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Un intensivista para sacar al Hospital de Ibiza de la UCI

El sucesor de Enrique Garcerán lleva más de veinte años como coordinador de Trasplantes en Can Misses, a donde llegó en 1998 para trabajar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)

Eduardo Escudero, en la UCI del hospital de Ibiza.

Eduardo Escudero, en la UCI del hospital de Ibiza. / J.A. Riera

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Escuchar, analizar y, más tarde, decidir. Este es el guion que se ha marcado el intensivista Eduardo Escudero en su nuevo cargo como gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera. Anuncio que hicieron ayer en el Hospital Can Missesla consellera balear de Salud, Manuela García Romero, y el director general del Ib-Salut, Javier Ureña. Escudero, médico de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Can Misses sustituye a Enrique Garcerán al frente de la sanidad pública pitiusa en un momento complicado después de las numerosas críticas recibidas por éste en los últimos meses.

Su nombre había sonado en varias ocasiones para el cargo al inicio de legislaturas anteriores, sin embargo, a diferencia de lo que ha ocurrido ahora, nunca llegó a fraguarse. Escudero se hace cargo de la sanidad pública pitiusa a mitad de legislatura, con un ambiente preelectoral muy intenso y con la misión de solventar no pocos frentes abiertos: listas de espera, falta de oncólogos y dimisiones en cadena. Las críticas constantes a la gestión sanitaria han sido, de hecho, uno de los motivos, si no el principal, por el que Garcerán ha acabado dimitiendo.

Más de 20 años como coordinador de Trasplantes

Eduardo Escudero lleva más de veinte años como coordinador de Trasplantes del área sanitaria, una labor a la que se ha dedicado en cuerpo y alma. Asumió el cargo en agosto de 2002, cuando Can Misses se convirtió en centro extractor de órganos. Una unidad cuya creación impulsó él mismo y que en su primer año de funcionamiento completo, 2003, gestionó tres donaciones. Se consiguieron seis riñones y tres hígados, además de huesos, córneas y tejidos.

Desde el primer momento ha alentado a la sociedad para que sea donante de órganos y ha hecho didáctica para concienciar sobre la importancia de este hecho altruista que puede llegar a salvar muchas vidas. En una entrevista en este diario en 2018 recordó que hay personas que mueren esperando un órgano.

Siempre que ha tenido ocasión ha agradecido su gesto a todas las familias que, en un momento tan duro como es la muerte de un ser querido, donan los órganos. En más de una ocasión, confesaba en 2016, ha tenido que aguantarse las lágrimas o salir un momento a respirar antes de hablar con la familia del posible donante, consciente de la situación que están sufriendo.

Desde hace años Escudero reclama que se ponga en marcha en el Hospital Can Misses la donación de órganos en asistolia, también conocida como «a corazón parado», que se realiza ya en Mallorca y en Menorca. Un proyecto que él y el coordinador de Trasplantes de Balears, Miguel Agudo, anunciaron en 2015, momento en el que tenían, incluso, hecho un borrador. Una iniciativa que aumentaría el número de posibles donantes, explicaba hace diez años el flamante gerente.

Eduardo Escudero se licenció en en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid e hizo la especialidad en medicina intensiva en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid. En 1998 se incorporó a la plantilla de la UCI del Hospital Can Misses. Además, tiene un máster en Dirección Médica y Gestión Clínica, por la Universidad de Educación a Distancia (UNED) y la Escuela Nacional de Sanidad.

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