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Nueva campaña para exhumar víctimas del franquismo en Ibiza

El Govern balear emprende una nueva excavación en el Cementeri Vell de Vila a partir de las pistas surgidas tras la identificación de tres represaliados

Nuevas exhumaciones en el Cementeri Vell para buscar represaliados por el franquismo

Sergio G. Cañizares

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Ibiza

Tras la tercera campaña en el Cementeri Vell de Vila, en el barrio de ses Figueretes, la arqueóloga forense Almudena García-Rubio ya daba por terminada la búsqueda de víctimas del bando sublevado durante la Guerra Civil en este camposanto. Sin embargo, los hallazgos que acabaron exhumando entre febrero y marzo de 2022, restos de tres cráneos con fracturas por el impacto de un proyectil, fructificaron dos años después en los laboratorios: los análisis confirmaron que coincidían con las muestras de ADN facilitadas por dos familias ibicencas y una de Formentera.

Era la primera vez que se lograba identificar a represaliados por la Guerra Civil en Ibiza. A raíz del registro de fallecidos documentado por el Fòrum per a la Memòria d'Eivissa i Formentera, se comprobó la fecha de ajusticiamiento de Mariano Castelló Castelló, Bartolomé Costa Serra y Josep Vidal Ramon.

La cronología de estas tres ejecuciones "abrió una hipótesis" para encontrar a alguno más de los 70 fusilados por el bando nacional en el Cementeri Vell y documentados por el Fòrum per a la Memòria. Gracias a esas nuevas pistas, este martes se emprenden nuevas excavaciones en ses Figueretes, dirigidas por García-Rubio junto a un equipo de siete arqueólogos. Esta campaña también supone el inicio del quinto Plan de fosas del Govern balear, adjudicado, como en anteriores ocasiones, a la Sociedad de Ciencias Aranzadi y a la empresa Asociación de Técnicos en Investigaciones Culturales y Sociales (Atics).

"Esperamos encontrar a estas personas, identificarlas y darles una sepultura digna, como se merecen", destaca la directora general de Relaciones Institucionales del Govern balear, Xesca Ramis, durante la presentación de los trabajos en el camposanto. Además de García-Rubio, le acompaña el concejal de Cementerios de Vila, Manu Jiménez, y el presidente del Fòrum per la Memòria d'Eivissa i Formentera, Luis Ruiz.

La hipótesis

En esta nueva actuación, el equipo de arqueólogos confía en descubrir restos de otros represaliados en la misma parcela donde se encontraron los anteriores, pero rastreando en una línea en paralelo a muy poca distancia de la que trabajaron en 2022. Los cadáveres hallados en aquella ocasión habían sido ejecutados en octubre y noviembre de 1936, en los primeros momentos de la represión en Ibiza de los golpistas, tal y como se pudo cotejar tras su identificación en los registros.

"Los tres estaban colocados simultáneamente en las fosas que fuimos encontrando", precisa García-Rubio. Es decir, se fueron enterrando por orden de fusilamiento. De ahí surgió una inquietud: ¿cómo es que no se ha encontrado ningún resto de 1937?

La hipótesis para explicar esta ausencia surge en el otro terreno usado para las fosas comunes en el Cementeri Vell, donde están enterradas las víctimas de la matanza del Castillo a manos del bando republicano. Ambos espacios comparten una superficie rectangular, similar a medio campo de fútbol sala. Se encuentran separados por un pasillo central con capillas adosadas a ambos lados.

Por fortuna, se conserva un croquis de cómo quedaron sepultados en el camposanto los cadáveres de los Fets des Castell en septiembre de 1936: en dos zanjas excavadas una detrás de la otra, a menos de un metro de distancia. "Cuando les faltó espacio, lo que hicieron fue abrir otra hilera en paralelo", apunta la arqueóloga. Dos meses después, en 1936, cuando empezaron a llegar las víctimas del otro bando, fueron enterradas por los mismos sepultureros, de ahí que se infiera que habrían utilizado el mismo método.

Almudena García-Rubio muestra el croquis de las dos hileras paralelas donde se enterró a las víctimas de la matanza del Castell.

Almudena García-Rubio muestra el croquis de las dos hileras paralelas donde se enterró a las víctimas de la matanza del Castell. / Vicent Marí.

En el caso de las víctimas de los milicianos republicanos, una de las dos zanjas estaba prácticamente adosada al muro posterior de las capillas. Exactamente igual que los restos óseos, con evidencias de haber sido fusilados, descubiertos en las tres campañas emprendidas por el Plan de fosas en ses Figueretes. Por ello, ahora los arqueólogos empiezan a abrir sondeos en paralelo a esos últimos hallazgos.

Dificultades por el paso de los años

Así y todo, en las campañas acometidas en 2018, 2020 y 2022 tan solo se han podido encontrar restos de 13 personas con evidencias de haber sido ejecutadas, de las que se identificaron tres gracias a la colaboración de familiares. En estos momentos, quedan otras 13 familias ibicencas que ansían encontrar restos de otro antepasado represaliado por los golpistas.

Si existe constancia de que fueron fusiladas un total de 70, con nombre, apellido y fecha de fusilamiento, según el registro del Fòrum per a la Memòria, ¿cómo es que no se descubrieran más cadáveres? "Hay muchísimas complicaciones en cualquier sitio donde tratemos de buscar víctimas de la Guerra Civil, porque han pasado muchísimos años. En los cementerios, si han estado en uso, el suelo está reutilizado [para nuevos enterramientos] y esto es lo que ha sucedido en ses Figueretes", apunta García-Rubio. De hecho, la fosa común donde se sepultó a estos republicanos se empleó hasta los años 80. "Los restos que hemos encontrado de los años 30 ya estaban movidos, afectados por los entierros posteriores que les colocaron encima, con lo que estaban muy alterados", apostilla.

Además, estas 70 muertes, documentadas con su nombre y fecha de ejecución por el Fòrum per a la Memòria, no serían las únicas sepultadas en Ibiza. Según algunas fuentes orales, hubo más fusilados que no están registrados. "Cuando empezamos el mapa de fosas teníamos versiones que calculaban entre 400 y 500 víctimas y otras que decían que lo más razonable eran entre 130 y 140", detalla Luis Ruiz.

Así, algunos testimonios dieron fe de una fosa en Sant Llorenç, "en una zona anterior a donde se encuentra el polvorín, en la que se enterró a dos o tres personas". Al no conocer la ubicación concreta, "es inviable concluir qué zona se debería excavar". Otros testimonios indican que "seguramente se produjeron fusilamientos en la zona de Sant Llorenç y Sant Joan porque era muy complicado traerlos aquí [al Cementeri Vell]". "Pero son testimonios de fuentes orales, no están comprobados", subraya Ruiz.

Resto de excavaciones

El V Plan de Fosas del Govern balear cuenta con un presupuesto de 841.900,46 euros y una duración de 24 meses. Además de la campaña en el Cementeri Vell de Vila, el equipo de arqueología forense trabajará en tres localizaciones de Formentera después de Navidad. En la menor de las Pitiusas, se excavará tanto el cementerio nuevo, donde están enterradas las víctimas del campo de concentración de es Campament, como el viejo. Además, también se llevarán a cabo unas prospecciones en es Pujols, en Formentera, solamente mediante documentación en superficie. Y se actuará en otras ocho localizaciones.

Según detalla el Govern balear, el contrato con la Sociedad de Ciencias Aranzadi y la empresa Asociación de Técnicos en Investigaciones Culturales y Sociales (Atics) se divide en dos lotes: el primero incluye las tareas de excavación, exhumación e identificación de víctimas, mientras que el segundo contempla la restauración, la conservación de materiales y la documentación de fosas exhumadas en planes anteriores.

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