Exposición
El gestor cultural Andreu Carles López Seguí: «Ibiza tiene que tener un gran museo para sus pintores»
Horas antes de la inauguración en el Refectori de la muestra ‘L’illa dels pintors. Noves adquisicions de la Fundació Carloandrés’, su comisario reflexiona sobre la necesidad de impulsar «entre todos» la creación de un espacio dedicado en exclusiva a los artistas de la isla

Andreu Carles López Seguí posa delante del autorretrato de su padre, el artista Carloandrés. / Marcelo Sastre

«Eclecticismo artístico». Esa es la definición perfecta para la exposición ‘L’illa dels pintors. Noves adquisicions de la Fundació Carloandrés’, que este jueves se inaugura en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Ibiza, dentro del programa de las Festes de la Terra. Los términos los emplea el comisario de la muestra, Andreu Carles López Seguí, horas antes de su apertura al público.
Para el hijo de Carlos Andrés López del Rey, artísticamente conocido como Carloandrés, esas dos palabras sintetizan a la perfección «la manera de pensar de su padre» y el trabajo que hace la fundación que preside. «En esta entidad respetamos todas las formas de expresión artística y no juzgamos a los artistas por su técnica o su manera de entender el arte ni ponemos un estilo por encima de otro», subraya, antes de mencionar que su padre, aunque se decantó por el realismo, también probó con el cubismo, el arte abstracto o el expresionismo.
Además de prestar atención a los creadores que tuvieron que ver con el Grupo Ibiza 59, que cuentan con su espacio en el Museu d’Art Contemporani d’Eivissa (MACE), el investigador y gestor cultural ibicenco considera que se debe «valorar mucho más» el trabajo de otros artistas de la isla que no tienen cabida en el MACE al no haber hecho obra de vanguardia.

Vista general de parte de la exposición ‘L’illa dels pintors. Noves adquisicions de la Fundació Carloandrés’. / Marcelo Sastre
«Ibiza tiene que tener un gran museo para sus pintores y ese es un trabajo en el que tenemos que implicarnos todos, no solo el Consell o el Ayuntamiento de Vila. Lo que hace el MACE está muy bien en su ámbito y su categoría, pero lo que queremos es otro espacio museístico con una visión distinta y más amplia», remarca López Seguí. A continuación, enumera algunos de los creadores de Ibiza del siglo XX cuyas obras merecerían estar colgadas en este nuevo equipamiento cultural. En la lista figuran, por ejemplo, Antoni Marí Ribas, Portmany; Pomar; Ferrer Guasch; Vicent Calbet; Chico Prats, Tur de Montis y el propio Carloandrés.
Muchos de los nombres propios que cita el investigador ibicenco están representados en la ecléctica exposición que se puede ver en el Refectori del antiguo Ayuntamiento de Ibiza hasta el próximo 25 de septiembre, en la que han participado el consistorio y el Arxiu d’Imatge i So Municipal de Eivissa. «Todos los trabajos que vemos en esta muestra o representan motivos ibicencos o son de artistas nacidos en la isla o que han estado aquí durante el siglo XX», apunta el comisario.
Predominan las obras figurativas, entre las que hay paisajes campestres, vistas de Dalt Vila, calles de la Marina, escenas costumbristas, payesas o bodegones. Pero también hay alguna muestra de arte abstracto, como una obra de Bonet Vallribera o el cuadro ‘Blaus’, de Rafel Tur Costa, que data de 1965 y que pertenece a los inicios del ibicenco en la abstracción.
Obras más destacadas
Las 29 piezas expuestas, todas cuadros excepto una escultura de Anthony Gofer, son donaciones, algunas de los propios herederos de Carloandrés, pero también de Josep Gimeno Valls o de Dolça Cabot. «La donación más importante que hemos recibido hasta ahora en la fundación es la de la hija de Joan Cabot Llompart, un crítico de arte mallorquín autor de la obra ‘Ibiza y sus pintores ’», resalta el comisario de la exposición.
Para López Seguí los cuadros «más especiales» que se exhiben en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Ibiza son dos obras creadas por su progenitor. Una es un autorretrato de 1998 en la que Carloandrés se representa a sí mismo como un bohemio, con gorra, pipa y violín; y otra es un retrato en el que pinta a su mujer vestida de fallera mayor de Russafa, título que ostentó, como confirma su hijo, a finales de los años 40. «Es la única vez que mi padre hizo una obra de temática folclórica», señala el gestor cultural.
También resalta un retrato al óleo del rostro del obispo Antoni Cardona, Frit, que data de 1961 y que empleó para hacer un cuadro de cuerpo entero del prelado que cuelga en el Palacio Episcopal de Ibiza.

López Seguí señala un cuadro pintado por Vicent Ferrer Guasch. / Marcelo Sastre
López Seguí destaca un colorido lienzo de Puig des Molins firmado por Vicent Ferrer Guasch, que pone en evidencia que el artista fue más allá de los blancos y de las formas geométricas de la arquitectura tradicional ibicenca, que el mismo autor retrata en otro cuadro que se ha colocado justo al lado.
En la misma pared de la sala se pueden contemplar dos de las obras con más años de la muestra, unos paisajes catalanes del barcelonés Josep Ballús Burguete, que se estableció en Ibiza, en concreto en Sant Antoni, a mediados de los años 60.
Entre los cuadros pintados más recientemente está un lienzo titulado ‘Flor d’ametller’ de Julia Fragua, que la pintora abulense afincada en Ibiza donó para la subasta de arte benéfica que organizó la Fundació Carloandrés el pasado diciembre con el fin de recaudar fondos para los damnificados por la dana en Valencia.
El comisario posa después sus ojos sobre el que a su juicio es otro de los lienzos «más interesantes», obra de José Manuel Chico Prats. En él se puede ver el Mercat Vell rebosante de vida y en primer plano un hombre con atuendo informal y detrás una mujer vestida de payesa, los dos con un senalló. «Este cuadro es la imagen que yo tengo de la Ibiza de los años 70», comenta el presidente de la Fundació Carloandrés.
Una temática muy similar tiene el cuadro a lápiz y carboncillo titulado ‘Al·lotes al mercat’, que también forma parte de la exposición y que en este caso firma Ignacio Gil Sala, «otro barcelonés, como Chico Prats, que viajaba con asiduidad a las Pitiusas y cuya temática pictórica se centraba en Ibiza».
López Seguí señala, además, un cuadro titulado ‘Pagesa’, que pertenece a otra artista de Barcelona, Nieves Puente Pla, que residió en la isla, donde falleció en 2006.
Muy cerca hay un dibujo a tinta del famoso falsificador Elmyr de Hory que se llama ‘Bodegó’.
Los bodegones
Precisamente la temática de los bodegones fue la más representativa de la obra de Vicente Rincón Garrido, del que se expone el lienzo ‘Natura morta amb sardines i cebes’. El comisario comenta que este artista de origen aragonés, «muy apreciado en los años 30 en España y Estados Unidos, vivió en Ibiza mucho tiempo y fue un referente para pintores ibicencos como Portmany o Prats Calbet, Es Coc, que se refería a él como su maestro».
Exhibidos, en este caso en vitrinas, hay también un díptico del artista que ahora se hace llamar Evru y que antes fue Zush y Albert Porta, y dos pequeños cuadros del que se considera «el padre de la pintura dominicana», el artista catalán Josep Gausachs, que estuvo en los años 30 viviendo en Ibiza y que al terminar la Guerra Civil se fue a vivir a República Dominicana.
Horario
'L'illa dels pintors. Noves adquisicions de la Fundació Carloandrés'
Lugar: Refectori del antiguo Ayuntamiento de Ibiza.
Horario: De lunes a viernes de 9 a 14 horas y los sábados de 11 a 13.30 horas. Hasta el 25 de septiembre
Suscríbete para seguir leyendo
- Detenido en Ibiza un hombre por intentar secuestrar a una menor a la salida de un colegio
- La Ibiza Medieval 2026 ya tiene fechas
- Una monitora herida en una pelea con 28 menores implicados en el centro de Sa Coma de Ibiza
- Hartazgo en ses Figueretes por una nueva pelea multitudinaria
- Fallece un hombre tras caer desde un acantilado en Ibiza
- Las aventuras y desventuras de un migrante conquense en la Ibiza de los años 60 y 70: «Nunca se olvida a quien te ayudó cuando no tenías un duro»
- Los residentes de Ibiza podrán solicitar la tarjeta única para viajar gratis en el transporte público de Mallorca
- El Consell y el Ayuntamiento de Sant Josep pierden Villa Otilia y una fundación religiosa la pone en venta