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Artesanos en el corazón de la Navidad de Ibiza: "La concentración de actividades en Vara de Rey es un éxito"

Los artesanos aprueban la nueva distribución de las casetas y esperan aumentar las ventas para compensar el aumento de la tasa por su actividad

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

La versión más navideña de Ibiza está en marcha desde que el sábado se inauguró el encendido de las luces de Navidad. Con ellas, Vara de Rey se ha convertido en el punto de encuentro de vecinos y turistas y los artesanos que venden sus productos en el Mercat de Nadal (todos desde hace más de seis años) están agradecidos por el nuevo ambiente aunque, por el momento, todo está bastante tranquilo en sus negocios. Para algunos, esto genera una preocupación, ya que este año se ha duplicado la tasa que pagan por la caseta debido a la modificación de la Ordenanza de Ocupación de la Vía Pública que aprobó este año el Ayuntamiento de Ibiza.

Si en 2024 los artesanos pagaban cerca de 240 o 250 euros por estar en Vara de Rey durante todas las fiestas, ahora el total ha ascendido a cerca de 460, según explican. El Consistorio señala que, con esta modificación, "la ocupación del metro cuadrado de vía pública subió para todas las actividades", por lo que no solo afecta a los artesanos.

"Empezamos con menos 400 euros, pero el sueño es compensarlo porque lo hemos tenido que pagar de golpe", indica Lala, con un puesto en el que vende joyas cerca del monumento. Se muestra dubitativa sobre si podrá cumplir su deseo, pero considera que, estas fiestas, al incluirse la oferta gastronómica al principio del paseo aumenta la posibilidad de que la gente pase por el mercado: "Vienen a mirar, no solo a comprar".

Esperar una semana

La gran cantidad de personas que se juntaron aquí el sábado, sin embargo, no tiene punto de comparación con el escenario de este martes por la mañana. Teniendo en cuenta que "esta semana no hay nadie", el joyero Benjamín Castillo, que comparte caseta con Lala, opina: "Quizá se tendrían que haber encendido las luces más tarde". "Hubiera sido mejor esperar a este fin de semana", añade Castillo, porque entonces cae el puente de la Constitución y las vacaciones de Navidad estarán más cerca.

Yolanda, en la caseta de Yabisa en el paseo de Vara de Rey.

Yolanda, en la caseta de Yabisa en el paseo de Vara de Rey. / Vicent Marí

Por este motivo, tanto él como Lala critican que las fiestas "cada vez empiezan antes". Puestos a hablar de fechas, debaten sobre la prolongación de la festividad y Lala piensa que el mercado se podría prolongar "dos o tres días" más de lo previsto. A día de hoy, estará abierto hasta Reyes y recuerda un año en el que, como el 6 de enero caía en viernes, aguantaron hasta el lunes, lo que subió sus ventas.

"El mercado empieza muy pronto y, es normal, la gente va mirando, pero hasta mediados de diciembre no se anima a comprar, sobre todo la local", aprecia María José Marí, del puesto Frigolades. En él vende piezas de cerámica artesanal inspiradas en la cultura ibicenca y señala que, desde este fin de semana, ya se ha acercado algún turista a preguntar. A pesar de ello, coincide en que, por el momento: "La gente mira".

De este inicio de las fiestas destaca "un éxito" la distribución de actividades en el paseo: "Tenemos la parte de arriba de gastronomía y nos da mucha vida". Además, destaca que tras la estatua de Vara de Rey está colocada la casa de Papá Noel y después, hacia el final, se ha montado la Carpa de Navidad que cuenta con un amplio programa de actuaciones: "Así todo está concentrado aquí", aprecia Marí.

En su caso, averiguó que la modificación de la tasa de ocupación suponía que "en lugar de pagar unos 0,90 euros por metro cuadrado al día, se pagan dos euros", lo que "al principio fue una sorpresa". Sin embargo, sabe que "lo importante es que se recuperan" porque "cada vez la gente está más implicada en comprar producto local", opina. "Además, creo que este año el Consistorio ha tenido en cuenta las cartas de artesano", añade Marí.

Pocas ventas

La artesana del puesto Yabisa, Yolanda Juan Guasch, también destaca la afluencia del pasado sábado: "Nunca había visto a tanta gente". Coincide en que, además, la colocación actual de las casetas contribuye a que quienes pasen por Vara de Rey tengan que cruzar el mercado sí o sí: Antes no estábamos una enfrente de la otra. Estaban en fila y se daban la espalda, lo que daba vía libre para que pudiera pasar la gente".

El Mercat de Nadal estará abierto hasta el 6 de enero en Vara de Rey.

El Mercat de Nadal estará abierto hasta el 6 de enero en Vara de Rey. / Vicent Marí

De hecho, la afluencia que hubo el sábado, el estar tan cerca unas casetas de otras, acabó siendo "un poco agobiante" para Juan. Al menos, indica que vendió alguna cosa de la artesanía que hace con plumas en sombreros, joyería y bisutería. "Pero creo que la gente esperaba un poco más", apunta. El domingo también "hubo gente" pero, en cuanto ha empezado la semana, opina igual que Castillo: "Entre semana se pone un poquito más difícil la cosa y no será así hasta que empiecen las fiestas o haya algún festivo".

Concentrar todo en el mismo lugar

En la misma línea, Horacio Barbieri, que sustituye durante unos días a su hija Marina en la venta de figuritas de Belén, subraya el buen ambiente que hubo en la inauguración: "La fiesta y la comida siempre traen a mucha gente". En su caso, como su experiencia se remonta a la venta de estas piezas en Vara de Rey desde 1989 —cuando solo había tres paradas del mercado en el paseo y la carretera dividía Vara de Rey— destaca las "muchas mejoras" que hay este año.

Horacio empezó a vender figuritas de Belén en vara de Rey en 1989.

Horacio empezó a vender figuritas de Belén en vara de Rey en 1989. / Vicent Marí

"Poco a poco el Ayuntamiento va entendiendo que tiene que concentrar todo en el mismo lugar", valora Antonio Russo. En su caseta vende queso parmiggiano, vinagre y salami y dos tipos de panettone premiados a nivel mundial. Cuenta que cerca del 90% de sus ventas se deben a sus clientes habituales y a la difusión que él mismo hace de los productos a través de redes sociales.

Por ello, aunque señala que no le "perjudica tanto" la nueva tasa que paga por la caseta, opina que esta no debería ser tan elevada: "De alguna manera son 500 euros que inviertes solo por estar, y tengo algunos compañeros que se lo han pensado seriamente", explica.

Russo dice que lo suele vender todo pero, en los ocho años que vende desde el paseo, ya ha experimentado un descenso en sus ventas que le llevó a reinventarse. Gracias a la introducción del dulce tradicional italiano hace cuatro años y a sus clientes habituales se mantiene en Vara de Rey, pero repetir en los próximos años dependerá de estas fiestas: "Con la tasa que ha subido a este volumen voy a ir viendo cómo avanzan las ventas", afirma.

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