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La Fiscalía asegura que las cámaras incriminan a la acusada de asesinato en Ibiza y la defensa dice que no hay pruebas

Son vídeos del recorrido que habría hecho presuntamente la acusada desde su casa hasta ses Païsses, donde se originó el fuego

La defensa, que pide la absolución por "falta de pruebas", critica que la investigación es deficiente y que la acusación cae en "numerosas contradicciones y dudas"

Un momento del juicio.

Un momento del juicio. / CATI CLADERA

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

El juicio por el incendio mortal y provocado en una vivienda de ses Païsses en verano de 2023 ha empezado este lunes en la Audiencia Provincial de Palma y la acusación (el Ministerio Fiscal y la acusación particular) apunta a que la presunta autora de los hechos, que permanece en prisión provisional, actuó con alevosía, con un plan planificado y una clara intención de acabar con la vida del anciano que residía en su interior y que falleció. La defensa, por su parte, ha calificado la investigación del caso de pobre y sostiene que "no hay pruebas ni ciencia" para demostrar la culpabilidad de la encarcelada. Defiende su inocencia y pide la absolución. En esta primera jornada del juicio, que cuenta con un jurado popular y se alargará hasta la semana que viene, todavía no se han presentado pruebas, algo que se deja para los siguientes días.

La mujer, que es española de 63 años, está acusada de asesinar a un hombre de 78 años al que había estado cuidando, para lo que presuntamente provocó un incendio en la vivienda, donde se encontraba la víctima, su mujer y una tercera persona que se encargaba de cuidarles. La fiscalía solicita prisión permanente revisable y elevadas indemnizaciones. "Una vez dentro, con el ánimo de acabar con la vida de los que ahí se encontraban, ya que era perfectamente conocedora de que a esas horas [sobre las dos de la madrugada] se encontraban dichas personas durmiendo, y con la intención de garantizar el resultado pretendido sin riesgo propio, se valió de un elemento especialmente peligroso y eficaz para asegurar la muerte", relata el texto de la acusación, que concluye que la acusada pudo entrar con llaves precisamente porque había estado cuidando al matrimonio hasta 20 días antes de los hechos y porque en ese momento tenía una relación sentimental con el hijo del fallecido. "Y así, se dirigió al garaje del domicilio, apiló una serie de cojines junto al coche del garaje, y encendió con fuego los cojines, abandonando a continuación el domicilio y dejando que las llamas se extendieran".

Fuego dentro de la casa y el garaje

La representante de la Fiscalía ha señalado en su intervención de este lunes que la acusada conocía los problemas de movilidad que sufría el fallecido (no podía andar) y que esa madrugada del 3 de agosto actuó con alevosía, y que esto queda demostrado con las grabaciones de "múltiples cámaras de seguridad" que captaron diferentes partes del recorrido que habría hecho la presunta autora del asesinato desde su domicilio, en el núcleo urbano de Sant Antoni, hasta ses Païsses. Según la fiscal, la acusada prendió fuego al sofá dentro de la casa y luego a unos cojines que situó "justo en la parte del garaje donde se encontraba el motor del coche".

El fuego prendió en la casa y el humo entró en las habitaciones. Al parecer la viuda padece (y padecía en aquel entonces) alzhéimer, han explicado en el juicio, y tanto ella como la persona cuidadora pudieron salir a tiempo del domicilio con la ayuda de vecinos. El hombre falleció por asfixia y tenía quemaduras de segundo grado en casi el 80% de su cuerpo. La Fiscalía presentará como pruebas a las dos hijas del matrimonio, que en el inicio de la investigación comentaron a la Guardia Civil, especialmente una de ellas, que su hermano, que sufre problemas de salud mental, era pareja de la acusada. En el momento de los hechos, este hombre estaba ingresado en Psiquiatría de Can Misses. Así que "él no pudo ser el autor" del incendio, ha destacado la fiscal.

La fiscal afirma que días antes hubo "una discusión fuerte" entre el fallecido (que tuvo que llamar a una de sus hijas) y la acusada, que le "estaba pidiendo dinero".

La Guardia Civil estuvo examinando hasta 54 grabaciones de cámaras de seguridad, tanto del edificio en el que vivía la acusada, como de negocios privados. La fiscal señala que se le ve "cómo sale de su portal tapándose para no ser apreciada por la cámara", y que al volver a su domicilio lleva ropa distinta, pero las mismas zapatillas, que se encontraron en el registro domiciliario posterior.

"Además, uno de los guardias civiles vendrá a explicarnos que la acusada, si bien no declaró oficialmente, con posterioridad hizo una manifestación espontánea ante el agente en la que reconoció que esa noche fue andando hasta esa casa, que no recuerda por qué lo hizo, pero negando en todo momento que entrara dentro", ha añadido la representante del ministerio público, que también dice de la acusada, tras el informe forense correspondiente, que padece "un trastorno esquizoafectivo" y que "no siente empatía ni se sintió nerviosa", pero que quería hacer lo que hizo.

La defensa, por su parte, ha señalado que "el dolor y la tragedia son reales, pero no la acusación del ministerio y la acusación particular". "Yo no entraré en el fondo del asunto como ha hecho el ministerio público al desengranar todo, porque eso se hará en los próximos días, pero sí les digo que no le interesa desgranar algunas cosas", ha dicho el abogado, que le acusa de "omitir partes". La defensa recalca que no se puede condenar a alguien en base a "indicios, sospechas u opiniones". "Llaves, cámaras de seguridad y croquis de la casa. Estos tres elementos serán clave" para defender la inocencia de la encarcelada, ha dicho dirigiéndose al jurado popular.

Críticas de la defensa

El abogado ha subrayado que el señalamiento a la acusada nace de la "sospecha personal" que una de las hijas del fallecido manifestó ante la Guardia Civil. "El ministerio fiscal tiene interés de acusar, porque si lo hubiera tenido de demostrar que mi clienta es inocente, se hubieran pedido pruebas durante la instrucción, pero no se ha pedido ninguna. Lo hemos hecho la defensa". También ha criticado que a una de las hijas no se le llamó a testificar, y que eso también lo realizó la defensa.

Con todo, habla de "numerosas contradicciones y dudas" en el escrito de acusación y de ausencia de testigos reales al haber ocurrido todo de noche, sin que nadie pudiese ver nada. También critica que al hijo, quien era pareja sentimental de la acusada, "nadie le preguntó nada" sobre cómo era esta mujer; asimismo, ha expresado que las imágenes recogidas por las cámaras no dejan nada en claro al ser de poca calidad y que su clienta iba con velo, "no con la cara tapada", porque semanas antes una expareja (un hombre diferente al hijo del fallecido en este incendio) "intentó atropellarla". En este sentido, ha criticado que en el atestado la Guardia Civil no se incluyese este hecho y que la acusada es víctima de violencia de género y tenía una orden de alejamiento de su maltratador, dado que era eso, según la defensa, lo que explicaba que saliese con un velo a la calle.

"Durante el enjuiciamiento, de 2023 a 2025, en la fase instrucción, el único escrito de la acusación particular fue de cuantificación de todos los daños y pidiendo responsabilidades dinerarias", ha agregado la defensa, que ha sido la última parte en intervenir.

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