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Ibiza

Los constructores del emisario de Ibiza ven "poco probable" que el misterioso tubo del Brisol sea suyo

Grupo Tragsa no lo ve posible "con la información actual" que maneja

El tubo hallado en sa Llavanera

El tubo hallado en sa Llavanera / J.A. Riera

Guillermo Sáez

Guillermo Sáez

Grupo Tragsa, el conglomerado empresarial público que se encargó de la construcción del nuevo emisario de Ibiza, ha asegurado que es "poco probable" que el misterioso tubo de 12 metros aparecido bajo el edificio Brisol corresponda a aquella obra realizada en 2017.

La semana pasada, los técnicos del ayuntamiento no podían dar crédito a lo que encontraron cuando realizaban obras en el torrente de sa Llavanera destinadas a mejorar la canalización pluvial de Ibiza, después de los desperfectos e inundaciones provocados por la dana 'Alice'.

"Nos hemos encontrado ahí, aparte de mucho fango, muchas cañas y arrastres normales del torrente después de una riada, un tubo enorme", explicaba Blanca Hernández, concejala de Vías Públicas y Obras sobre el enorme elemento sorpresa que se encontraron "atravesando toda la arqueta".

Las características técnicas del tubo encontrado eran las siguientes: nuevo, hecho de polietileno, con un diámetro de 710 milímetros y una capacidad de resistir presiones de hastas seis atmósferas.

Diámetros y una raya naranja

Tras analizar estas características y consultar el asunto con expertos, en el Ayuntamiento de Ibiza estaban convencidos de que tenía que corresponder al emisario que se construyó hace ya ocho años para mejorar el vertido de aguas residuales de la isla al mar.

Desde el Grupo Tragsa aclaran que la tubería principal del emisario tenía un diámetro de 800 milímetros, por lo que "las características de la tubería principal del emisario no coinciden con las del tubo encontrado", aunque también reconocen que sí se usaron algunos tubos del mismo diámetro que el encontrado en el Brisol.

"Se empleó un pequeño tramo con tubería de 710 milímetros para colocar en la zona marina del emisario y se ha comprobado que toda la tubería adquirida,18 metros, quedó colocada en obra. Ambas tuberías venían marcadas con rayas de color naranja, lo que no sucede en la tubería encontrada", aseguran desde el conglomerado a Diario de Ibiza.

El nuevo emisario de Ibiza tiene una longitud de más de dos kilómetros, un total de 2.038 metros, de los que 1.005 corresponden al tramo terrestre, 597 al tramo marino con perforación horizontal dirigida y 436 corresponden al tramo marino que se apoya sobre el fondo.

"Debido a la significativa distancia que hay entre la zona en la que se acopiaban los materiales durante esta obra y el lugar en el que ha aparecido el tubo, consideramos poco probable, con la información con la que contamos actualmente, que el tubo encontrado tenga relación con la obra del emisario", sentencian los constructores, sin atreverse a negar de forma taxativa la principal hipótesis que manejan en el Consistorio. El misterio continúa.

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