Joan Carles Palerm, presidente del Grup d’Estudis de sa Naturalesa (GEN-GOB Eivissa): «La gente nos dice que nos echan de Can Casals por nuestro posicionamiento»
El grupo ecologista GEN-GOB trata de reorganizarse tras el mazazo que les acarrea el inminente abandono de su sede en Can Casals, el inmueble que les cedió el Ayuntamiento de Eivissa en 2021. El presidente de la entidad, Joan Carles Palerm, destaca que sus actividades dinamizaron el barrio de Cas Serres, sobre todo con las visitas de cientos de escolares. Tras el aviso municipal, han tenido que suspender toda esta oferta educativa para las escuelas del municipio.

Sergio G. Cañizares

¿Cómo se enteran de que deben abandonar Can Casals?
A mediados de agosto, el Ayuntamiento nos convocó y dos compañeros se reunieron con el concejal de Medio Ambiente, Jordi Grivé. Les comentó que el convenio de cesión ya había expirado. De hecho, había finalizado dos años antes, en el anterior mandato, y simplemente manteníamos la situación. Nos comentaron que se podía aprovechar mejor el espacio, sin informarnos concretamente de los cambios. Debíamos abandonar Can Casals, aunque no de manera inmediata. Dos semanas después, nos llegó una carta comunicándonos que teníamos un mes de plazo y, en teoría, deberíamos haber salido en octubre, pero nos podemos quedar hasta final de noviembre. Ahora, tenemos todo nuestro material guardado en cajas y no podemos organizar actividades.
¿El Ayuntamiento les ha ofrecido alternativas?.
Se comprometen a ayudarnos a encontrar otro lugar y que, al igual que cualquier otra asociación, podremos utilizar instalaciones municipales para convocar reuniones, como para la entrega de trampas para serpientes. Pero no hay una sede ni para nosotros ni para otras entidades del municipio que también la reivindican. Creo que hemos hecho una buena labor en Can Casals, no solo institucional. Intentamos fuera un espacio vivo, que era uno de los requisitos para su cesión. Hemos conseguido que participara mucha gente en nuestras actividades.

El presidente del GEN-GOB Eivissa, Joan Carles Palerm. / J.A. Riera
Can Casals se convirtió en un centro de divulgación que formaba parte del programa de los centros educativos.
Esta ha sido su función principal y era la condición clave que pactamos para su cesión. No necesitamos Can Casals para reunirnos, nos basta una conexión con el ordenador portátil desde casa. Hasta ese momento, nuestra oferta educativa se basaba en talleres en los colegios sobre la gineta, la invasión de serpientes, el problema de las lagartijas o la tortuga Caretta caretta. Entonces, pasamos a organizar actividades propias para atraer a las escuelas, como una escape room sobre la posidonia en dos salas de Can Casals o un aula que recreaba el bosque nocturno de Eivissa, con la flora y la fauna. Los niños salían encantados y cogían cariño a animales autóctonos que no sabían que existían.
¿Los centros educativos pierden esta oferta del GEN?.
Estas actividades han quedado canceladas en septiembre, cuando ya estaban enviadas a todas las escuelas. Podremos llevar a cabo otros talleres, más sencillos, los que llevábamos a los colegios durante 40 minutos, pero no se aprende tanto ni impacta de igual manera a los alumnos como las sesiones interactivas en Can Casals.
¿Se perderá algún puesto de trabajo?
Hay dos o tres monitores, que colaboran con nosotros como complemento que tendrán menos trabajo e ingresos. Después tenemos una educadora ambiental en nómina.
20 años avisando de las culebras
Entre otras iniciativas proteccionistas, el GEN-Gob Eivissa encabeza la plataforma de ‘Serps o Sargantanes’, junto a sus colegas de Amics de la Terra. De hecho, ambos colectivos llevan «avisando desde 2003» del grave riesgo que suponía la llegada de culebras a la isla, ocultas en los olivos decorativos. «Carraca [Antoni Marí], que era una persona con la que tuvimos encontronazos, tuvo claro desde el comienzo la gravedad de este asunto. Presionó al Govern balear, sin éxito. Ante la falta de iniciativa autonómica, buscó las competencias de caza para actuar contra las serpientes. En este tema, hicimos pinza con él».
Aunque el GEN ya estaba informado, el abandono de Can Casals se difundió a raíz de una pregunta presentada por la concejala de Unidas Podemos, Guadalupe Nauda, en el pleno de Vila. Grivé le respondió que el GEN podría hacer uso también de Can Tomeu.
Pero tampoco podríamos utilizarlo de manera fija. Ni trasladar allí nuestra aula nocturna del bosque con todas las figuras de los animales para visitas escolares. Veremos si estas actividades las podemos albergar el curso que viene en Can Toni d’en Jaume Negre [la finca que el GEN gestiona en custodia en Sant Llorenç]. Eso sí, la cantidad de alumnos que puedan llegar allí en bus no será tan numerosa como los que iban andando a Can Casals desde las escuelas de Vila. De hecho, no sabíamos que se iba a preguntar por este tema en el pleno ni que Podemos contactara con nadie de la directiva. El PSOE sí se dirigió a nosotros, pero ese convenio se hubiera podido renovar por otros cuatro años cuando aún gobernaban ellos y no se hizo. Por otra parte, dábamos por sentado que se iría prorrogando.
¿Can Toni d’en Jaume Negre se tiene que emplear ahora como almacén de todo el material de Can Casals?
No, porque tenemos tal cantidad de material que colapsaría parte de la vivienda e impediría las actividades que llevamos a cabo en Sant Llorenç. La semana pasada acabamos la mudanza, hemos trasladado provisionalmente el material a almacenes míos y de o tros socios.
¿Y cómo queda ahora el GEN?
Intentamos conseguir un espacio útil, pero muy pocas entidades pueden asumir un alquiler a precio de mercado sin perder dinero. El coste es enorme y no tendríamos las opciones que ofrecía Can Casals, con un jardín propio y dentro de Vila. No nos sirven unos bajos. Hemos intentado que el Ayuntamiento repiense su decisión, pero no podíamos acceder fácilmente al alcalde y al final contactábamos con Grivé, que ha sido todo lo amable que ha podido. Supongo que no ha sido agradable para él. Entendemos que no somos más que nadie y que ese es un espacio municipal, pero tampoco nos parece de recibo que tardemos dos meses en que nos reciba Triguero
El GEN, aunque está muy lejos de la carga reivindicativa que tenía hace 20 años, se opone claramente al desarrollismo y este año ha participado en las manifestaciones de Canviem el Rumb. ¿Creen que se les castiga por este posicionamiento?
Es algo que nos dice la gente. Es verdad que nuestra relación con la Administración en la actualidad es mucho más fluida, aunque hagamos denuncias públicas, que hace 20 años, cuando no nos daban ni una cita. Ahora existe una cultura democrática mucho mayor. Sin embargo, no sé si nos echarían de Can Casals si fuéramos una asociación contra el cáncer en vez de el GEN. Es muy posible que la mayoría de votantes de Triguero no se enfade porque nos saquen fuera, y es triste, porque trabajamos para lograr una isla mejor para todos. Sin duda, Eivissa estaría peor sin nosotros, Amics de la Terra y otras plataformas.
En la parte científica, el GEN trabaja para la Administración, sobre todo en el seguimiento de la posidonia. ¿Esta labor también sigue con el Ayuntamiento de Eivissa?
Sí, con todos los ayuntamientos. Con Vila llevamos a cabo el seguimiento de la bahía de Talamanca. Ahora tenemos un problema con nuestro equipo marino, que ocupa seis metros cuadrados en un cuarto exterior de Can Casals. Todo ese material necesita guardarse en unas condiciones especiales y no cabe en nuestros almacenes provisionales. El Ayuntamiento ha intentado conseguir un espacio para que al menos podamos guardar con garantías ese material, con algún grifo de agua dulce para limpiar los equipos de los submarinistas y que no se estropeen por la sal. Lo que nos ofrecen, como un contenedor metálico, no cuadra con estas necesidades, porque en verano se llega a unas temperaturas interiores demasiado elevadas que dañarían el material.
¿Esta labor submarina sufrirá ahora algún contratiempo?
Si conseguimos un espacio práctico, no tiene por qué pasar nada. Ahora hemos acabado la temporada y hasta la primavera no se retoman estas salidas. Espero que lo solucionemos para esas fechas.
En Talamanca, sus evaluaciones han puesto de relieve que el 40% de la posidonia está muerta, mientras que en Cala Vedella este porcentaje alcanza el 55%.
Es un desastre, porque en todas las playas en las que hacemos un seguimiento, que son las que sufren mayor presión, encontramos que está afectada la mitad de la posidonia, salvo en Cala d’Hort. El propio Ayuntamiento de Vila considera que ya es hora de cerrar Talamanca al fondeo libre, regularlo con boyas ecológicas y limitar las zonas donde anclar.
Para el año que viene, el Gobierno central y el balear preparan una decena de campos de boyas ecológicas en otras tantas playas de Eivissa. ¿Son efectivos?
Lo son, como se demuestra desde hace tiempo en Cabrera, donde se necesita reservar el fondeo con antelación. Allí se conservan en buen estado la posidonia o la nacra y aquí debería suceder lo mismo.
Volviendo a su relación con la Administración. El Govern incluso recurrió al GEN para que coordinara al equipo de voluntarios en el desove de tortugas en es Cavallet.
Son conscientes de nuestro compromiso. Participaron más de 70 voluntarios y fue todo un éxito. Hay otros temas, incluso más serios, que también lideramos: con el Govern balear llevamos a cabo una labor discreta en la parte marina, como mediadores y dinamizadores, para que se llegue a acuerdos entre las distintas partes del sector pesquero. Hemos tratado la ampliación de reservas o los horarios y métodos de pesca. En estos encuentros, la conselleria de Agricultura y Pesca nos delega el papel de moderador. Creo que en Formentera hemos logrado la confianza del sector pesquero profesional y también del aficionado.
Aunque dé la sensación de que Eivissa ha llegado al límite y exista malestar frente a una saturación, en las manifestaciones de Canviem el Rumb, en las que el GEN forma parte, salieron como máximo un millar de personas en septiembre en el parque de la Paz. En cambio, años atrás, se llegaron a movilizar unas 10.000 contra el campo de golf de Cala d’Hort o contra las autovías. ¿Qué ha cambiado?
Es más fácil conseguir respuesta para movilizarse contra amenazas concretas. Con Canviem el Rumb se difuminan muchas problemáticas. Es el caso de la vivienda, que está afectada por distintos factores. No sabes por dónde abordarlo. Se hace difícil enviar el mensaje de que hay que movilizarse para mejorar en 50 aspectos diferentes para que se logren resultados en el acceso a la vivienda. Decir no a un campo de golf, a un puerto deportivo o a un desdoblamiento de carreteras es mucho más fácil a la hora de recibir respuesta ciudadana.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un atún se da un festín en pleno puerto de Ibiza
- Crece un nuevo poblado chabolista en un terreno para VPO en Ibiza
- Cuatro días de fuga con la furgoneta robada de su trabajo en Ibiza: «Un espectáculo»
- Fallece Pascal Bonomo, el decano de las artes marciales y la musculación en Ibiza
- En la UCI un joven británico tras caerse de un hotel en Sant Antoni
- Santiago Mollo, feriante: «Es el peor año que hemos vivido nunca en Ibiza Medieval»
- El alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, sobre las acusaciones por su nueva vivienda: 'No he adquirido ni se me ha adjudicado una vivienda pública, tampoco una vivienda protegida
- La Justicia, a un paso de cerrar una cantera de Ibiza ubicada en un espacio protegido