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Turismo

Nuevo tipo de turista en Ibiza: noches de discoteca y dormir con un ‘day pass’

Trabajadores de varios hoteles de Platja d’en Bossa han detectado un nuevo perfil de turista este verano: vienen sin alojamiento porque su intención es pasar la noche en la discoteca y duermen durante el día en las hamacas de los hoteles aprovechando los ‘day pass’ que muchos de ellos ofrecen.

Turistas en una playa de Eivissa este verano. | TONI ESCOBAR

Turistas en una playa de Eivissa este verano. | TONI ESCOBAR

«Muchos turistas no pagan hotel. Pasan la noche de fiesta y, en vez de dormir en una habitación, pagan un day pass y duermen todo el día en la piscina del hotel», afirma la trabajadora de una cadena hotelera de Eivissa. Otra compañera, de otra entidad, asiente: «Sí, pagan el pase del día con comida y bebida y duermen en las hamacas. Les sale mucho más barato».

Las trabajadoras comentan este nuevo perfil de cliente mientras desayunan en una cafetería cercana a los establecimientos en los que trabajan, en Platja d’en Bossa. Lo han detectado este verano. Y son, principalmente, mujeres. Y alguna pareja, pero sobre todo mujeres. Según relatan, cada vez hay más turistas que viajan a la isla sólo por las discotecas y que están apenas una o dos noches, lo justo para ir a las fiestas o ver los dj que les gustan. Como van a pasar la noche bailando y el día en la playa, optan por ahorrarse el hotel, que es el principal gasto de quienes visitan Eivissa. Hasta ahora, la mayoría de estos turistas, al acabar la noche, dormían en la playa. Pasaban el día entre la arena y alguna cafetería o bar y, para ducharse, optaban por el servicio que ofrecen algunos establecimientos de consigna, donde dejaban las maletas nada más llegar.

Esto era más o menos habitual, sin embargo, este verano los trabajadores de dos de las principales cadenas de establecimientos hoteleros en Eivissa aseguran que han detectado una evolución de este perfil de turista que viene a la isla sin hotel: los que aprovechan los day pass. «Suelen ser mujeres, imagino que lo de dormir en la playa no les acaba de hacer gracia», indica una de las trabajadoras.

Muchos hoteles ofrecen la opción, sobre todo entre semana, de pasar el día en el establecimiento, aprovechando las instalaciones, principalmente la zona de piscina por un precio que puede oscilar entre los 65 y los 100 euros. Los hay más costosos, con extras como acceso al spa y bebidas incluidas. Lo que buscan este tipo de clientes es, simplemente, poder acceder al hotel, tener una hamaca en la que dormir y poder comer y beber en el bufet del mediodía. Con esto, indican las trabajadoras, tienen más que suficiente. «Sólo buscan un lugar en el que descansar y echar una cabezada. Reponer fuerzas antes de volver a emprender la noche de fiesta», comentan.

La mayoría llegan con el bikini puesto y poco más, relatan. Un bolso en el que llevan la muda para la tarde-noche. «Pasan antes por las consignas donde tienen las maletas, se quitan la ropa de fiesta, se ponen el bikini, cogen lo de la noche y se vienen al hotel», comentan las trabajadoras, que tienen muy estudiado el modus operandi de estas clientas. «Lo que les da pereza gastarse en un hotel se lo gastan, y generosamente, en una noche de fiesta. Es un cambio de chip: los más de 200 euros de la habitación se van en entradas de discotecas y copas y el dinero que gastarían en desayunar y comer es lo que les cuesta el pase del día, la mayoría de las veces», apunta una de las empleadas, que señala que han comunicado a la dirección del hotel este nuevo comportamiento de los turistas. Para ella, la solución es fácil: «Limitar los pases de día a residentes en Eivissa o a trabajadores en la isla que presenten su contrato».

El gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (Fehif), Manuel Sendino, señala que, si este fenómeno se está produciendo en algunos hoteles, algo que no descarta, no se trata en ningún caso de una práctica extendida. Así, afirma: «Es la primera vez que me lo dicen. Lógicamente, llama la atención si alguien llega para el day pass con su bolsa y se ducha y come en el hotel y luego se va al aeropuerto después de la juerga. En todo caso, creo que, de momento, entra en la categoría de anecdótico, pero hablo intuitivamente». En este sentido, hace referencia a las cifras de ocupación hotelera, que «son incluso mejores que las del año pasado». Así, ya sea una práctica habitual o no, no parece estar perjudicando al negocio hotelero. Además, resulta complicado, añade Sendino, que puedan establecerse mecanismos para evitarlo: «Entiendo que, en principio, todo el comportamiento es correcto. Cosa distinta es que convenga e interese al conjunto del destino y, desde luego, a nosotros como gremio, obviamente, no parece que nos convenga demasiado. Es un público que sólo viene de fiesta y se marcha».

Desde la cadena hotelera Vibra afirman que tienen una venta de day pass «mínima» porque cuentan con «niveles de ocupación muy altos». «Y no hemos detectado un aumento de venta de day pass en nuestros hoteles». En la misma línea se expresa la ibicenca Alicia Reina, presidenta de la Asociación Española de Directores de Hotel (AEDH) en Balears: «Consideramos que este fenómeno, en caso de producirse en algún establecimiento, es puntual y residual». Pide, eso sí, estar alerta: «Es importante mantenerse vigilantes y tener especial atención al control de accesos en los hoteles para preservar la seguridad, la calidad del servicio y la experiencia de los huéspedes. Este tipo de prácticas no benefician a la isla y distorsionan los datos reales turísticos, promoviendo un turismo insostenible de bajo valor que sólo contribuye a la saturación y no compensa al destino».

Reina añade que, al margen de los precios de los hoteles en Eivissa, muchos de los cuales han subido de categoría tras remodelarse, «estas conductas responden a nuevos patrones de consumo turístico entre ciertos perfiles jóvenes, que buscan experimentar el destino sin alojamiento formal». También es directora general del establecimiento Migjorn Ibiza Suites & Spa, en el que asegura que «no se ha detectado ni un solo caso de personas que utilicen el day pass para dormir en las instalaciones»: «En nuestro caso, el acceso está estrictamente controlado y no se permite la entrada a nadie que no sea cliente alojado mediante reserva. Es un producto muy residual, limitado y regulado, destinado exclusivamente a quienes desean disfrutar de la piscina y del restaurante del pool bar durante el día, con un horario concreto de entrada y salida. No da acceso a las zonas de alojamiento ni a otros servicios del hotel».

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