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Política

Marga Prohens sobre la crisis migratoria: "Nos enfrentamos a una situación sin parangón en Europa"

La presidenta del Govern reitera que los servicios de acogida de los consells están saturados y no se puede ofrecer atención a más menores migrantes

La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ayer en Eivissa. | J.A.RIERA

La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, ayer en Eivissa. | J.A.RIERA

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Santa Eulària

El Govern balear mantiene su pulso contra el Gobierno central para evitar la llegada a las islas de menores extranjeros procedentes de Canarias, en un momento en que los centros de acogida para estos jóvenes, dependientes de los consells insulares, «sufren una sobreocupación del 1.000%», según ha señalado la presidenta, Marga Prohens. El Ejecutivo autonómico insistió en que su negativa obedece a la falta de recursos para prestar una asistencia «en condiciones de dignidad», por lo que pedirá la suspensión cautelar del reparto de estos menores inmigrantes, aprobado el martes por el Consejo de Ministros.

Prohens asistió este miércoles en Ibiza al acto inaugural de colocación de la primera piedra del CEIP Es Faralló, un momento que coincidió con una escalada de las críticas cruzadas. A primera hora de la mañana, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, había manifestado a Televisión Española que enviaría a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado si alguna comunidad se negaba a aplicar la ley. «No me cabe que ningún presidente o presidenta vaya a incumplir la ley», precisó Torres.

Desde Ibiza, la presidenta del Govern balear calificó de «matonismo» la actitud del ministro e instó al Gobierno a «que se deje de amenazas y se ponga a colaborar con las comunidades para ver qué soluciones podemos encontrar [a la crisis migratoria]».

Al igual que la semana pasada, cuando anunció los recursos del Govern y consells contra el reparto de los menores, Prohens subrayó que esta oposición «no es cuestión de [falta de] solidaridad, sino de capacidad», aludiendo a la saturación de los servicios asistenciales. En estos momentos, Balears acoge a 680 menores que han llegado en patera sin familiares a su cargo, una cifra que contrasta con las 56 plazas que tenía oficialmente disponibles.

En este sentido, recordó que el Consell de Ibiza no solo no consigue encontrar espacios donde poder alojar a estas personas, sino que tampoco logra contratar profesionales disponibles para prestar el servicio en la isla. «Es una situación que no tiene parangón no ya en España, sino en Europa», sentenció.

Cupo de reparto

Con el decreto que regula el reparto de menores procedentes de Canarias, a Balears le corresponde recibir otros 49. Para establecer la capacidad ordinaria de acogida, el Gobierno ha fijado una ratio de 32,6 plazas para estos jóvenes migrantes por cada 100.000 habitantes. Una vez que se triplique esta cifra, se posibilita la declaración de contingencia migratoria extraordinaria, con la que se activaría otro protocolo de traslados.

Balears solicita esta declaración, pero sus números no han llegado al extremo marcado por el martes por el Gobierno: «Son cifras totalmente inventadas, no responden a ningún criterio», lamentó Prohens.

«El propio ministerio de Infancia reconoce que en Balears se acogen a 200 menores por encima de los que tenemos capacidad, pero ahora se sacan unos números y nos dicen que podemos acoger a unos 500 más», abundó.

La presidenta también cargó contra la ministra Sira Rego, que la semana pasada tachó al Govern de racista por su negativa a aceptar la este reparto. Prohens aludió a Catalunya y el País Vasco, sin mencionarlas, que han quedado excluidas de este cupo. «Curiosamente, a estas comunidades no se les llama ni racistas ni insolidarias», ironizó Prohens.

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