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Víctimas de la violencia machista en Ibiza: sin ingresos ni red de ayuda para dejar el entorno violento

Las mujeres que salen de una relación de maltrato "muchas veces no tienen ingresos estables, están en trámites de ayudas o en situaciones laborales muy precarias", alerta la Associació Nybia Eivissa

Imagen de archivo de la manifestación del 8M de este año por las calles de Vila.

Imagen de archivo de la manifestación del 8M de este año por las calles de Vila. / Toni Escobar

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

Las dificultades para encontrar vivienda se agudizan en el caso de las mujeres que han salido de una relación de maltrato. «Muchas veces no tienen ingresos estables, están en trámites de ayudas o en situaciones laborales muy precarias. Además, cuando salen de los pisos del Consell se encuentran con un mercado imposible: alquileres altísimos, poca oferta y, encima, en muchas ocasiones sin red familiar ni apoyo», resumen desde la Associació Nybia Eivissa (ANE).

Así, concluyen que «salir del recurso [de los ‘pisos lila’ gestionados por la Oficina de la Dona, dependiente del Consell de Ibiza] puede ser tan estresante como la entrada».

Esta entidad sostiene, por tanto, que la isla necesita más pisos de esta tipología: «Debería haber más plazas tanto de acogida como de transición, para que puedan pasar del recurso a una vivienda sin riesgo de volver al entorno violento por falta de opciones».

Contactos con el tercer sector

Desde el Consell y la Oficina de la Dona explican que, a día de hoy, no hay lista de espera para entrar en los ‘pisos lilas’ para mujeres víctimas de malos tratos y que no todas las plazas están ocupadas. Sin embargo, están manteniendo reuniones con entidades del tercer sector para poder encontrar más recursos residenciales de transición para aquellas mujeres que están a punto de pasar a una vida más normalizada, basada en su autonomía.

Los plazos para permanecer en los pisos de la Oficina de la Dona son flexibles, aunque el objetivo es generar las condiciones para que estas mujeres alcancen la plena autonomía. «Lo ideal es que ese tiempo sirva para estabilizar la situación y preparar una salida. El problema es que, muchas veces, aunque estén listas no hay adonde ir», lamentan desde la ANE.

La asociación pide que las instituciones acompañen a las víctimas en el proceso de búsqueda de vivienda: «Puede haber muchos métodos para generar conciencia entre los propietarios, e incluso se les pueden dar beneficios fiscales si dedican propiedades a un uso social, como destinarlas a víctimas».

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