Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sonia Sáez, lotera de Ibiza: "Hay que subir el precio de la lotería de Navidad, hace 20 años que está igual"

Las administraciones de lotería consultadas denuncian que se llevan comisiones demasiado reducidas por cada décimo vendido y que llevan más de 20 años congeladas

Unas personas hacen cola en una administración de lotería

Unas personas hacen cola en una administración de lotería / Vicent Marí

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Miguel González

Miguel González

Ibiza

La rueda gira y todo regresa un año más: el final de la temporada turística, el cada vez más interiorizado Halloween, el puente de diciembre y la Lotería de Navidad. De hecho, el precio de los décimos del sorteo extraordinario lleva tantos años estancado en los 20 euros que ya casi forma parte de la rutina de las semanas previas al evento. Sin embargo, el coste de la vida sube y es extraño que esta tradición mantenga su precio después de tanto tiempo.

Esta estabilidad va en contra de los vendedores, que perciben unos beneficios ya muy reducidos de por sí. Sonia Sáez, la responsable de la administración de lotería número 4 de Vila, afirma: «No estaría mal que el Estado subiera el precio, porque hace más de 20 años que está igual y no tiene sentido que ganemos lo mismo que hace tanto tiempo».

Por su parte, la titular de la administración número 3 de Ibiza, Mercedes Mayans, afirma que el hecho de que esta retribución permanezca estable «no es justo» porque la lotería financia «el deporte y el arte». Además, denuncia que el presidente de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (Selae), Jesús Huertas «se ha subido un 14% su paga». Con este aumento, afirma, cobra «más que el presidente del Gobierno», por lo que Mercedes Mayans considera que la comisión está congelada «porque les da la gana». Añade que estos comercios deben afrontar los aumentos en electricidad, agua y en costes laborales con los mismos ingresos: «Es de risa».

Tanto Sáez como el representante de la administración de lotería número 1 de Ibiza, Juan Mayans, se muestran en contra de repercutir este aumento sobre el precio final cobrado al cliente y lamentan que la comisión lleve «años congelada». Sáez apuesta por aumentarlas porque estos comercios son quienes «dan la cara por Loterías» y que la parte del importe que se queda en el punto de venta son apenas 90 céntimos de los 20 euros que cuesta.

Propuestas desde la política

Juan Mayans añade que ha habido propuestas «desde varios partidos políticos» a petición de «múltiples asociaciones» para incrementar la parte del precio que se llevan los loteros. A pesar de ello, asegura que «ni este Gobierno ni los anteriores, sin importar el color político» han realizado avances en esta cuestión. La gestora de la administración de lotería número 1 asegura que PP y Vox les han «prometido entre comillas» que van a «dar voz y apoyar» estas reivindicaciones.

Mercedes Mayans y Sonia Sáez recuerdan que hace cuatro años la asociación Loteros en Lucha se movilizó ante el Ministerio de Hacienda y el Teatro Real el día del Sorteo Extraordinario de Navidad para protestar por esta situación para «intentar dialogar». Sáez recuerda que se reunieron algo menos de 5.000 administraciones de todo el país de alrededor de las 10.300 que están en funcionamiento. «No somos un gremio unido», lamenta.

Sáez subraya que las diferentes entidades que también venden décimos, lo hacen «por ejemplo, a tres euros más» que los puntos de venta «integrales». «Ganan más que los loteros, que venden realmente la lotería, sin arriesgar y sin gastar absolutamente nada», lamenta.

¿Quién debe pagar el aumento?

Por el contrario, Juan Mayans se muestra en contra de aumentar mucho el coste a las asociaciones y negocios que venden décimos de la Lotería de Navidad: «Hay clubes de fútbol o baloncesto que se nutren del recargo de los décimos y no es lo mismo pagar 22 o 23 euros que 25 o 28 por cada uno».

Sáez no está de acuerdo con esta argumentación, puesto que las administraciones están obligadas a «pagar un grado 3 de joyería para la seguridad y pagar dos pedazo de seguros de caución». Para ella, la desventaja es evidente, puesto que «estancos o librerías o restaurantes que venden lotería» también deberían estar sujetas a las mismas condiciones. «No tiene lógica que alguien pueda vender detrás de una barra de bar ganando muchísimo más que las administraciones», denuncia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents