Semana santa | Santa Eulària
Santa Eulària se vuelca con la procesión del Santo Entierro
Las seis cofradías de Santa Eulària celebraron ayer la procesión del Santo Entierro, que marca la noche de Viernes Santo en esta localidad, y que como cada año partió de la iglesia del Puig de Missa.
Las mejores imágenes de la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo en Santa Eulària / J. A. Riera

Un año más, las cofradías de Santa Eulària se reunieron en torno a ese vórtice espiritual del pueblo que es el Puig de Missa, para participar un Viernes Santo en la procesión del Santo Entierro. Es un día importante y lo sabe bien Daniel Roig-Francolí, segundo Hermano Mayor de la Cofradía del Cristo Nazareno y que, a causa de una indisposición que ha sufrido José Guasch -presidente de la Asociación Cultural Puig de Missa, que agrupa a todas las entidades vinculadas con la Semana Santa de Santa Eulària- ha tenido que asumir un poco más de responsabilidad en la labor de que las procesiones sean un éxito.
«Tenemos un gran equipo de hermanos y hermanas que nos ayudamos y, todos juntos, lo sacamos todo», comenta Roig-Francolí, quitándose importancia. Su vida está íntimamente ligada a la figura del Cristo Nazareno. Sus padres ya formaban parte de la cofradía y él explica que tiene una foto del día de su bautizo junto a la imagen del Nazareno: «Llevo 26 años en la cofradía, los mismos años que tengo de vida».
Cuestión de fe
Este año, la imagen del Nazareno presenta novedades importantes. Viste una nueva túnica, que es de damasco cordobés y terciopelo doble, y que ha sido cosida por Clara Martínez, también miembro de la cofradía y que fue la ganadora de Futur Adlib en la edición 2023. Además, los botones de la camisa son nuevos, y son el típico botón pagès de joyería ibicenca. «Nuestra responsabilidad es que el Cristo esté impecable todo el año», comenta Roig-Francolí, que tiene un vínculo muy especial con la imagen: «Siempre que paso a su lado le toco el pie» y, orgullosísimo, me invita a que me acerque al Nazareno y me sitúe desde la perpendicular que señala su rostro: «¿No te da la impresión de que te sigue con su mirada? Yo siempre digo que es el Cristo más guapo que hay en toda Ibiza».

La imagen del Cristo Nazareno se recorta en la luz del atardecer. / J.A.Riera
También pertenecen a la Cofradía del Cristo Nazareno José Muñiz y Antonio Tudela, ambos nacidos en Almería y que fueron miembros fundadores de la cofradía, en 1997. En esta procesión no harán de costaleros, ya que en Viernes Santo las imágenes se transportan en un carrito. El pasado lunes sí tuvieron que cargar a hombros el paso -que pesa entre 600 y 650 kilos- y comentan que todavía les duele: «Las pasamos canutas con la subida hasta la iglesia», dice José Muñiz.
Como no deberán hacer de costaleros, desfilarán con el traje de nazareno, una vestimenta que, según Antonio Tudela, «una vez que estás dentro, te pones serio». Para Tudela, un desfile como el de Viernes Santo es cuestión de «respeto y seriedad. Por ti y por toda la gente que te sigue». ¿Es necesario creer para participar en la Semana Santa? Ambos opinan que sí. «Tienes que creer. La fe te da fuerza», señala Muñiz.

Desfile de la Cofradía del Cristo de la Oración. / J.A.Riera
Los caminos que pueden conducir a alguien hacia una cofradía son de lo más variados. En el caso de Vicent Marí Serra, de la Cofradía del Cristo de la Oración y que también desfilará de nazareno, la responsable fue su mujer. «Me lo propuso y dije, pues venga». Admite que el capirote no es nada cómodo, y que la estructura de aluminio que sostiene la característica forma cónica «al principio me hacía sufrir». No obstante, después de tres años, comenta que ya lo disfruta: «Admito que incluso me lo paso bien, es entretenido. Además, todo lo que sea importante para la isla, para la tradición y para nuestra cultura, es algo en lo que hay que participar».
¿Y la fe? Este joven de Sant Joan considera que lo importante es creer en algo, y que esa pequeña fe puede tener un efecto transformador: «Siempre hay que creer un poco. Hasta la creencia más pequeña porque hacer que el mundo sea más bonito».

La Verónica muestra el paño con el rostro de Jesús. / J.A.Riera
Emociones profundas
En el caso de Ana Ternero, el fervor por la Semana Santa le viene de serie, ya que nació en Marchena, provincia de Sevilla, y asegura que «los andaluces llevamos esto en la sangre». Viene con sus nietos, Victoria Fernández, de nueve años, y José Joaquín Montero, de doce, porque hoy se estrenarán como nazarenos de la Cofradía de Santa Marta. «Me da mucho respeto. Sobre todo cuando oigo los tambores», admite el niño.
Ternero vive las procesiones a flor de piel y explica que siempre se le escapa alguna lágrima. Su devoción es para Nuestro Padre Jesús Nazareno: «Cuando pienso en él, me da paz, tranquilidad. Ya sea en las alegrías o en las penas, lo tengo presente y siento que me ayuda».
Y si hablamos de las penas de la vida, nadie sabe más que la Virgen de los Dolores. La acompañan en la procesión las conocidas como manolas, mujeres vestidas de luto riguroso, con peineta y guantes, que portan el medallón de la Virgen y acompañan la imagen sufriente. «Es para que no se sienta sola en su dolor», explica Lorena Villavicencio, una de las manolas. Asegura que, cuando se acerca Semana Santa, siente «una emoción que sale del corazón. Cuento los días». Al llegar Viernes Santo se enfunda el tétrico uniforme para consolar a esta Madre Universal a quien «uno encomienda las penas».

La imagen del Cristo Yacente desciende del Puig de Missa. / J.A.Riera
La procesión echa a andar
A las ocho y cuarto de la tarde, empieza la procesión. La abre la escuadra de romanos, a la que sigue la Agrupación Musical Esencia, que marca el redoble de tambores solemne, tras el cual entran los platillos y, por fin, los vientos, que aúllan anunciando la muerte de Jesucristo. La primera cofradía en desfilar es la de Santa Marta. Después las diversas cofradías con sus imágenes evocan los diversos estadios de Jesucristo: en primer lugar torturado -Cristo atado a la columna-, cargando la cruz -Cristo Nazareno-, crucificado -Cristo de la Oración- y muerto en el sepulcro -Cristo Yacente- que nos remite tanto al Cristo tendido del pintor renacentista Mantegna como al ladronzuelo hijo de Anna Magnani en ‘Mamma Roma’ de Pier Paolo Pasolini, que vio en la figura del Cristo un símbolo de todos los perseguidos por el poder.
Y cierra la procesión la Virgen de los Dolores, la imagen en la que se reflejan todas las madres y que expresa ese dolor tan visceral e incompartible como es el de la pérdida de un hijo. Con su llanto termina el Viernes Santo.
- Atropello mortal en la autovía de Ibiza a Sant Antoni
- Un incendio calcina el almacén de un 'beach club' de Ibiza
- Revientan una macrofiesta ilegal en Ibiza con djs famosos, más de mil personas y hasta un tiovivo
- Una “millonaria” indignada en Ibiza: 'Me voy al mar público, que aquí no te cobran por estar hacinados
- Los vecinos grabaron la caída del último precipitado en Ibiza desde un séptimo piso
- Dos precipitados en Ibiza en menos de 24 horas: uno está muy grave tras caer desde un séptimo piso
- Estos son los djs que pincharon en la macrofiesta ilegal de Buscastell
- Cinco heridos por inhalación de humo en el incendio de una vivienda en Ibiza



