Turismo
Paradores insiste en que abrirá en Ibiza «tan pronto como sea posible»
El Ayuntamiento asegura que el Camí del Calvari estará listo «en el plazo estipulado»

Vista parcial del Parador a finales del pasado mes de mayo. | C.N.

Tensa espera en la empresa pública Paradores ante el desarrollo de las obras de reforma del Camí del Calvari, el principal acceso al futuro establecimiento hotelero que se está construyendo desde hace dieciséis años en el Castillo de Dalt Vila. Este vial, que facilita la entrada a la ciudad amurallada a través del baluarte de Sant Bernat desde es Puig des Molins, es clave. «Es el único acceso tanto para los clientes como para todos los proveedores», explican desde la empresa pública, ya que sin él, «la explotación del Parador es completamente imposible».
Cabe recordar que Vila decidió iniciar la reforma de este vial a finales del pasado mes de julio, sin informar a Paradores, según denunciaron desde esta empresa apenas un día después. El alcalde, Rafael Triguero, negó estas acusaciones.
Tras más de dos meses de obras, en Paradores mantienen la idea de abrir el hotel (la última fecha era este otoño), «tan pronto como sea posible una vez que finalicen definitivamente las obras del Camí». Y según insistieron ayer desde el Ayuntamiento, «se está cumpliendo el calendario de obra, por lo que se prevé cumplir con los plazos de recepción» de los trabajos. «El plazo de entrega estipulado por contrato de la obra es el 22 de diciembre», añadieron desde el equipo de gobierno municipal.
Adelantando trabajo
Mientras tanto, la empresa pública que explotará el Parador explica que, «pese a las dificultades de acceso, desde que tuvieron conocimiento del inicio de las obras han acelerado los trabajos de equipamientos y traslado al parador de elementos del proyecto decorativo y artístico, etcétera...».
También están trasladando al Castillo «todos aquellos elementos de menor volumen que lo permiten, con el objetivo de minimizar al máximo el tránsito por la vía en obras». «Esto implica», lamentan, «una mayor complejidad y un esfuerzo logístico adicional por nuestra parte, pero lo asumimos con el objetivo de que interfiera lo menos posible en la futura apertura del Parador».
«El Ayuntamiento está ejecutando unas obras que dificultan o impiden el acceso al Parador y que han afectado a toda nuestra planificación inicial. De hecho, ahora mismo el acceso está cortado por completo hasta el próximo 15 de octubre, según informó el propio Ayuntamiento», lamentan.
Las quejas desde Madrid fueron respondidas ayer mismo por el Consistorio ibicenco: «Desde el Ayuntamiento se está facilitando a Paradores el acceso de los suministros y trabajos que necesitan, a pesar de que es una zona de obras, pero se les está habilitando para subir» el material al hotel.
Sin contactos bilaterales
A partir del próximo lunes día 20 de octubre, «tendrán accesos puntuales coordinados con las obras, ya que hasta el 22 de diciembre no tendríamos por qué dejar pasar a nadie» por el Camí des Calvari.
Lo que resulta evidente es que no hay relación entre las dos partes desde que a finales de julio Vila iniciara las obras del Camí del Calvari y desatara una cascada de reproches desde Paradores. Ni desde Ibiza ni desde Madrid han respondido a la pregunta de este diario sobre si se han producido reuniones entre las dos partes más allá de las periódicas que mantienen los técnicos para el lógico seguimiento de los trabajos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Usuarios del bus en Ibiza sin residencia legal dejan de tener acceso a la gratuidad
- Fallece un motorista en una caída accidental
- Fallece el motorista herido de gravedad en un accidente en Sant Josep
- Buscan al conductor de una furgoneta blanca, único testigo del accidente que sufrió una joven en Ibiza
- La discoteca más antigua de Ibiza quiere batir un récord con su gran fiesta solidaria: 'Nadie tiene excusa para no colaborar
- Rafael Triguero, alcalde de Ibiza: «Los dos asentamientos más grandes de la ciudad están en el juzgado»
- Fraude en la gratuidad del transporte público de Ibiza: 'Turistas intentaban sacarse las tarjetas
- Unas antenas agrietan el techo de un edificio en Ibiza y amenazan con derrumbarlo