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No todo lo que brilla es oro… pero a veces sí: el ‘buscador’ que devuelve joyas perdidas a desconocidos en Ibiza

Esos objetos, además de su valor económico, guardan historias y emociones difíciles de reemplazar

Buscar metales bajo el mar

Buscar metales bajo el mar

Jorge López

Jorge López

Las playas, desde siempre, esconden pequeños tesoros escondidos bajo la arena y las olas. Y no solo por su riqueza ambiental. Pulseras, relojes, cadenas y, sobre todo, anillos acaban en el fondo del mar tras un chapuzón despreocupado o una ola traicionera. Lo que muchos desconocen es que esos objetos, además de su valor económico, guardan historias y emociones difíciles de reemplazar.

Uno de ellos es @metalesbajolaarena, un ‘cazatesoros’ moderno que cambia el mapa y la ‘X’ por un detector de metales y un scoop (una especie de pala perforada para tamizar arena bajo el agua). Desde las playas de Ibiza, comparte sus aventuras intentando buscar joyas perdidas al tiempo que limpia el mar.

"Me han llamado para buscar un anillo que han perdido, así que vamos a probar a ver si hay suerte", cuenta en uno de sus vídeos, mientras prepara su equipo en una playa de Ibiza. "El mar está bastante revuelto, turbio… voy a tener que bucear. Lo han perdido en el agua, no cubre mucho, medio metro más o menos, así que a ver si aparece porque no saben muy bien en qué parte lo han perdido", añade antes de entrar al agua con su detector Equinox 900 y una bobina de seis pulgadas, una de las herramientas más precisas para detectar metales bajo el agua.

El vídeo avanza entre pitidos, olas y comentarios. "Esta sí podría ser, 52 muy arriba… pero es una lata", se le escucha decir. Aun así, no se rinde. Minutos después, tras varias señales falsas, el pitido correcto: el anillo perdido reaparece entre la arena. "Yo tampoco tenía mucha esperanza de encontrarlo por cómo estaba el mar y esa playa, que tiene muchísima basura —admite—, pero el cliente me había dicho el peso exacto, así que más o menos sabía que tenía que dar una señal más alta de 50, lo que quita muchísimas señales".

Su búsqueda no es solo cuestión de suerte. El detector que usa distingue los metales según la conductividad: una lata o una moneda barata dan valores distintos al oro. Aunque la intuición también cuenta. "Eso tiene de oro lo mismo que las piedras de alrededor", comenta un usuario incrédulo en el vídeo. "Pues un 37,5% es 9 quilates", responde él.

En cuanto al precio de estos rescates, el tiktoker lo deja claro: "100 euros de salida mínimo -que en este caso concreto no cobró-, más el valor de la pieza al peso de oro en el momento suele ser la tarifa normal". Un servicio que muchos consideran caro, pero que para quienes han perdido una joya con valor sentimental puede ser un auténtico milagro. "Me parece increíble que lo hayas encontrado. Diría que era imposible", le escribe una seguidora.

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