Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación

Gemma Tur, profesora en la UIB de Ibiza: «Debemos controlar la inteligencia artificial, no ella a nosotros»

La investigadora y profesora titular del departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación defiende en el Parlament balear el uso de las nuevas tecnologías en las aulas, precisamente, para aprender a manejarlas de una manera ética y responsable

Destaca que los malos usos y el exceso se producen principalmente fuera del ámbito escolar

Gemma Tur, profesora titular de la sede pitiusa de la UIB, durante su intervención en el Parlament balear.

Gemma Tur, profesora titular de la sede pitiusa de la UIB, durante su intervención en el Parlament balear. / PARLAMENT DE LES ILLES BALEARS

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

Ibiza

El mal uso de las tecnologías preocupa tanto a las familias como a la comunidad educativa. Aunque no sea una problemática exclusiva de las nuevas generaciones, habitualmente se pone el foco en los más jóvenes por su mayor vulnerabilidad. En todo caso, Gemma Tur Ferrer, que ejerce como profesora titular del departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación en la Universitat de les Illes Balears (UIB) y es investigadora del Grup de Recerca de Tecnologia Educativa del instituto IRIE, defiende que el uso de estas tecnologías en las aulas es precisamente lo que puede dar herramientas al alumnado para hacer un uso ético y responsable.

En este sentido, defiende la necesidad de que docentes y estudiantes conozcan los peligros y potencialidades de la inteligencia artificial (IA), para saber manejarla adecuadamente. Alerta de que erradicar las tecnologías del ámbito educativo sería dar pasos atrás y crear una brecha entre aquellas personas que tienen acceso a dispositivos como ordenadores en casa y quienes no.

«Los malos usos en principio están basados en los excesos y se producen fuera del horario escolar, en entornos sociales y familiares. Es legítimo que las familias estemos preocupadas por los malos hábitos de niños y adolescentes que utilizan en exceso dispositivos móviles y redes en momentos tan inoportunos como a la hora de irse a dormir o la de comer. Pero es que esto no es un entorno escolar», expresó Tur anteayer en el Parlament balear ante representantes de las diferentes formaciones políticas en el marco de una comisión de «estudio y reflexión del impacto de la digitalización en la educación».

«Entorno posdigital»

La experta insistió en que «dejar a los niños sin uso educativo de las tecnologías en las aulas significa dejar de acompañarles en el proceso de adquisición de buenos hábitos». Además, recalcó que el entorno es ya totalmente «posdigital», es decir, «híbrido: digital y físico»; y que la escuela, por tanto, no puede ignorarlo. «Se ha hablado mucho de los horarios, de dificultades para conciliar el sueño, de dificultades para el desarrollo del lenguaje… De todo esto hay estudios diversos. Pero los que tienen que ver, por ejemplo, con el desarrollo del lenguaje, muestran entornos en los que, además de producirse este mal uso y exceso», hay un contexto familiar sin «interacción social rica» y con una situación «desfavorecida». Por tanto, concluye que las variables que intervienen son variadas, no solo es la tecnológica.

En este sentido, Tur hace referencia a aquellos estudios que apuntan a la idea de que hay menos actividad cognitiva si se escribe con un teclado en vez de a mano. La experta ibicenca sostiene que hay estudios «ambivalentes», por lo que no todos apuntan en esta dirección, y añade: «Los estudios tienen mucho debate, porque en ocasiones se dan en situaciones y contextos que no son reales, que no son situaciones de aprendizaje, sino de laboratorio».

Tur concluye que «la competencia digital significa desarrollar habilidades más allá de las capacidades técnicas y adoptar hábitos saludables y prácticas éticas seguras, responsables». «Y todo esto solo se puede hacer en la escuela», añade en conversación con este diario. Hace hincapié en el potencial de la tecnología «para desarrollar metodologías innovadoras, creativas, personalizadas».

Además, advierte de los problemas de inclusión y brecha digital que provocaría una erradicación de las nuevas tecnologías en la educación: «Quitarías posibilidades de aprendizaje a un sector del alumnado que por condiciones socioculturales no tendrá acceso a un uso académico de estas herramientas. Así, esto tiene consecuencias sociales, no solo de aprendizaje».

Tecnología en medicina

Con todo, la profesora titular de la UIB explica que la tecnología no es solo un mediador que sirve de apoyo en la enseñanza, sino que es el entorno del mundo actual, por lo que prescindir de él en clase «sería llevar la escuela a 100 años atrás».

Por otra parte, Gemma Tur también expresa que este debate parece tener el foco solo en el sector educativo: «En otros ámbitos es evidente que sí queremos tecnología y que nos permite avanzar». Pone el ejemplo de la medicina: «Nadie querría ser operado en condiciones de principios del siglo XX». Así, subraya que el buen uso de la tecnología en procesos de aprendizaje significa poner al servicio del alumnado todos los recursos que pueden servir para «aprender mejor».

La IA y todas las incógnitas que plantea también fue uno de los asuntos que se trató en la comisión parlamentaria. En la misma línea que todo lo anterior, Tur opinó que el sistema educativo necesita conocer las posibilidades de la IA en el contexto de la enseñanza, «pero también todos los inconvenientes que tiene o todo lo que ha venido a hacer más compleja todavía la capacidad de buscar información, seleccionar y generar conocimiento a partir de información que sepamos contrastar».

Entorno digital público

Un estudio de la Asociación para el desarrollo de la Tecnología Educativa y de las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación, Edutec, [Bartolomé Pina, A., Pérez Garcias, A. y Prendes-Espinosa, M. P. (Coords.) (noviembre de 2024). Informe Edutec sobre Inteligencia Artificial y Educación. https://edutec.es/] recoge que «el proceso de desarrollo de un sistema de IA puede dar lugar a sesgos en la detección de patrones y a injusticias en la toma de decisiones». «De nuevo, por tanto, las competencias digitales son todavía más necesarias dentro de este mundo de competencia digital. Es necesario ser capaces de entender el algoritmo y de superar sus sesgos. Al final es la persona la que ha de poder controlar la IA y no al revés», agrega Tur.

Finalmente, también aboga por crear una esfera digital de titularidad pública: «Hay toda una parte de ingeniería informática y de entender la tecnología como un servicio público. La conselleria, el Estado, deberían poder destinar recursos a tener una nube y un entorno digital propio donde mantener seguros los datos del alumnado. Y donde poder usar estas tecnologías de manera segura, en un entorno de propiedad pública, que no dependa de las grandes empresas tecnológicas, que sabemos que tienen un objetivo: el beneficio económico propio».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents