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Huelga en las residencias del Govern en Ibiza: "Exigimos cobrar lo mismo que los trabajadores del Consell: mismo trabajo, misma remuneración"

Trabajadores de las residencias de Can Blai, Can Raspalls y Sa Serra reclaman una equiparación salarial con trabajadores de la residencia del Consell

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Claudia Marí Prats

Claudia Marí Prats

Ibiza

Mejorar las condiciones salariales para evitar la fuga de talento. Es la principal reivindicación de los trabajadores de la Fundación por la Dependencia, entidad que gestiona en Ibiza las residencias de Can Raspalls, Can Blai y Sa Serra y que, desde este miércoles, están en huelga indefinida en Baleares. En este primer día de las reivindicaciones, cerca de una veintena de trabajadores de estos centros se concentraron en la sede en Ibiza de la conselleria balear de Familias y Bienestar Social y Atención a la Dependencia, en Vila. Con un 100% de servicios mínimos en esta huelga, quienes no han podido acudir se han concentrado a la misma hora en sus centros de trabajo.

"Desde 2019 venimos reclamando una equiparación salarial con el resto de residencias o servicios de otros entes, por ejemplo el Consell", explica Agustín Peña, presidente del comité Intercentro de Can Raspalls, del Sindicato Profesional de Técnicos Sanitarios (USAE), y miembro del Comité Intercentros. De acuerdo con un estudio realizado por el comité, la diferencia salarial entre los trabajadores de la Fundación y los de otras entidades oscila entre los 1.000 y 5.000 euros anuales, depeniendo de la categoría. "Exigimos que se nos pague lo mismo, que el mismo trabajo reciba la misma remuneración", añade. Sin embargo, lamenta la respuesta de la conselleria: "Nos dice que no nos tenemos que comparar con el resto de entes instrumentales de la Comunitat".

Peña pone como referente para esta equiparación en Ibiza el Hospital Residencia Asistida de Cas Serres, bajo la gestión del Consell Insular. Sin embargo, la Fundación es un "ente instrumental de la comunidad autónoma", explica el sindicalista. De manera que, tal y como lo ve la conselleria, ha de equipararse con otras entidades como IB3 o Ports de Balears. "El problema es que en esta categoría no tenemos con qué compararnos, por ello tenemos como referente las residencias gestionadas por el Consell", afirma.

Vacantes sin cubrir

Esta diferencia salarial hace muy complicado cubrir puestos de trabajo en las residencias en "cualquier categoría", denuncian. Junto al encarecimiento del precio de las viviendas en Ibiza, "mantener una plantilla estable es muy complicado", afirma Jaume Bardají, delegado de Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en Can Raspalls y miembro del comité intercentros de la Fundación. Bardají lamentó que en el último proceso selectivo se quedaron sin cubrir en torno a un 20% de las vacantes. "Gente que ha consolidado su plaza por oposición la deja sin cubrir. ¿Por qué? Porque otras administraciones tienen una oferta mejor", lamenta Bardají.

Protesta de los trabajadores de la Fundación por la Dependencia

Protesta de los trabajadores de la Fundación por la Dependencia / Vicent Marí

Esto tiene consecuencias para los trabajadores, alertan los sindicatos. "Están sobrecargados. Aguantan hasta que pueden, hacen puntos y en cuanto pueden se marchan a algún centro gestionado por otra administración que tenga una mejor oferta", lamenta Peña, quien también comenta que muchos optan por irse a residencias privadas. Las cifras de bajas en las gestionadas por la Fundación son alarmantes. En 2024 se produjeron en Baleares un total de 210 renuncias, con una media de 17 al mes. Este año, hasta junio se han contabilizado 173 renuncias, 29 al mes. La situación más crítica el año pasado llegó a producirse en la residencia de Can Blai en el mes de julio, cuando la falta de personal por las renuncias impidió cubrir todas las camas disponibles y tuvieron que cerrarse y quedar sin utilizar algunas habitaciones.

Actualmente, existen vacantes desde el mes de febrero que siguen sin cubrirse. "No podemos permitir que tengamos una fluctuación de plantilla tan elevada, con una consolidación de plaza que ni tan solo eso ha servido para tener equipos consolidados", lamenta Bardají.

Las renuncias y la dificultad para cubrir estas vacantes generan sobrecarga entre los trabajadores de las residencias. Y esto, a su vez, repercute en los usuarios. "Nos encontramos con sobrecarga de trabajo, lista de espera para ir a hacer las valoraciones, profesionales que por ratio deberían atender a tres o cuatro usuarios atienden a cinco, seis e incluso ocho", explica Bardají. La atención a los usuarios, asegura Peña, está garantizada. "La calidad en la comida, limpieza, atención y cuidados, etc. No hay problema con ello. Pero otros servicios como los paseos que se les dabanb por las tardes, salir a la calle e interactuar, activiades de ocio... Todo ello no lo podemos cubrir ahora mismo", lamenta.

Los trabajadores, cansados

Cerca de 450 personas trabajan en las residencias de Can Raspalls, Can Blai y Sa Serra, gestionadas por la Fundación por la Dependencia. Paqui, cocinera en la residencia de Can Raspalls, corrobora todo esto. "Es necesario una subida salarial para evitar tanta rotación. Estamos constantemente formando a gente nueva que entra para que al poco tiempo se marchen y luego tener que formar a otros de nuevo", asegura. Adrián, auxiliar en este mismo centro que acude a la concentración junto a Paqui, habla de agotamiento ante esta situación. "Llevamos mucha carga de trabajo a las espaldas", cuenta el joven. Ambos confirman que se trata de una situación que genera mucho estrés.

Los manifestantes se han concentrado frente la sede en Ibza de la conselleria de familias y bienestar social

Los manifestantes se han concentrado frente la sede en Ibza de la conselleria de familias y bienestar social / Vicent Marí / ­

Eva, otra auxiliar de la residencia Can Raspalls presente en la protesta, se muestra cansada de las "falsas palabras de los políticos". "Se llenan la boca de palabras bonitas durante la campaña, dicen que nos van a subir el salario, pero luego, a la hora de la verdad, nadie hace nada", cuenta indignada la trabajadora. "Llevamos años así, somos peones de su propaganda", afirma indignada.

Negociaciones

La negociación con la conselleria en busca de un acuerdo sigue en marcha. La última reunión entre las partes se celebró este lunes, y en ella la conselleria presentó un "compromiso firmado y deseos de hacer algo, pero sin nigún tipo de garantía legal para que se pueda materializar", explica Peña. "Es necesario una equiparación, una subida salarial entre todas las categorías de la Fundación que iguale este salario al de resto de organismos que también prestan este servicio en las islas", añade el sindicalista, quien recalca que la voluntad y el compromiso político existe, pero no "la forma jurídica para poder llevarlo a cabo".

"Esperamos que en esa reunión que nos aportaran algún tipo de propuesta en firme para poder desconvocar esta huelga, ya que está convocada desde hace un tiempo. Y lo único que nos trajeron fue un papel firmado, con un compromiso y unas ganas y unos deseos de querer hacer algo, pero sin ningún tipo de garantía legal de poder llegar a ese acuerdo. El acuerdo es una equiparación, una subida salarial entre todas las categorías de toda la Fundación, que iguale los salarios al resto de entes que también prestan servicio y atención a las personas dependientes", señalan los trabajadores. "Vamos a mantener esta huelga de manera indefinida hasta que nos den una solución a esta situación", concluye.

De acuerdo con el sindicato USAE, el primer día de huelga en Baleares ha tenido un seguimiento del 90% de los trabajadores.

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