"Apiló cojines junto al coche del garaje, y les prendió fuego", así relata la fiscalía cómo la presunta asesina causó el incendio mortal en Ibiza
El lunes comienza el juicio por el suceso, en el que falleció un hombre de 78 años en su casa de Sant Antoni

La vivienda incendiada en ses Païsses / Toni Escobar

Entró en la casa de madrugada con sus propias llaves y "una vez dentro, con el ánimo de acabar con la vida" de quienes estaban en la casa, "se dirigió al garaje del domicilio, apiló una serie de cojines junto al coche del garaje, y encendió con fuego los cojines" antes de marcharse y dejar "que las llamas se extendieran". Unas llamas que acabaron con la vida de un hombre de 78 años y que puso en serio peligro las de su mujer, de 74 años, y la cuidadora del matrimonio. Un modus operandi "especialmente peligroso y eficaz para asegurar la muerte".
Así relata el escrito de acusación lo que ocurrió la noche del 3 de agosto de 2023, un trágico suceso que llega este lunes a la Audiencia Provincial de Balears. En el juicio, que se prolongará durante dos semanas, en principio, la acusada, una española de 62 años que, según reveló la investigación policial, era pareja de uno de los tres hijos de las víctimas, se enfrentará a un jurado popular. Dada la gravedad de los hechos, la fiscalía solicita para la mujer, una española de 62 años, prisión permanente revisable, además de cuantiosas indemnizaciones.
La presunta autora de los hechos había cuidado durante una temporada al matrimonio, que necesitaba atención, en su vivienda, ubicada en la calle Cepell de ses Païsses, en Sant Antoni. Por este motivo, indica la fiscalía, tenía llaves. Según informó la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil tras la detención de la mujer, una semana después de los hechos en el edificio Portus Magnus de Sant Antoni, poco antes del incendio, tras unas desavenencias, el fallecido y su mujer le pidieron que abandonara la casa. El 13 de agosto el juez de guardia decretó prisión sin fianza para la mujer, que se encuentra encarcelada desde entonces.

Una de las puertas reventadas durante el incendio / Toni Escobar
Desde el primer momento, la Guardia Civil sospechó, por los indicios, que se trataba de un incendio provocado. Hasta Ibiza se desplazó el Grupo de Homicidios de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPI) de la Guardia Civil en Balears para investigar el caso con el apoyo de agentes de investigación de la isla. Tras una ardua investigación identificaron a la presunta autora y comprobaron la ruta que siguió durante esa noche, desde su casa hasta la vivienda del fallecido y su mujer, a unos tres kilómetros de distancia. Para ello tuvieron que visionar cientos de horas de grabaciones de docenas de cámaras de videovigilancia ubicadas en el espacio que separa ambas viviendas. Revisaron todos los itinerarios posibles.
Las llamas "envolvieron la casa"
Las llamas "envolvieron la casa" en cuestión de minutos, continúa el escrito de acusación y alertaron a los vecinos, que acudieron al auxilio de sus moradores. Uno de ellos pudo ayudar a salir de la casa a la mujer de la víctima mortal y a la cuidadora. Ambas salieron por una de las ventanas de la casa, cuyo cristal rompió este vecino. No pudo, sin embargo, socorrer al hombre porque el fuego se había extendido por la vivienda. Tampoco lo logró la Policía Local de Sant Antoni, que llegó sobre las 2.10 de la madrugada y reventó la puerta principal de la casa y la ventana de la habitación en la que dormía el hombre, pero las llamas impedían entrar en la vivienda. La propia mujer del fallecido, al verse en la calle a salvo de las llamas quería regresar a la casa para salvar a su marido. Pero era imposible. Los servicios sanitarios la trasladaron al Hospital Can Misses, donde recibió el alta unas horas después.
Los bomberos, de hecho, tuvieron que acceder con máscaras y botellas de oxígeno. "Vi que salían enseguida, asfixiados y sudando. Se quitaban la ropa y se echaban agua", describía uno de los vecinos a este diario el día después del accidente. Sí lograron rescatar a la perra de la familia, que se encontraba dentro de la casa. La víctima, recuerda la fiscalía, "era una persona absolutamente dependiente" que, en esa situación, "fue incapaz de salir del domicilio" y murió "como consecuencia de múltiples y amplias quemaduras de segundo grado en todo el cuerpo" así como por una "intoxicación por monóxido de carbono", que le provocó la muerte por asfixia.
A la mujer presunta autora le acusa de un delito de asesinato con alevosía a una persona especialmente vulnerable por enfermedad o discapacidad. También se le imputa otro delito de incendio. La fiscalía, además de la prisión permanente revisable pide indemnizaciones para la mujer del fallecido (86.484 euros) y los hijos (62.248,49 euros para cada uno) y otra cantidad por los desperfectos que sufrió la casa, con dos plantas, una por vivienda, que deben valorarse.
El hombre que vivía en el piso de arriba, al darse cuenta de que la planta baja estaba ardiendo se refugió en la cocina, "atenazado por el miedo", según recogió este mismo Diario el día después del suceso. Otro de los vecinos que vivía en la parte posterior a la vivienda relataba que esa noche había escuchado "golpes y a alguien que decía 'no puedo'". En ese momento, este vecino, cuya mujer también tenía problemas de movilidad, se apresuró para ponerla a salvo. La vistió a toda prisa y la sacó a la calle, a salvo de la amenaza del humo.
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