Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Vandalismo de adoradores neopaganos en uno de los santuarios púnicos más importantes de Ibiza

"Grupos neopaganos adoradores de Tanit" hacen una hoguera que pone en peligro el yacimiento y el entorno natural

Fuego en es Culleram en plena alerta por peligro de incendios.

Fuego en es Culleram en plena alerta por peligro de incendios. / C.I

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ibiza

El Consell de Eivissa ha denunciado un nuevo episodio de vandalismo en el santuario púnico de es Culleram. La consellera de Cultura, Educación y Patrimonio, Sara Ramon, mostró a través de una nota su «profunda preocupación» después de que se haya localizado una hoguera encendida en las inmediaciones del acceso a la cueva, en plena alerta por altas temperaturas y riesgo de incendio forestal.

«Han hecho una hoguera cerca del acceso, cuando estamos en aviso por calor extremo y en una zona boscosa como esta. Es una irresponsabilidad», lamentó Ramon, quien advierte del grave peligro que suponen estas prácticas tanto para el patrimonio cultural como para el entorno natural.

Según la consellera, los hechos ocurrieron el lunes, «día en que el santuario permanece cerrado al público». «De martes a domingo, el recinto cuenta con un vigilante que se encarga de retirar velas, inciensos y otros objetos que los presuntos adoradores de la diosa Tanit dejan en la cueva y su entorno sin ningún tipo de consideración», detalla la consellera en la nota.

«Responsabilidad y civismo»

Ramon hace un «llamamiento» a la responsabilidad y el civismo de quienes realizan rituales junto a la cueva y subraya que «carecen de cualquier solidez histórica o científica». En este sentido, recuerda que aunque estos «grupos neopaganos aseguran invocar tradiciones ancestrales, no existe ningún relato documentado de cómo podían ser estos ritos».

La consellera recuerda además que la Cova des Culleram está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y que las agresiones al yacimiento y a su entorno «pueden conllevar sanciones contempladas en la Ley de Patrimonio».

No es la primera vez que se registra una actividad que causa daños en este patrimonio. En marzo del año pasado, la basura desperdigada por los alrededores de la entrada del yacimiento fue una de las cosas que más llamó la atención de los alumnos de primero de ESO del instituto Algarb que visitaron este enclave junto a los educadores del Camp d’Aprenentatge de Sant Vicent de sa Cala.

El personal del centro de educación ambiental aprovechó la ocasión para hacer pedagogía. En una publicación de su cuenta de Instagram, indicaban que «a pesar de no poder entrar en la cueva», pudieron «observar el abandono y evidencia de la actitud de algunas personas que la visitan. Es una lástima que uno de los yacimientos más emblemáticos de la arqueología fenicio-púnica del Mediterráneo se encuentre en este estado».

La historia del yacimiento

El yacimiento, como publica la Enciclopèdia d’Eivissa i Formentera (EIF), fue descubierto en 1907 «a raíz de la noticia de que a menudo se encontraban figuras de terracota en el interior de una cueva, información que llegó a la Sociedad Arqueológica Ebusitana por boca de campesinos de ese entorno».

Es probable que la etimología del topónimo, añade la EIF, «tenga relación con el descubrimiento de numerosos fragmentos de cerámica, que debían de parecer cucharas o fragmentos de cucharas».

Esta sociedad realizó ese mismo año una gran campaña de excavaciones, que llevó al descubrimiento de materiales espectaculares. Carlos Roman, en uno de sus trabajos, «habla de aproximadamente 600 terracotas completas, 1.000 de otras figuras fragmentadas, un altar votivo, betiles —piedras sagradas— y un león esculpido en hueso o marfil».

En el año 1981 se realizó una nueva campaña arqueológica oficial dirigida por Joan Ramon Torres, que tuvo como máximo objetivo» no la búsqueda de nuevos elementos muebles, sino el estudio del santuario, es decir, de la topografía y de la estructura del recinto».

TEMAS

Tracking Pixel Contents