Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En venta el islote privado más lujoso de Ibiza: se vende sa Ferradura

La exclusiva propiedad no salía a la venta desde 2013

Así es la mansión de sa Ferradura

Cristina Martín

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ibiza

Conocida como una de las villas privadas más lujosas de Europa, sa Ferradura (asentada sobre el islote del mismo nombre, unido por una pequeña lengua de tierra a Sant Miquel, al norte de Ibiza), se alquila desde el año 2017 por hasta 300.000 euros a la semana.

Sa Ferradura se encuentra enclavada en una pequeña península de 35.000 metros cuadrados en la bahía de Sant Miquel. Es propiedad del magnate ruso Mikhail Prokhorov, quien fue propietario de un equipo de baloncesto de la NBA, que la adquirió en el año 2013 por un alto precio. La casa, que figuró en los listados de mansiones más caras del mundo al alcanzar un precio de venta al público de 33 millones de euros, había pertenecido a otro ciudadano ruso que la compró por 22 millones en 2006 a un empresario textil holandés, que la adquirió en 1994 por 50 millones de las antiguas pesetas.

Otra vez en venta

Según apunta el periódico Expansión en un artículo sobre islas de lujo en venta en todo el mundo, sa Ferradura es una de ellas. Pero no se ha hecho público el precio, ya que en este apartado especifica que el precio de venta es "bajo consulta".

Teniendo en cuenta que su actual propietario la adquirió por unos 33 millones de euros y que ha realizado algunas reformas, además de decorarla con muebles y obras de arte de altísimo valor, lo que parece claro es que su precio no bajará en ningún caso de esos 33 millones.

La vivienda tiene una capacidad para 12 personas con seis habitaciones dobles, todas ellas con baño privado.

Como curiosidad, hay sillas que han sido traídas de Japón y una mesa de nogal en uno de los comedores hecha a mano por una comunidad Amish de Nueva York.

La casa tiene una espectacular terraza de 750 metros cuadrados con espectaculares vistas y equipada con dos bares, pérgolas, una mesa de mezclas para pinchar música...

La exclusiva propiedad se abre al mar y al paisaje salvaje de es Amunts a través de 12.000 metros cuadrados de jardines de vegetación autóctona, dos espectaculares piscinas y un conjunto de salones y zonas privadas confortables y diáfanas, que se organizan alrededor de un impluvium.

Tracking Pixel Contents