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Carla Martín da la vuelta a Ibiza en paddle surf: visita lugares secretos, cocina a bordo y completa su reto personal

La joven recorre la isla en diez etapas, combinando su pasión por el mar con su espíritu explorador

Carla Martin sobre su paddle surf en Ibiza

Carla Martin sobre su paddle surf en Ibiza / C. M.

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Jorge López

Jorge López

Dar la vuelta a Ibiza en paddle surf no es una hazaña cualquiera, pero para Carla Martín era un sueño que tenía pendiente desde hacía tiempo. Amante del mar y de las aventuras, decidió lanzarse a este reto personal que, más que una competición, ha sido "una experiencia vital" que le ha permitido conectar con su entorno y consigo misma.

"Soy una persona muy inquieta, me encanta hacer cosas diferentes cuando tengo tiempo libre", cuenta a este diario. "Llevo practicando paddle surf desde hace unos tres años, y un día, haciendo una ruta, se me ocurrió la idea de darle la vuelta a la isla", agrega.

La joven comenzó su travesía el 10 de septiembre desde Cala Molí, un lugar que "conoce bien". Aunque su idea inicial era hacerlo de manera continua, durmiendo en las playas con un saco de dormir, la realidad fue distinta. "He tenido que compaginarlo con el trabajo durante la temporada en Ibiza", comenta. Finalmente, completó el recorrido en unas diez jornadas, de entre 10 y 15 kilómetros diarios, acumulando más de 40 horas sobre la tabla.

Más allá del esfuerzo físico, la logística fue todo un reto. "Ha habido días que he hecho 12 kilómetros en ida y vuelta, solo para poder ir luego a por mi coche, porque al ir sola muchas veces no tenía a nadie que me recogiera en el punto final", cuenta entre risas. Aun así, asegura que disfruta mucho de las travesías en solitario: "Me encanta ir sola, y siempre voy grabando todo para mi cuenta de TikTok. He creado una comunidad muy pendiente de mis recorridos, y me encanta compartir cada aventura con ellos", indica la joven.

Las riadas modificaron el recorrido

Cuando ha tenido compañía, ha aprovechado para hacer tramos más largos y vivir el lado más social del reto. "Disfruto muchísimo de ir acompañada porque tengo un espíritu explorador y me fascina organizar rutas. Siempre voy animando a todos a confiar, convencida de que, si seguimos buscando, seguro encontraremos algo increíble", sostiene Martín.

El mal tiempo también tuvo su protagonismo. Las lluvias de septiembre le obligaron a detenerse varios días. "Esos días no he podido salir, obviamente. Incluso tuve que saltarme alguna parte de la ruta porque las playas estaban destrozadas y era imposible acceder", recuerda. Aun así, prefiere ver el lado positivo: "Ha sido un aprendizaje. El año que viene quiero hacerlo en junio o julio, cuando las condiciones meteorológicas son mucho más estables".

Tampoco faltaron los días complicados por el oleaje. "Reviso siempre el viento, las olas y las condiciones en Windy, pero hay días que falla más que una escopeta de feria", bromea. "El primer día parecía que el mar estaría tranquilo, y luego me encontré con bastante oleaje, así que tuve que modificar la ruta o acortarla. Hay que aprender a escucharlo", asegura Martín.

De toda la experiencia, se queda con el aprendizaje y la emoción de haber cumplido su objetivo."Lo más bonito ha sido haberlo conseguido, hacer realidad algo que llevaba tiempo soñando, y sentir que es solo el inicio de algo más grande que quiero seguir construyendo y compartiendo con otras personas", confiesa. Además, asegura que ha descubierto lugares únicos: "Rincones a los que solo puedes llegar con el paddle surf: cuevas, acantilados y playas escondidas. Yo ya no concibo ir a la playa sin mi tabla, rara vez me verás tumbada en la arena", dice entre risas.

Recuerdos familiares

Durante el reto, no faltaron momentos curiosos, como cocinar sobre la tabla o llevar a su abuela a tomar el aperitivo en medio del mar. "Poder compartir algunos de esos momentos con ella ha sido lo mejor. Son recuerdos que me llevo para siempre".

Arropada por su familia, sus amigos y una creciente comunidad digital, la joven confiesa que se siente más motivada que nunca: "Esta experiencia también me ha permitido mostrarme tal y como soy: natural, espontánea y con muchas ganas de disfrutar la vida al máximo". Y ya piensa en el siguiente desafío. "Tengo muchísimas ganas de la próxima aventura con el paddle surf, cuando vuelva de los viajes que tengo planeados este invierno. Seguiré practicando y compartiendo mis recetas allá donde vaya", concluye.

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