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Aniversario | José Luis Rodríguez Presidente de la Asociación Cultural Gitana Chavorró

José Luis Rodríguez, presidente de la asociación Chavorró de Ibiza: «La sociedad, inconscientemente, aísla al pueblo gitano»

La catedral acoge este domingo el jubileo de los gitanos y las hermandades rocieras, que presidirá el obispo de Ibiza, Vicent Ribas

José Luis Rodríguez ,el presidente de la Asociación Cultural Gitana Chavorró, ayer en la sede de Diario de Ibiza.

José Luis Rodríguez ,el presidente de la Asociación Cultural Gitana Chavorró, ayer en la sede de Diario de Ibiza. / CÉSAR NAVARRO ADAME

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Maite Alvite

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Ibiza

La comunidad gitana de las Pitiusas se dará cita este domingo, 7 de diciembre, en la catedral de Ibiza para conmemorar los 600 años que lleva su pueblo en España. Aprovechando la efeméride, José Luis Rodríguez, presidente de la Asociación Cultural Gitana Chavorró, que «lleva unos años inactiva», habla con Diario de Ibiza sobre la realidad de este colectivo en Ibiza y Formentera e invita a todos sus miembros a participar en lo que ellos consideran un homenaje por partida doble, ya que incluye también a las hermandades rocieras de la isla. La iniciativa, como explica Rodríguez, parte del Obispado de Ibiza, que arrancará esta peregrinación jubilar en la iglesia de Santo Domingo, en Dalt Vila, a las 10.30 horas para luego subir a la catedral. Allí el obispo, Vicent Ribas, presidirá la misa, durante la que se interpretarán cánticos y salves de tradición gitana y andaluza.

¿Cómo surgió la idea de hacer este evento en la catedral?

El obispo de Ibiza fue el que me propuso la idea de hacer esta peregrinación jubilar para conmemorar los 600 años del pueblo gitano en España. El evento lo hacemos conjuntamente con las hermandades rocieras, que nos acompañarán con sus canciones durante la misa, que presidirá Vicent Ribas. Uno de nosotros, que no seré yo, ofrecerá un pequeño discurso. Aprovecho, desde aquí, para invitar a todo el pueblo gitano de las Pitiusas a que asista a este homenaje.

Con este acto, como decía, se conmemora la llegada del pueblo gitano a España en el siglo XV, pero ¿cuándo llegó esta comunidad a las Pitiusas?

En los años 50 del siglo XX. La mayoría procedían de Baza, en Granada, y viajaron a Ibiza atraídos por las oportunidades de trabajo y de prosperar que se decía que había en la isla. Entre los primeros que llegaron estaban mis tíos y mi padre.

«Los primeros gitanos que llegaron a Ibiza vivían en chabolas en el mismo sitio donde trabajaban»

¿Dónde vivían y a qué se dedicaron estos primeros gitanos que llegaron a Ibiza?

La gran mayoría empezaron a trabajar en las obras del aeropuerto, que entonces se estaba construyendo, y en toda la canalización que se hizo para llegar a Gesa. Vivían en las chabolas que ellos mismos levantaban con materiales como lonas en sus lugares de trabajo. Eso me lo ha contado mi padre, era terrible. Con el tiempo y, a medida que fueron encontrando trabajos estables y fueron ganando dinero, se trajeron a sus familias y alquilaron viviendas, la mayoría en Dalt Vila y sa Penya.

¿Cómo les recibió la población local?

Piensa que el ibicenco era un pueblo muy cerrado en aquella época y que no estaban acostumbrados a ver a personas como nosotros, con nuestra vestimenta colorida y nuestra forma de ser, pero mi familia me cuenta que, en general, no tuvieron ningún tipo de problemas de racismo, salvo casos aislados. Sí que es verdad que hubo ocasiones en aquella época en que por el hecho de ser gitano cuando entrabas en un establecimiento te miraban con mala cara. En mi caso yo no me he sentido discriminado ni diferente respecto a los demás ciudadanos de Ibiza, porque ellos a mí sí me han tratado o yo he intentado que me traten tal como soy. Yo creo que eso se puede extrapolar a la mayoría de los gitanos que somos de aquí. Tampoco quiero decir que nos hayan tratado como reyes, pero sí que es verdad que la mayoría hemos sido bien aceptados y nos hemos integrado bastante bien dentro de la comunidad ibicenca. Nos han ido aceptando poco a poco, progresivamente, sabiendo las particularidades que tenemos cada uno, adaptándonos también nosotros a la forma de vida que ellos tenían. Yo diría que ha habido una conexión bastante buena con el pueblo ibicenco, aunque es verdad que otras familias, a lo mejor, no pueden decir lo mismo.

¿Tienen cifras de la población gitana que hay en la actualidad en Ibiza y en Formentera?

En el último censo que hicimos, puerta por puerta, cuando se fundó la asociación hará unos 16 años, había unos 3.200 en toda la isla de Ibiza y en Formentera, una veintena.

Ahora que menciona la asociación Chavorró, ¿con qué objetivos se creó y a qué se dedica actualmente?

Se creó para ayudar, formar e informar a la comunidad gitana. Durante tres o cuatro años hicimos bastantes cosas. A través de ella y a precios más asequibles muchos se sacaron distintos carnets de conducir. En los últimos años la entidad está inactiva, pero ya hay mucha gente que me dice de reactivarla y estamos pensando en darle una segunda oportunidad a la asociación, puede que sea este mismo invierno.

José Luis Rodríguez, en las instalaciones de Diario de Ibiza.

José Luis Rodríguez, en las instalaciones de Diario de Ibiza. / César Navarro Adame

¿Se está cerca, en su opinión, de lograr la integración plena de la comunidad gitana en la sociedad pitiusa o todavía queda mucho camino por andar?

Queda mucho por hacer, aunque sí que hay sectores aislados que están muy bien integrados, pero los prejuicios y la discriminación siguen existiendo. Por ejemplo, a la hora de optar a un puesto laboral, a condiciones iguales, con la misma preparación académica, cuando van a pedir trabajo un gitano y un payo, lo tiene más fácil el segundo. A toda la gente que tiene prejuicios les aconsejo que los deje a un lado y nos den una oportunidad porque los gitanos estamos muy preparados para ocupar cualquier puesto de trabajo y, además, cuando nos implicamos en una labor y confían en nosotros somos muy fieles.

¿De quién considera que es la responsabilidad de que el pueblo gitano no se haya integrado completamente?

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Si tengo que hablar con el corazón, yo creo que una gran parte de la responsabilidad, no te digo el 100%, la tiene la sociedad en la que vivimos y aquí hablo en general, no de las Pitiusas. No nos deja que demos el paso definitivo. Y digo esto porque, como decía antes, todavía hay muchos prejuicios y bulos en torno a nosotros. Inconscientemente la sociedad nos aísla. Si no ofreces al gitano las mismas oportunidades que tiene cualquier persona que no sea de esta etnia, al final, se forman guetos y el gitano se tiene que buscar la vida como puede. Si tú tienes intención de erradicar el chabolismo y de integrar a este pueblo no los metas a todos en el mismo sitio. Los gitanos estamos donde estamos porque nos lo hemos ganado con nuestra lucha, pero siempre parece que cuando sacamos la cabeza alguien nos pone la pierna encima.

¿Pero asumís una parte de la responsabilidad?

Sí, claro que tenemos una parte de responsabilidad porque, a lo mejor, hay un sector que no quiere vivir de la forma que la sociedad quiere sino como le enseñaron sus antepasados. Desde el tranco de tu casa para dentro puedes hacer lo que quieras, pero para fuera hay unas leyes de convivencia que hay que respetar. Pero para eso también la sociedad en general tiene que demostrar que quiere esa integración, pero claro si cuando te va a pedir trabajo no se lo das porque es gitano y tienes miedo a que te robe...

Hablando de prejuicios y estereotipos, uno que está extendido es que la comunidad gitana es más machista que la paya y que a las niñas, por ejemplo, no se las deja estudiar más allá de la ESO. ¿Qué tiene que decir a eso?

No es verdad. En la casa quien manda es la mujer y quien la saca adelante son mujeres y hombres al 50%. A día de hoy, la mayoría de mujeres gitanas están trabajando, entre el 80 y el 90%. Y no hay más machismo del que hay en el resto de la sociedad. No hay diferencia en el trato que tú puedas tener con tu pareja al que yo puedo tener con la mía. Y eso de que a nuestras hijas no las dejamos estudiar es otro bulo, el 90% de los gitanos que hay aquí en Ibiza están escolarizados.

¿Cómo está viviendo la crisis habitacional la población gitana?

Muy mal, como el resto, es un problema generalizado.

«No queremos privilegios, simplemente que nos traten con normalidad»

¿Qué tal la relación con las instituciones públicas?

Es cordial, mantenemos una relación buena, pero porque políticamente les interesamos. Lo que les importa no son nuestros problemas sino nuestro voto y eso no debería ser así. Los partidos, ya sea de un color político o de otro, se acuerdan de nosotros cuando llegan las elecciones, pero luego, si te he visto no me acuerdo. ¿Dónde están todas las promesas que se hacen cada cuatro años para arreglar sa Penya? Nos responsabilizan a nosotros de su deterioro, pero la culpa de que esté así no es nuestra. Todos los partidos políticos que han pasado por el Ayuntamiento de Ibiza, y lo digo con conocimiento de causa, han prometido el oro y el moro diciendo que iban a poner buena iluminación, buenos servicios de limpieza, que iban a acondicionar las casas...Y, sin embargo, el barrio a día de hoy sigue casi en el mismo estado de deterioro, y eso que el consistorio ha recibido mucho dinero de la UE para arreglar estas cosas.

¿Quiere hablar de alguna problemática más o hacer alguna petición concreta?

Si la sociedad ibicenca quiere conocer bien cómo es el gitano, que le dé las mismas oportunidades que al resto para tener, por ejemplo, una vivienda y un trabajo digno , que no lo mire con recelo, que no lo discrimine por su color o por su forma de vestir, y verá como, poco a poco, si todos damos un paso adelante, se produce esa integración total. El pueblo gitano no es como nos definen o nos quieren vender algunos. Somos muy pacíficos, empáticos y muy solidarios. Sabemos ponernos en la piel del otro y si vemos a alguien pidiendo en la calle le damos de comer e incluso le sentamos a nuestra mesa. A lo largo de la historia hemos sido un pueblo muy perseguido y eso nos ha marcado. Solo queremos normalidad, no necesitamos privilegios, simplemente que nos traten como a cualquier persona que no es de nuestra etnia y que nos juzguen por nuestros actos, no por nuestra condición de gitanos.

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