Un «despliegue de viviendas» en Ibiza reanunciado (eternamente). Hasta Ábalos las anunció
La presidenta del Govern anunció el pasado lunes «el mayor despliegue de vivienda pública de la historia reciente en las islas». En realidad no anunció, sino que reanunció, pues todas las promociones ya han sido dadas a conocer en varias ocasiones. En el caso de la de Ca n’Escandell, desde hace lustros.

El ministro José Luis Ábalos visitó Ca n'Escandell en 2021. / Vicent Marí
Pompa, bombos y platillos. Es el 1 de diciembre, hace tres días, y la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, anuncia algo sin precedentes. La sala está llena de políticos y periodistas: «El mayor despliegue de vivienda pública de la historia reciente en las islas», clama. Ese «despliegue» prevé 292 pisos públicos en seis promociones, cinco en Vila (incluida la de Ca n’Escandell) y otra en Sant Antoni. Hasta la oposición reacciona: «Hemos tenido que obligar al conseller de Vivienda, José Luis Mateo, a comparecer porque no quería y justamente hoy presenta un plan de choque», dice Lluís Apesteguia (Més per Mallorca).
¿Plan de choque? En la redacción de Es Diari hay sensación de déjà vu, de que todo lo dicho por Prohens ya se conoce, lo cual suele ser habitual cuando se anuncian inversiones y, especialmente, viviendas públicas, para las que los políticos son dados a reanunciarlas una y mil veces. Y, en efecto, el anuncio de Prohens de ese histórico despliegue de vivienda pública no es nuevo. Sólo hay que echar la vista atrás una semana para encontrar al titular balear de Vivienda paseando junto al alcalde de Vila, Rafael Triguero, por sa Penya para reanunciar la promoción de ocho pisos de la calle Vicent Serra i Orvay. Mateo aprovechó esa ocasión para reincidir en las cinco promociones en las que trabaja el Ibavi en la isla, entre ellas la de Sant Antoni, las mismas que recordó Prohens el 1 de diciembre, y en las cuales, como en el juego del trile, aparece y desaparece, aumenta o disminuye la bolita del número de viviendas conforme pasa el tiempo.

Beatriz Corredor, ministra de Vivienda, en ca n'Escandell en 2010. / Moisés Copa
Mateo ya se había pasado por Ibiza hace mes y medio, el 16 de octubre, para, en rueda de prensa junto al alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, anunciar que el Ibavi construirá 18 viviendas de protección oficial (VPO) en ese municipio, que son las mismas del plan de choque pregonado por la presidenta del Govern siete semanas más tarde en la presentación en la que informó de promociones que llevan meses ocupando texto y titulares en los periódicos de la isla: 25 viviendas en la calle Hort de sa Fruita, 20 en un solar junto a la avenida de Sant Joan, 51 en Can Cantó, las 170 de Ca n’Escandell... Nada nuevo bajo el sol.
Posiblemente, esas 170 viviendas de Ca n’Escandell previstas por el Ibavi son las que más titulares han acaparado en los últimos lustros en la prensa pitiusa. Las promesas de su construcción, a veces con actos en los que estuvieron presentes ministros (dos), han llenado decenas de páginas desde nada menos que hace un cuarto de siglo, lo cual no es un buen precedente para las promociones más recientes.

Pintada hecha en el 2000 que reclama la creación de un parque en Ca n’Escandell. | MOISÉS COPA
Rebobinemos. Diciembre de 1994, hace 31 años. El Ayuntamiento de Ibiza, que gobierna el PP, proyecta un «parque» en Ca n’Escandell de 10 hectáreas, para lo cual acuerda con los propietarios de la zona la cesión de los terrenos públicos derivados de las futuras urbanizaciones con el fin de aglutinarlos en una sola área: «El PP favorece la especulación» para beneficiar a «los intereses de determinadas empresas inmobiliarias», asegura entonces el PSOE. Pero el esperado parque, que tanto reivindicaban los vecinos del barrio desde hacía años, se hace de rogar porque hay algo que genera un serio problema: el plan parcial del sector 12, ese donde podrían construir los propietarios, está paralizado por incumplir las Directrices de Ordenación Territorial (DOT). Incluso los titulares de esas tierras, hartos, amagan a comienzos del siglo XXI con recuperar sus terrenos como estaban inicialmente. Por entonces, el plan parcial permitía la construcción de 1.240 viviendas a precio libre.
Alquileres a 300 euros
Una década después de aquella primera intentona de crear el parque de Ca n’Escandell, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) recoge que en esa zona se construirán 644 VPO (se habló de 700 y hasta de 900 viviendas). Es noviembre de 2004 y el Consistorio dice disponer ya, incluso, de una partida para que las obras del parque, de 89.000 metros cuadrados (11.000 menos que una década antes), comiencen en 2005. Las VPO en régimen de alquiler tendrían unos precios que oscilarían entre 300 y 400 euros mensuales, y, en caso de compra, un piso costaría 120.000 euros como máximo, una bicoca.

Cartel y pegatinas a favor del parque en una imagen captada en 2001. | D.I.
En 2006, la previsión de VPO quedó reducida en el PGOU de Vila a 540 unidades. Los retrasos, por diversos motivos, se acumulan y en diciembre de 2007 el PP se muestra escéptico ante el anuncio hecho por el PSOE, que gobierna el Ayuntamiento con otras fuerzas progresistas y la alcaldesa Lurdes Costa al frente, de que el parque de Ca n’Escandell estará «cuanto antes»: «Desde 1999 los vecinos del barrio están esperando que sea una realidad y tras ocho años de incumplimientos ha quedado en un anuncio permanente», se quejan los populares. Y lo que te rondaré. El entonces concejal de Vivienda, Marc Costa, señala en junio de 2009 que esta promoción de viviendas se desarrollará de manera «tranquila». ¿Tranquila después de una década de espera? «No se puede colapsar el mercado», justifica durante la presentación del PGOU, en la que la alcaldesa confía en que «el compromiso del parque» se podrá materializar durante ese mismo mandato, al que en esos momentos aún quedan dos años por delante.
Un mes más tarde, nueva vuelta de tuerca: el Ayuntamiento cede los terrenos al Ministerio de la Vivienda para que este asuma la construcción (y los gastos) de las VPO de Ca n’Escandell y su parque. «Lo que nos interesa es que la obra se haga lo antes posible», justifica la alcaldesa la cesión. Es más, reitera que de esa manera está «más cerca el compromiso de materializar el parque» dentro de aquel mandato. De aquello hace 16 años.
Así, el 31 de julio de 2009, aterriza en Ibiza la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, para firmar el convenio para la construcción de 430 viviendas (las cifras seguían modificándose a la baja) y el parque (ahora de 82.000 metros cuadrados, continuaba menguando) en Ca n’Escandell. Por cierto, la ministra también viene a la isla para firmar otros convenios: los de las reformas inminentes del Mercat Vell y de sa Peixateria. Inminentes.
Sobre la construcción de aquellas VPO malditas cae otra nueva losa burocrática: la Comisión balear de Medio Ambiente impide crecimientos en el municipio hasta que empiece a funcionar la nueva depuradora de sa Coma y se amplíe la capacidad de desalación del municipio.

Corredor, segunda por la derecha, de nuevo en Ca n’Escandell en 2019, esta vez con el alcalde Rafa Ruiz. | J. A. RIERA
«Lo que nos interesa es que la obra se haga lo antes posible», justifica la alcaldesa la cesión en 2009 de los terrenos al Estado
El regreso de Corredor
Beatriz Corredor regresa a Ibiza un año más tarde, el 9 de agosto de 2010, para comprobar que todo sigue igual, que no se ha avanzado nada. Lo puede atestiguar al pisar los hierbajos que siguen agostándose en aquellos terrenos. Si un año antes se suscribió con el Sepes el protocolo para promover la construcción de las VPO, el regreso de la ministra en 2010 se justifica porque ha de rubricar, junto al director general del Sepes, el convenio de cesión de los terrenos. Otro año en blanco, si bien no hay que olvidar la grave crisis económica que atraviesa entonces el país (y el mundo) tras la debacle financiera de 2008. Es una época que obliga a la austeridad.
Y llega 2011. «Hay un parque aquí en mi barrio que esto no es parque ni es na», cantaban Víctor y Diego. El de Ca n’Escandell, pese a las promesas, es eso, na. Y aun así, el Consistorio de Vila monta, en plena campaña electoral, una exposición en el claustro titulado ‘Ibiza, ciutat de present, ciutat de futur’ que incluye ese proyecto entre otros que ni estaban ni se les esperaba. Es cerrada por orden de la Junta Electoral.
Y pasa el tiempo, hasta que en mayo de 2017, siete años después de la última visita de Corredor, el PP recuerda al Consistorio que el convenio firmado entonces ha caducado y que debería renovarlo. El equipo de Gobierno niega que caducara por su culpa, acusa a lo populares de haber dejado que decayera en la anterior legislatura y asegura que ya ha hecho llegar una nueva propuesta al Sepes.
Y en esto llega Pedro Sánchez al poder, lo cual produce una enorme satisfacción al alcalde, el socialista Rafa Ruiz. Súper Sánchez, cree, ayudará a desatascar la promoción de Can n’Escandell: «Llevamos negociando dos años y aún no se ha firmado el convenio [el que caducó] (…) Hemos actualizado el convenio, pero en Madrid no tenían la misma prisa que nosotros», critica Ruiz. Es 2018 y junto a Sánchez llega al poder su mano derecha, uno de los cuatro del Peugeot, José Luis Ábalos, que se convierte en ministro de Fomento e inyecta dinero público (millones de chistorras) para agilizar las VPO. Esa aportación ayuda a que, en noviembre de ese año, Vila desatasque el proyecto (cuyo retraso se debe, entre otras razones, a la anulación del PGOU) al incorporar una adenda al convenio de 2010. Se produce, paralelamente, otro milagro: en vez de menguar, esta vez aumenta el número de viviendas que se podrán edificar, un centenar más, hasta las 532.
«Es descorazonador ver que lo que se aprobó en 2010, por la dejadez y desidia del PP, sigue sin haberse resuelto», afirma Beatriz Corredor en 2019 bajo un paraguas
21 de octubre de 2019. Beatriz Corredor regresa, por tercera vez, a Ibiza. En pocos días, el 10 de noviembre, se celebran las elecciones generales. Llega, pues, en clave electoral. Llueve. Visita Ca n’Escandell, cuyos matojos pisó nueve años antes, y dice sentir una sensación «agridulce» al comprobar que sigue «vacío»: «Es descorazonador ver que lo que se aprobó en 2010, por la dejadez y desidia del PP, sigue sin haberse resuelto», afirma bajo un paraguas.
Ábalos viene y se va (del Ministerio)
Dos años después de la llegada de Pedro Sánchez al poder, el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, en manos de Ábalos (y por donde campan a sus anchas Koldo y compañía), saca a licitación la redacción del proyecto de urbanización y creación del parque de Ca n’Escandell. Ojo, la redacción del proyecto. Todo va tan lento… Hasta el 25 de marzo de 2021 no se da otro paso decisivo: ese día aterriza en Can n’Escandell, bajo una carpa, el mismísimo Ábalos, tapada su boca y nariz con mascarilla debido a la pandemia de covid. Firma allí un convenio que desatasca la construcción de las VPO. Se evita el obstáculo provocado por la suspensión del PGOU de Vila gracias al decreto ley 3/2020 de 28 de febrero del Govern de medidas urgentes en materia de vivienda que permite exenciones en los trámites burocráticos para aumentar el parque público. Ábalos deja el ministerio, en una crisis de Gobierno (y algo más), en julio de ese mismo año.
Pasan los días, las semanas, los meses. 17 de mayo de 2023. Pero Sánchez visita la isla y da un mitin en el Club Diario de Ibiza porque 11 días más tarde se celebran las elecciones locales, las que devolverán al PP a la alcaldía de Vila. El aún alcalde, Rafa Ruiz, comenta durante el acto: «Algunos dicen que sólo se han hecho 86 viviendas de protección oficial [en Vila]. En breve habrá 500 ahí detrás [en Ca n’Escandell]. ¿Serán suficientes? No, pero serán más que las que haya en cualquier otro sitio». En Ca n’Escandell no hay ni una hormigonera, ni un albañil, ni una grúa, pese a que han pasado cinco años desde que Sánchez llegó a la presidencia del Estado.
En breve, dijo Ruiz. La Comisión de Medio Ambiente de Balears (Cmaib) no dio luz verde al proyecto de urbanización en Ca n’Escandell hasta enero de 2024. Dos meses más tarde, el Consell de Govern aprobaba el plan especial y el proyecto de urbanización, mientras el Sepes (Entidad Estatal del Suelo) daba el visto bueno al expediente de contratación de esas obras de urbanización. En abril, las obras salían a concurso. Todo se aceleraba tras un cuarto de siglo renqueando.
De las 532 previstas, 170 corresponden al Ibavi, reanunciadas por enésima vez el pasado 1 de diciembre por la presidenta del Govern pero que aún son castillos en el aire.
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