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La patronal de Ibiza se activa para hacer inventario de los destrozos de la dana

Pimeef pedirá ayudas ante las administraciones para las empresas golpeadas por las graves inundaciones

Inundación en una zona hotelera de Platja d'en Bossa, en una imagen de este jueves.

Inundación en una zona hotelera de Platja d'en Bossa, en una imagen de este jueves. / J.A. Riera

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Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

Los efectos de la dana de Ibiza en los pequeños y medianos negocios de la isla, principalmente de Vila, Sant Jordi y Platja d'en Bossa, son el punto final a una temporada insatisfactoria para ciertos sectores de la oferta complementaria que han registrado un descenso en el consumo. Así lo han señalado a lo largo del verano la patronal de restauración, de 'rent a car' y, ahora, comercios. Por eso una de las claves de ahora en adelante será conocer el impacto real, con cifras, de los destrozos ocasionados por las lluvias torrenciales del martes. De hecho, la Pimeef "ha activado el Gabinete de Emergencia Empresarial para recabar información de los empresarios afectados, para valorar los daños sufridos y canalizar ante las administraciones competentes una respuesta ágil y eficiente para ellos", anunció este jueves dicha patronal.

"Está claro que hemos vivido una situación excepcional y que nadie esperaba. Los más golpeados son los comercios de Vila, sobre todo de zonas como es Pratet, el puerto o la avenida Ignasi Wallis. Lo prioritario es poner los locales en orden dentro de las posibilidades, y ya se están comenzando a sacar valoraciones de cara a la gestión que viene ahora con los seguros", destaca José Javier Marí Noguera, presidente de la asociación de Comercio de Pimeef. Y es que se deben realizar los trámites correspondientes para cobrar posibles indemnizaciones del Consorcio o de las aseguradoras "de la manera más rápida posible", aunque Marí reconoce que seguramente habrá casos en los que esto se complicará, dado que hay seguros que no cubren el 100% de los destrozos registrados. "Y habrá situaciones que tal vez ni se esperaban. Ahora desde Pimeef estamos intentando valorar de qué manera podemos tener información general de los daños", añade.

Por eso Pimeef ha preparado un cuestionario para "tener información exhaustiva de la situación real de las empresas perjudicadas". "Pedimos a las administraciones rapidez en la respuesta. Ésta debe ser adecuada a las necesidades reales y sobrevenidas ante las que se deberán enfrentar los empresarios afectados", solicita la patronal en un comunicado. "Con la información recabada, Pimeef buscará soluciones y exigirá ayudas ante la administración".

Diferentes representantes patronales coinciden en apuntar que aún quedan días por delante para devolver las zonas más afectadas a la normalidad. Marí, por otro lado, valora que el hecho de que hubiese empleados en los comercios durante las horas críticas impidió que los perjuicios fuesen mayores, "sobre todo en zonas del Eixample" de Vila. "El nivel del impacto depende de la zona y de la altura de los locales respecto a la calzada. Había agua que iba hacia las tiendas en parte por las ondas que provocaban los coches al circular por delante", recuerda Marí. Lo mismo pasó en portales de edificios residenciales. "Los destrozos varían en función del nivel al que se encuentra la entrada de la tienda y también del producto que estaba expuesto dentro" apoyado en el suelo o muy cerca.

Nuevos hábitos de consumo

A todo esto hay que sumarle el cambio en el modo de viajar: actualmente se realizan más viajes pero de menor duración, por lo que a menudo el gasto del turista está predefinido en origen, al no haber días suficientes para ir paseando por la isla y gastando, por tanto, de manera aleatoria en negocios pequeños. Esto que relatan varias patronales también lo confirma el presidente de los comerciantes de Pimeef. Así lo han notado aquellos que se nutren fundamentalmente del público extranjero en temporada. "Esperemos que realmente haya la menos afectación posible por las lluvias y por la temporada. Está claro que hay un cambio de hábitos del consumidor, dado que las estancias son más cortas", expresa Marí.

"Además, mucho del turismo que está viniendo, sobre todo en julio y agosto, está mucho más orientado al ocio, es un cliente más joven, con presupuestos posiblemente un poco más ajustados. Y la oferta complementaria, y en este caso el comercio, posiblemente es la parte que más se ha resentido. Sobre todo si comparamos con temporadas anteriores en las que veníamos de la pandemia y había ganas de consumir", analiza. Así, concluye que este fenómeno lo han notado sobre todo aquellos comercios que funcionan en buena medida con turistas, que compraban utensilios para el viaje o regalos. "Pues sí, este tipo de compra ha mermado respecto a años anteriores". Y augura que así continuará siendo en los próximos años.

Al mismo tiempo, señala que se ha estabilizado un tipo de comercio afincado en calles ajenas a las zonas típicamente turísticas, a pesar de dificultades como la competencia de las plataformas online.

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