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El acuífero de Sant Agustí es el más agotado de Ibiza: está al 3% de su capacidad

La masa de agua subterránea de Cala Llonga está al 22%, por debajo de la media de Ibiza, del 29%, que es de las más bajas de la última década

El director general traslada «tranquilidad» sobre la situación

La planta desaladora de Santa Eulària en una imagen de archivo.

La planta desaladora de Santa Eulària en una imagen de archivo. / J.A.RIERA

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

Las reservas hídricas de Ibiza se encuentran al 29%, uno de sus niveles más bajos de los últimos diez años. Este dato es una media de las seis masas de agua a las que se hace un seguimiento y, del total, dos son las más afectadas por la sequía, por lo que se considera que «penalizan» la media, indica Joan Calafat, director general de Recursos Hídricos del Govern balear. Una de estas masas de agua es la de Sant Agustí, que se encuentra a un 3%, y la otra es la de Cala Llonga, que está a un 22%, mientras que las demás «están por encima del 30%», apunta Calafat.

En concreto, la reserva de Santa Eulària está a un 33%, la de Jesús a un 36%, la de es Canar a un 39% y la de Sant Antoni a un 62%. Ante estos datos, Calafat quiere trasladar un mensaje de «normalidad» al apuntar que la variación de los niveles de agua «es un tema cíclico»: «Estamos en unos valores que no son buenos, pero también es cierto que son valores esperados dada la poca pluviometría que tenemos y la demanda de agua, que está consolidada» en la isla.

La prealerta permanente

De hecho, el director de Recursos Hídricos apunta que, «si no llueve, Ibiza está al borde de entrar en alerta» y empezarían «las restricciones» al uso del agua. Para que se pase a ese nivel, la media ponderada de las reservas hídricas de la isla debe mantenerse por debajo del 30% durante dos meses consecutivos, pero Calafat insiste en tansmitir «tranquilidad».

Cabe recordar que la isla de Ibiza se encuentra en prealerta permanente por sequía desde enero de 2023. Este estado se da cuando las reservas hídricas están entre un 30% y un 40% de su capacidad y ya implica la amplicación de algunas restricciones. «Hay que reducir las extracciones [de agua] en un 10% en suelo rústico, empezar campañas de sensibilización o se tienen que empezar a poner instalaciones de reserva o utilizar aguas regeneradas», menciona Calafat, que apunta que así lo establece el Plan de Sequía de Balears de 2017.

Mejorar el seguimiento

Para el director de Recursos Hídricos, en este plan radica parte del problema actual: «Todo esto se puso en un decreto, pero no se fue avanzando en lograr estas soluciones». Por ello, Calafat apunta que la conselleria trabaja en «rehacer» el plan de sequía «para que sea más representativo» e incluya más puntos de control. En este sentido, menciona que la reserva de agua subterránea de Sant Agustí, que está en mínimos, «siempre está muy baja, por lo que es poco representativa».

Estos bajos niveles se pueden observar en la evolución de las reservas hídricas en Balears del último año, en el que esta masa de agua no ha subido del 5% y llegó a mantenerse en un 0% entre octubre de 2024 y marzo de 2025.

Por eso, Calafat recuerda que se trabaja en la digitalización de las masas de agua «de toda Ibiza para tener valores en tiempo real que sean más representativos». Asimismo, explica que los índices de sequía que marca el decreto mencionado «son muy engañosos» porque «sólo miran niveles» de agua, lo que puede llevar a una «falsa sensación» porque no se mide la calidad del caudal. En cambio, en el nuevo plan «no sólo habrá un índice de sequía pluviométrica o hidrólogica, sino que habrá un concepto de escasez de agua», indica el director de Recursos Hídricos: «Porque puede que en Ibiza no llueva pero, si tiene un buen sistema de desalación, no tendrá escasez».

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