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Otro negocio histórico y centenario cierra sus puertas en Ibiza

La misma familia durante tres generaciones ha regentado el local de la Marina de Vila

Can Costa cierra para siempre: se apaga un siglo de historia en la Marina

Sergio G. Cañizares

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Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

El emblemático restaurante Can Costa, con más de un siglo de historia en la Marina de Vila (se fundó en 1924 en la calle de la Creu), ha bajado la persiana para siempre. Así lo ha anunciado la propia familia a través de un emotivo comunicado en redes sociales, donde confirma que el cierre de este viernes no era solo el habitual final de temporada, sino "el final de una etapa que ha durado 101 años". El establecimiento recibió en 2014 la Medalla de Oro de la ciudad de Ibiza

Más de un siglo abriendo nuestras puertas y este viernes Can Costa las cerró por última vez”, comienza el mensaje, que repasa una trayectoria marcada por la tradición, la cocina casera y un trato cercano que ha acompañado a generaciones de clientes. “Ha sido un privilegio enorme cocinar para vosotros, ver pasar generaciones y escuchar tantas risas entre nuestras paredes”. El restaurante fue levantado y mantenido durante décadas por una misma familia durante tres generaciones, que han trabajado entre sus mesas y su cocina. “Nuestros abuelos, nuestros padres y ahora nosotros… lo ha llevado toda una familia que ha crecido entre estas mesas, esta cocina y este hogar que siempre nos ha acogido”.

"Un proyecto familiar lleno de corazón"

En el comunicado, la familia dedica un agradecimiento especial a José y Juan, descritos como “el corazón del restaurante”. José, al frente de los fogones, “cuidando cada plato con pasión”, y Juan, en la sala, “recibiendo a todos con dedicación y cercanía”. También mencionan al resto del equipo (Tere, Ana, Joan, Jordi, Ana y Paula) como parte esencial de un proyecto “familiar lleno de corazón”. El cierre definitivo se debe a la jubilación de sus propietarios, quienes aseguran hacerlo “orgullosos de todo lo vivido” y conscientes del valor de haber mantenido vivo un espacio tan significativo durante más de un siglo.

La familia se despide dando las gracias a todos los que han pasado por el local: vecinos, amigos, visitantes de lejos y clientes que crecieron entre sus mesas. “Gracias por vuestro apoyo, por vuestro cariño y por hacer que Can Costa haya sido mucho más que un restaurante. La leña ya no seguirá encendida, pero el calor de todos estos años se queda con nosotros para siempre”. Con la despedida de Can Costa, la Marina pierde uno de sus rincones más emblemáticos, un espacio que durante más de 100 años fue punto de encuentro, hogar y memoria para varias generaciones.

El comunicado en redes ha despertado recuerdos y anécdotas de los clientes, ya sea de paso o habituales, que pudieron degustar un plato de comida en el emblemático local de la familia Costa, que se despide: "Con todo nuestro agradecimiento y cariño, la familia de Can Costa".

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