuden a animar y apoyarla. «Somos compañeras de trabajo y nos pareció buena idea venir para pasar un buen rato juntas», cuenta la joven.

También con intención de pasarlo bien vienen Carmen y Antonia, que presentan su allioli de Can Jurat, de estilo tradicional, y el allioli ‘Beso de vampiro’, en la categoría de creativo. «Beso de vampiro porque el ajo espanta al vampiro», bromea Carmen. Este allioli creativo está elaborado con mango y con especias, dándole un toque más suave respecto al allioli tradicional. «Queríamos hacerlo con un toque más exótico, por eso hemos elegido el mango y las especias. Además, para presentarlo hemos querido hacerlo con un pan de pita que hemos traído, siguiendo con el toque exótico», cuenta Carmen.

Un mortero histórico

Los participantes pueden realizar el allioli tanto con mortero como con una batidora. Entre quienes utilizaron el mortero se encuentra Jordi, cuyo mortero es muy especial. «Este mortero es histórico», sonríe. «Perteneció a una amiga, Mercé, que falleció en 2020 con 104 años. Y a su vez, antes era de su madre, que se lo regaló cuando se casó. Es un mortero que ha vivido dos guerras mundiales y una guerra civil», cuenta orgulloso Jordi, quien asegura que fue a Barcelona a buscarlo en cuanto supo que iba a participar en el concurso. El concursante explica también que fue su madre quien le enseñó a hacer allioli y que llega al concurso con ganas de divertirse y pasar una buena tarde.

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Otro momento del concurso. / Juan Antonio Riera

La tarde también es un reto para algunos de los participantes. El calor hace que alguno de los alliolis ya elaborados se corten cuando falta poco para entregar los platos al jurado.

Otro de los grupos se encuentra con problemas para montar el allioli. Es el caso de Allioli tot especi y Marga Orell, una de las juezas, al ver sus dificultades, decide echarles una mano para que puedan seguir adelante, a pesar de estar ya fuera de tiempo. «Soy profesora, así que les enseño para que puedan hacerlo», explica Orell. «Técnicamente están ya descalificados, pero queremos que puedan terminar y probarlo», añade la jueza.

Mientras los concursantes esperan la deliberación del jurado, llega quizá uno de los mejores momentos de la tarde: probar el allioli del vecino. De una mesa a otra los participantes se van pasando pan untado con el allioli elaborado, comentando y compartiendo la experiencia. En algunas de las mesas la celebración va un paso más allá y beben vino de un botijo. Vitorean al que consigue hacerlo sin verter la bebida.

También a los músicos Sam e Iván, quienes amenizan la tarde de concurso con sus canciones, se les invita a probar el allioli.

El momento del jurado se acerca pero los nervios que había al comienzo de la prueba ya han desaparecido. Ahora todo es una fiesta. Casi una hora después, la decisión está tomada.«La valoración está siendo muy reñida», dice Teresa Boned, de la empresa Luzmenú, organizadora del certamen.

Finalmente, el allioli con tinta de calamar de Domingo se hace con el primer premio, dotado de 500 euros, en la categoría de allioli creativo, la «más reñida», según comenta el jurado. En cuanto al tradicional, también premiado con 500 euros, el de Can Jurat de Carmen y Antonia es el ganador. Son las grandes triunfadoras de la noche, ya que en la categoría de creativo también han conseguido que su allioli ‘Beso de vampiro’ sea el segundo premiado.

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