La plaza del Cañón de Santa Eulària se queda sin cañón
Santa Eulària despide temporalmente al cañón de la plaza Isidor Macabich para una puesta a punto

El cañón, ya retirado de la plaza esta mañana / A. S. E.
La plaza Isidor Macabich de Santa Eulària se queda, desde este martes, un poco más vacía de lo habitual. El emblemático cañón que llevaba casi medio siglo vigilando el paso del tiempo se ha retirado —muy cuidadosamente— para someterlo a un proceso de restauración que permita conservarlo en condiciones óptimas, según informan desde el Ayuntamiento de Santa Eulària.
A primera hora de la mañana, un equipo del Consistorio ha trabajado en desfijar la pieza del suelo y cargarla en un camión que la ha trasladado a dependencias municipales. Allí, el histórico cañón pasará por lo que podría considerarse un 'tratamiento spa' para piezas de artillería: una limpieza superficial completa, otra más precisa en las zonas que presentan deterioro y, finalmente, la aplicación de una capa protectora que cubra tanto su interior como su exterior. Cuando todo el proceso esté terminado, volverá a su ubicación habitual, eso sí, estrenando una nueva estructura de soporte.
El objetivo de esta operación no es solo mantener la pieza en buen estado, sino también protegerla mejor frente a actos incívicos y mejorar la información que se ofrece sobre su origen, su función y su relevancia histórica. La idea es que quienes pasen por la plaza puedan apreciar la pieza con nuevas facilidades y, sobre todo, con un nivel de conservación adecuado a su valor patrimonial.
Un cañón con historia (y mucha vida antes de la plaza)
Aunque lleva décadas formando parte del paisaje de Santa Eulària, el cañón tiene una historia que se remonta varios siglos atrás. Se trata de una pieza de bronce fundida en Nápoles en la primera mitad del siglo XVII por Giovanni Battista Giordani. Las investigaciones apuntan a que probablemente perteneció a la artillería de un barco español que acabó hundido frente a la costa de Santa Eulària en algún momento del mismo siglo.

EL cañón, en volandas tras retirarlo de la plaza / A. S. E.
Allí permaneció hasta el 8 de mayo de 1975, cuando fue recuperado del fondo marino, en la desembocadura del río. Un año después, el 15 de junio de 1976, se instaló en la plaza donde continúa siendo una de las piezas más fotografiadas del municipio. Desde su recuperación forma parte del fondo del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera (MAEF), bajo el número de inventario 5381, aunque siempre ha permanecido expuesto en el mismo lugar.
El cañón destaca no solo por su antigüedad, sino también por la decoración heráldica que conserva: el escudo de Felipe IV (1621–1665) y el de Pedro Cortés de Armenteros (1570–1640), capitán general de la artillería de Nápoles y miembro del Consejo de Guerra de Flandes. Una pieza con firma histórica y mucho que contar.
Ahora, tras casi 50 años a la intemperie, le toca un descanso merecido antes de volver a su plaza de siempre con un aspecto renovado.
Suscríbete para seguir leyendo
- Así es la 'anti-Ibiza' que arrasa en Europa: vuelos por 21 euros, discotecas abiertas 24 horas y copas a precio de supermercado
- Primeras multas en un radar de Ibiza que no sabías: 'Es complicado controlar la velocidad en la bajada
- Espectacular accidente de un coche que ha caído a la terraza de una vivienda en Ibiza
- Multado con 200 euros por llevar la baliza v-16 colocada pero no tener el líquido sellador o recambios dentro del coche: la Guardia Civil vigila los maleteros de los coches de Ibiza
- La Audiencia Nacional ordena la demolición de once casetas varadero y la terraza de un hostal en Portinatx
- Un final feliz para el perro Rex en Ibiza: 'Adoptar es meter luz en tu casa', afirma su nuevo dueño
- El ejército de tierra vigilará Ibiza ante posibles amenazas durante cinco días
- Las conexiones de Epstein con Ibiza, la isla que le daba 'asco': fiestas con 'chicas guapísimas' y las villas del creador del Circo del Sol