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Hallan restos arqueológicos que describen la evolución urbana de la ciudad de Ibiza

Las obras del puerto para grandes yates de IGY Ibiza Marina desvelan vestigios púnicos, romanos e islámios y de época moderna, como la primera carretera a Sant Antoni o la conocida como Fábrica de la Luz

Parte de los restos hallados durante las obras de IGY Ibiza Marina.

Parte de los restos hallados durante las obras de IGY Ibiza Marina. / Arqueología Ibiza

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César Navarro Adame

César Navarro Adame

Ibiza

Las obras de modernización de las infraestructuras del nuevo puerto deportivo para grandes yates en la zona de la Marina del puerto de Ibiza han sacado a la luz numerosos restos arqueológicos, que abarcan una impresionante horquilla histórica que se inicia en la época púnica, continúa en la romana y musulmana y se prolonga hasta la construcción, por ejemplo, de la primera carretera que unió la capital de la isla con Sant Antoni, datada en 1867.

Estos trabajos, que llevó a cabo la adjudicataria de ese puerto, IGY Ibiza Marina, gestionada por Ocean Capital Partners (OCP), Grupo Empresas Matutes e Island Global Yachting (IGY), consistieron fundamentalmente en el tendido de la conducción del suministro eléctrico desde una central situada, aproximadamente, detrás del instituto Santa Maria, hasta la zona de los Andenes del puerto, entre el Martillo y el viejo Muro; el recorrido incluyó una parte de la avenida de Ignasi Wallis y toda la avenida de Bartomeu de Roselló, además de tramos de las calles Vicente Serra y Orvay y Arzobispo Cardona Riera.

Esta amplia zona se corresponde con el antiguo espejo de aguas del puerto y con el Pla de Vila, en época más moderna. El germen de la ciudad de Ibiza, desde donde se articuló gran parte de su crecimiento durante los últimos siglos. Ahora, IGY Ibiza Marina explica qué se encontraron al abrir zanjas, siempre con control arqueológico preventivo y la supervisión directa de especialista (Arqueología Ibiza), para el tendido eléctrico. Y el resultado es espectacular.

Una de las zanjas abiertas durante las obras de IGY Ibiza Marina.

Una de las zanjas abiertas durante las obras de IGY Ibiza Marina. / Arqueología Ibiza

La empresa explica a Diario de Ibiza que entre los restos más numerosos, "destacan varios muros tradicionales de mampostería localizados a poca profundidad. Por sus características constructivas y disposición, se asocian al pasado rural del entorno histórico de la ciudad, conocido tradicionalmente como el Pla de Vila, con campos agrícolas delimitados por muros de piedra y casas payesas diseminadas. La coincidencia de algunos de estos muros con los visibles en la fotografía aérea de 1956 refuerza esta interpretación".

La vieja carretera de 1867 y la finca de sa Farinera

Además, en el cruce de la actual avenida de Ignasi Wallis "se documentaron tres muros paralelos que, por su configuración y relación con la capa de asfalto superior, se interpretan como límites o cimentaciones de la antigua carretera de Sant Antoni, la primera construida en la isla, finalizada en 1867 y asfaltada por primera vez en 1929. Uno de estos muros se relaciona, además, con el cerramiento de la antigua finca de sa Farinera, existente hasta los años setenta del siglo XX".

Los trabajos en el centro de la ciudad, "también revelaron estructuras vinculadas a la modernización urbana de Ibiza fuera del núcleo histórico, a finales del siglo XIX y principios del XX". Así, "se identificaron cimentaciones y elementos constructivos relacionados con la antigua Fábrica de Luz, la primera central eléctrica de la isla, inaugurada en 1907, así como con edificaciones colindantes de la misma época. Estos restos confirman el papel estratégico de este sector en la expansión urbana y tecnológica de la ciudad", detallan desde IGY Ibiza Marina.

En otro tramo de la zanja aparecieron muros y pavimentos situados aproximadamente a un metro de profundidad, "compatibles con el gran movimiento de tierras derivado de las obras del puerto aprobadas en 1889 y desarrolladas hasta 1912, que elevaron el nivel de los diques y sepultaron estructuras anteriores". Las obras del puerto fueron diseñadas por el ingeniero Emili Pou (Palma 1830-1888) y fueron el primer impulso para la gran zona portuaria de la ciudad.

En el extremo opuesto de la intervención, en la calle Vicente Serra y Orvay, "se localizaron restos de edificaciones de piedra caliza en la base de la zanja que apuntan a construcciones de origen romano o tardo-antiguo". Y muy cerca, en la calle Arzobispo Cardona Riera, "se recuperó un conjunto cerámico de amplia horquilla temporal -de época púnica a medieval islámica- con un lote homogéneo de vasijas de época bizantina, alineado con la presencia de necrópolis tardo antiguas en el entorno inmediato del Pla de Vila".

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