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Ibiza Sabors | Vi de la Terra Eivissa

Una añada «muy dura y de mucho esfuerzo» para las bodegas de Ibiza

Can Maymó, Can Rich, Ibizkus y Ojo de Ibiza presentan al sector de la restauración y la hostelería de la isla los vinos de la cosecha 2024, que se ha visto perjudicada por la sequía y las torcaces

David Lorenzo, Toni Costa, Stella González, María José Repetur y Álvaro Pérez Navazo , ayer en la Escuela de Hostelería de Eivissa.

David Lorenzo, Toni Costa, Stella González, María José Repetur y Álvaro Pérez Navazo , ayer en la Escuela de Hostelería de Eivissa. / Vicent Marí

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Maite Alvite

Maite Alvite

Ibiza

Debido a la falta de lluvias y a las palomas torcaces, la añada 2024 del Vi de la Terra Ibiza ha sido «corta» y «complicada», pero también de calidad. Así lo pusieron de manifiesto ayer las cuatro bodegas que pertenecen a esta Indicación Geográfica Protegida (IGP) en un acto organizado por Ibiza Sabors, a través de la Pimeef, en la Escuela de Hostelería de Ibiza, en Sa Coma.

El motivo principal de este evento, acompañado de cata maridada con productos elaborados por la chef Marga Orell, era dar a conocer al público de Ibiza y, en especial, al sector de la restauración y la hostelería, los vinos de la cosecha del año pasado.

«Es la primera vez que hacemos una presentación todos juntos y nos parece una oportunidad estupenda para que se conozca globalmente nuestro trabajo y nuestro producto», destacó la propietaria de Can Rich, Stella González, pocos minutos después de que diera comienzo la iniciativa, programada entre las 9.30 horas y las 13.30 horas.

«Es importante llevar a cabo este tipo de acciones para hacer un poco de fuerza entre todos, porque en Ibiza somos pocas bodegas y pequeñas y existe mucha competencia», apuntó asimismo, Toni Costa, miembro de la familia propietaria de Can Maymó.

Por su parte, el presidente de Pimeef Restauració, Miquel Tur Costa, resaltó que «en un mundo cada vez más globalizado, la forma en la que los establecimientos de restauración pueden marcar la diferencia es apostando por el producto local y uno de los más representativos que tiene Ibiza es el vino».

Por otro lado, Tur adelantó que se está trabajando para que en un futuro esta cita tenga lugar un poco antes, entre finales de febrero y principios de marzo, con el fin de atraer a más restauradores, ya que, a estas alturas, muchos de ellos tienen su carta de vinos cerrada.

«La idea de esta iniciativa es explicar las bondades y las dificultades que hemos tenido y qué soluciones ha encontrado cada bodega en esta añada 2024, que ha sido muy mala y dura y en la que se ha producido una merma enorme de la producción», apuntó David Lorenzo, director técnico de Ibizkus y, además, presidente de la Asociación de bodegueros y viticultores de Ibiza.

Aperitivo que preparó la chef Marga Orell para disfrutar acompañado con la cata de caldos.  | V. MARÍ

Aperitivo que preparó la chef Marga Orell para disfrutar acompañado con la cata de caldos. / Vicent Marí

A pesar de los estragos causados por las torcaces y por la sequía, el enólogo se mostró muy satisfecho «con la personalidad y la calidad de los vinos de la última cosecha de Ibizkus», que calificó de «vibrantes y crujientes».

«En los años cálidos y secos, como ha sido 2024, el trabajo tiene que ir enfocado a adelgazar los vinos con menos barrica y menos intervención, ese es mi enfoque», señaló el director técnico de esta bodega, que cuenta con 50 pequeñas parcelas repartidas por toda la isla y que trabaja con «uva monastrell ibicenca para el tinto, y grec, para el blanco».

Como le ha pasado al resto, la escasez de precipitaciones y el apetito de la Columba palumbus ha provocado la disminución de la producción de vinos de Ojos de Ibiza. «Sin embargo, la calidad ha sido muy buena, sobre todo en el caso de las variedades autóctonas, que son muy resilientes», resaltó María José Repetur, encargada de enoterismo de esta bodega.

Propiedad de la familia Meier, procedente de Suiza, este negocio con dos hectáreas de viñedos en San Joan y en Sant Mateu, presentó en el acto celebrado en la Escuela de Hostelería de Ibiza un blanco y un rosado de la añada de 2024 y su tinto ‘Tierra sur’ de 2022.

Estrategias contra la sequía y las torcaces

Cada bodega ha buscado sus propias estrategias para hacer frente a la falta de lluvias y a las palomas torcaces. En el caso de Ojo de Ibiza, para librarse de los estragos que causa en las cosechas de la isla esta ave, tuvieron que poner el año pasado una red en todos sus viñedos, «cuando ya las pérdidas eran significativas».

También recurrirán este verano a una barrera física en Can Rich, después de probar sin mucho éxito otros métodos, que van desde «desde los cañonazos de gas a los cazadores». «Vamos a hacer una inversión con mayúsculas colocando un sistema de redes, que cubrirá los viñedos en julio, cuando la uva se empiece a pintar. Así los protegeremos de las torcaces, y, de paso, conseguiremos sombrear y retrasar un poco la madurez de la uva», explicó Álvaro Pérez Navazo, director técnico de Can Rich. También destacó, entre las inversiones de este año, la compra de «una estación meteorológica para monitorizar cómo va la añada».

Según sus cálculos, en la cosecha de 2024 «se ha perdido cerca de un 35% del rendimiento medio al que se aspiraba», que rondaba los 5.000 kilos de uva por hectárea.

«La añada 2024 ha supuesto mucho esfuerzo y, aunque ha habido una bajada en la cantidad de uva cosechada, la calidad se ha conseguido mantener combatiendo la sequía y las torcaces con viticultura de precisión y hemos conseguido unos vinos muy equilibrados y con muy buena acidez», señaló, en la misma línea, la propietaria de Can Rich.

En el evento de Ibiza Sabors, la bodega ibicenca, que tiene dos fincas, una en el parque natural de ses Salines y otra en Buscastell, aprovechó la ocasión para presentar la renovada imagen de sus vinos, con «etiquetas más modernas y livianas», como el estilo de los caldos de la añada 2024. «Pretendemos que sean vinos frescos y agradables de beber con la idea de que se adapten a nuestra temporada turística», señaló al respecto Stella González.

Además de su gama más joven, ‘Can Rich Ecológico’, la bodega también llevó a la presentación su repertorio más clásico y los vinos que envejece en ánforas, como hacían en sus tiempos los fenicios.

Por su parte, Can Maymó, que tiene viñedos en Sant Mateu, Santa Agnès y Santa Gertrudis, mostró al público, dos blancos y dos rosados de la añada 2024 y también algún tinto de 2021, 2022 y 2023.

Según los datos facilitados por Toni Costa, en esta bodega, debido «a que llovió muy poco y que las torcaces causaron estragos, la producción de la cosecha de 2024 bajó entre un 30 y un 40%».

Pronóstico para 2025

Aunque todavía es pronto para hacer predicciones, todo apunta a que la cosecha de este año «será más segura y generosa». Es, por lo menos, lo que vaticinó David Lorenzo, y para ilustrarlo aportó el siguiente dato: «En Ibizkus hemos pasado de los cero litros de octubre de 2023 a abril de 2024 a los más de 200 litros que llevamos desde octubre de 2024 hasta ahora».

El director técnico de Can Rich también se mostró optimista: «Este invierno ha llovido bastante y indica que el crecimiento será más alegre y que habrá más producción».

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