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Tribunales

Una pelea en Ibiza por los orines de un perro acaba en condena judicial

Una mujer deberá indemnizar a una pareja mayor de vecinos a la que agredió

Farola roída por los orines de los perros

Farola roída por los orines de los perros / D.I.

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Ibiza

La Audiencia Provincial de Palma ha confirmado la condena impuesta a una vecina de Ibiza por un delito de resistencia a la autoridad y dos delitos leves de lesiones, después de agredir a un matrimonio septuagenario y enfrentarse a la Policía tras una discusión provocada por los orines de su perro en el portal de la comunidad.

El tribunal desestima el recurso presentado por la acusada y ratifica íntegramente la sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, que la condenó a multas que suman 2.160 euros y a abonar una indemnización a sus vecinos por las lesiones sufridas.

Los hechos ocurrieron el 18 de enero de 2024, alrededor de las 20.45 horas, cuando el matrimonio le recriminó a su vecina que el perro orinara con frecuencia en el portal del edificio sin que ella lo limpiara.

La acusada reaccionó con insultos mientras la pareja se dirigía a su vivienda y la situación escaló minutos después. Tal y como detalla el fallo, la condenada acudió al domicilio del matrimonio, golpeó con violencia la puerta «mientras profería gritos», y cuando el hombre abrió para intentar calmarla, ella se abalanzó sobre ambos, les arañó y les golpeó de tal forma que requirieron asistencia médica.

Ni la Policía la pudo calmar

La pareja alertó a la Policía Nacional y la patrulla que acudió al lugar pidió refuerzos debido a la actitud agresiva de la acusada. Incluso en presencia de los agentes, la dueña del perro trató de abalanzarse de nuevo sobre los vecinos.

La mujer se negó reiteradamente a identificarse, alegando que tenía el pasaporte en su vivienda. Cuando los agentes la acompañaron para recogerlo, forcejeó e intentó cerrar la puerta para impedirles el paso. Finalmente, fue esposada debido a su creciente agresividad.

La acusada ni siquiera compareció en el juicio, pese a estar citada en varias ocasiones. La Audiencia concluye que no existe arbitrariedad ni error en la sentencia de primera instancia y confirma íntegramente la condena.

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