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Vivienda | Alquiler turístico

El Consell de Ibiza pone coto a los ‘ultrajetas’ que se anuncian a través de Airbnb

Algunos anfitriones hallan la forma de, una vez la plataforma les ha retirado el anuncio, volver a publicarlo para seguir lucrándose con el alquiler ilegal

Mesa contra el intrusismo celebrada en el Consell de Eivissa el pasado mes de marzo.  | VICENT MARÍ

Mesa contra el intrusismo celebrada en el Consell de Eivissa el pasado mes de marzo. | VICENT MARÍ

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Ibiza

Publican un anuncio de un alquiler ilegal en Airbnb. La gente lo reserva. Una vez y otra. Hasta deja reseñas de la estancia. Los anfitriones se llevan sus buenos dineros. Alguien detecta que se trata de un alquiler ilegal. El Consell de Ibiza se entera. Pide a la plataforma que, atendiendo al acuerdo que tienen, retire el anuncio. Airbnb hace caso y el anuncio desaparece. ¡Bien! ¿Bien? No es tan sencillo. Al cabo de un par de días ese anuncio reaparece. Algo tuneado, eso sí, pero vuelve al ataque.

Se puede ver que es el mismo anfitrión (el ultrajeta) porque en las reseñas se ve que tiene valoraciones de clientes que se alojaron en el alquiler turístico asociado al anuncio retirado, aunque éste haya desaparecido. En las últimas semanas este diario ha detectado varios. Y el calificativo de ultrajetas les va al pelo. El primero, una furgoneta (ni siquiera una caravana) que se anunciaba para «pasar desapercibido y ahorrar dinero» en Ibiza. Se publicó el caso en este diario y poco después el mismo anfitrión la volvió a subir a la plataforma. Sin apenas descripción, únicamente con un número de licencia y un mensajito para este diario: «Gracias por la promoción». Para más recochineo, el sujeto ponía de foto principal una imagen en la que se veían sus pies, calzados con unos elegantes zapatos de cordones, tumbado en el colchón de la furgoneta con vistas al mar.

Otro, una mujer extranjera que se identifica como agente inmobiliara (lo que hace pensar que conoce bien las leyes sobre compra-venta de vivienda y alquileres) que alquila una «cabaña romántica» en la propiedad en la que tiene su casa. Le añade un número de licencia turística. Se publica en este diario y, en breve, el anuncio no desaparece, pero cambia. No hay fotos de la chocita de madera, sólo una borrosa del lavabo del baño. Y la cabaña romántica pasa a ser una habitación en alquiler de la que apenas hay información, nada que ver con la profusión de datos del anuncio desaparecido. Unos días después vuelven a aparecer todas las fotos del primer anuncio salvo las exteriores, en las que se vería que no se trata de una habitación, como pretenden, sino de la cabaña.

Son sólo dos ejemplos de quienes tratan de burlar, sea como sea, la ley que regula el alquiler turístico buscando los vacíos de la plataforma. Pero hay más. Ambos casos están ya en el punto de mira del Consell, explica el director insular de Intrusismo, Enrique Gómez Bastida, quien reconoce que este portal está lleno de «personajes curiosos». Sin embargo, insiste en que aunque quizás las cabañas, caravanas, furgonetas o tiendas de campaña son los casos más llamativos, no son los más numerosos. «Y nosotros a lo que vamos es al volumen, no a la anécdota», comenta. Eso sí, en cuanto se detectan, se pide a la plataforma que los retire. «Tengo un orden. Voy dando pasos», continúa el director insular, que destaca que la buena noticia, además de la eliminación constante de anuncios, es que quienes quieren saltarse la normativa «lo tienen cada vez más difícil». Por mucha creatividad que tengan.

«Habrá un momento en el que desaparezcan los anuncios fraudulentos nuevos, no entrarán más», adelanta Gómez Bastida, completamente convencido de su plan, del que pide que no se desvelen algunos detalles para no dar ideas a los anfitriones que alquilan ilegalmente.

Así, desde que se marcó el objetivo de poner coto a los anuncios de alquiler ilegal, destaca el elevado número de perfiles que se han eliminado. «Estamos viendo esos anuncios, que desaparezcan es una cuestión de tiempo. Y hacemos un seguimiento. Lo que me preocuparía realmente es que no nos enteráramos», añade Gómez Bastida, que destaca que constantemente se están enviando lotes de anuncios a Airbnb para su retirada.

Muchos se preguntarán cómo es posible, por ejemplo, que la plataforma permita a una persona a la que se le ha retirado un anuncio por ser un alquiler ilegal volver a subir prácticamente el mismo anuncio, con las mismas fotos. En el caso de las caravanas, explica Gómez Bastida, que sea un vehículo no implica que sea un alquiler turístico ilegal, ya que si está en un camping legal sí lo es. De manera que no es tan fácil prohibirlo. O, por ejemplo, que una choza tenga una licencia turística. En muchos casos, la licencia corresponde a la casa principal, que también se alquila o en la que viven los anfitriones, no a la cabaña.

Casos «kafkianos»

«Se dan casos kafkianos», señala cuando se le indica que algunas de las reseñas a estos alojamientos explican que aunque la furgoneta, por ejemplo, no tiene ducha, el anfitrión les deja asearse en el baño de su oficina.

El director insular de Intrusismo insiste en las consecuencias que representa toda esta oferta ilegal. «Un problema», recalca, ya que supone un consumo extra de agua y de energía. «Si una persona tiene ocho camas, por ejemplo, imagina el consumo de agua, la explotación de los acuíferos que eso supone. Es un perjuicio para la isla», insiste el director insular de Intrusismo, que recuerda que en algunas plataformas, si las reseñas que dejan los usuarios son negativas, «te expulsan». Una opción que en el caso de Ibiza no suele suceder, ya que la mayoría de estos alojamientos peculiares juegan con la baza de la magia de la isla, sentir la verdadera esencia y otros tópicos.

Aunque en el Consell son conscientes de que hay alquileres turísticos ilegales en otros canales, como Instagram o Tik Tok, aseguran que son relativamente pocos y que, de momento, su intención es reducir el máximo posible de anuncios, y para eso es básica la colaboración con Airbnb y Booking, que son las que emplea la mayoría. Eso sí, aunque no esté en el foco, todo lo que se detecte, a la saca de los anuncios retirados.

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