Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De la fiesta a la cárcel en 24 horas: un exmiembro del 'E -Team' confiesa su noche más loca en Ibiza

El grupo de amigos visitó diferentes zonas de fiesta de la isla y vivieron momentos que no olvidarán nunca

Paul Harrington en el vídeo de Youtube

Paul Harrington en el vídeo de Youtube / DI

Ibiza

Un exmiembro del colectivo conocido como el 'E Team', Paul Harrington, ha compartido en Youtube un escalofriante y a la vez surrealista relato de su primera visita a Ibiza, que describe como "las 24 horas más locas" de su vida, y que culminó con él y sus amigos en la cárcel y presuntamente agredidos por la policía, según relata.

El protagonista del vídeo 'Solo 24 horas en Ibiza, pero un recuerdo de por vida' detalla un viaje a la isla cuando su grupo ya se había quedado sin dinero. Según su confesión, decidieron intentar vender 300 pastillas, a las que llamaban "doves" (palomas), para subsistir. Aprovecha el vídeo para disculparse con un "lo siento, papá, si estás escuchando esto".

De la paz del Café del Mar a la redada

El grupo aterrizó en el aeropuerto y se dirigió a Sant Antoni. Habla de la discoteca "Club Ku" y, en un tono más relajado, cuenta cómo visitaron el famoso Café del Mar para fumar hachís.

El giro dramático ocurrió cuando regresaron a su apartamento. El amigo del narrador, supuestamente comenzó a arrojar globos de agua desde el balcón. Poco después, agentes de la Guardia Civil se presentaron en la puerta y, tras un registro, encontraron las 300 pastillas.

El grupo de amigos fue trasladado a la comisaría de Sant Antoni en la parte trasera de un furgón policial. El protagonista del vídeo recuerda haber aconsejado a sus compañeros: "Negadlo, negadlo, simplemente negadlo".

Una vez en las celdas, el hombre relata que los agentes comenzaron a sacar a los detenidos "uno por uno" y presuntamente a golpearlos con porras en las piernas. "Podías oír los gritos mientras estábamos en las celdas... Estábamos petrificados," afirma. Asegura que los agentes buscaban una confesión, pero "nadie cedió".

Un final sorprendente

La liberación llegó a la mañana siguiente, cuando los agentes simplemente los "echaron" de las instalaciones.

Harrington explica que pese a la traumática noche, el espíritu fiestero de Ibiza no se había extinguido: al volver a su apartamento, uno de ellos sugirió que una discoteca aún estaba abierta.

Tras una ducha, se deshicieron de las pastillas restantes y se dirigieron en taxi hacia Platja d'en Bossa, una zona que describe como "desolada" en aquella época, con una única discoteca: Space.

El éxtasis de Space

La experiencia en Space la describe como una explosión sensorial: "Música increíble, gente increíble". El hombre cuenta como vivieron, ya bajo los efectos del éxtasis, "el surrealista momento de ver los aviones aterrizar a baja altura sobre la discoteca", sintiendo que casi podían tocarlos, un contraste absoluto con el terror vivido horas antes.

El relato termina con la vívida descripción de la intensa sensación de euforia, contrastando drásticamente con la tensión de haber estado bajo custodia policial.

Tracking Pixel Contents