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El Consell de Ibiza aclara la polémica: la parada de taxis de [UNVRS] no es oficial y no hay preferencia de carga

"Donde hay parada oficial y si hay clientes esperando no hay preferencia" de los taxis del municipio correspondiente

Captura de vídeo de una de las colas en la parada de [UNVRS].

Captura de vídeo de una de las colas en la parada de [UNVRS]. / D.I.

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César Navarro Adame

César Navarro Adame

Ibiza

La parada de taxis de la nueva discoteca [UNVRS], ubicada en Sant Rafel, en el término municipal de Sant Antoni, se ha habilitado en un terreno privado y no es oficial, por lo que en ella no rige el decreto aprobado por el anterior Govern progresista, siendo además conseller responsable de este tema el socialista ibicenco Josep Marí Ribas. Fin de la polémica.

El director insular de Transportes, Roberto Algaba, explica que la orden de carga regula la actividad de manera "muy clara": "Donde hay parada oficial, y si hay clientes esperando no hay preferencia" de los taxis del municipio en el que se encuentre la parada. "Es lo mismo que pasa en el aeropuerto", apunta. "En el momento en que no hay gente esperando en la parada, todos los taxis del resto de municipios tienen que abandonar" la parada.

Además, en un radio de cien metros desde una parada oficial, los taxistas no pueden cargar o descargar clientes. "Porque se entiende que si hay parada, los clientes deben coger el taxi en la parada". Todo esto siempre que la parada sea oficial, que además no es el caso.

La trampa tradicional

¿Qué ha pasado, entonces? Partiendo de la base de que la parada de [UNVRS] no es oficial, que se encuentra en un terreno privado y que, por lo tanto, en ella no rige el decreto aprobado por el Govern, se aplica la trampa tradicional. "Ahí viene eso de 'toda la vida se ha hecho que hablo con el responsable de la puerta de la discoteca y me da preferencia'. Si un ayuntamiento no ha puesto una parada oficial en un vial público, con su señal y pintada en el suelo, no existe la preferencia. Según llega un taxi, puede cargar".

"[UNVRS] está en un terreno privado", insiste Algaba, "por lo que ningún empleado puede ir a un taxista de otro municipio y decirle que tienen preferencia los de Sant Antoni, no hay más historias". En el momento en que esta parada sea oficial, todo cambiaría. "Entonces, habría preferencia para los de Sant Antoni".

En una para no oficial, como es el caso, algún taxista puede alegar que esta connivencia con las puertas de una discoteca se hace en otros locales. "Pues muy mal, porque no es una parada oficial". Y Algaba advierte: "No se sancionará al de seguridad que está dando preferencia, sancionaré al taxista que está cargando mal; el del municipio porque no tiene prioridad y no puede saltarse al resto de taxis".

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