Centenario
El Club Náutico Ibiza celebra sus primeros cien años de vida
Un 27 de febrero de 1925 se constituyó el CNI. Cien años después, esta institución vive sus horas más complicadas, pero este presente incierto no empañó una gala en elTeatro Pereyra en la que se reivindicó su papel en la ciudad de Ibiza.

Todas las fotos de la celebración de los cien años del Club Náutico de Ibiza / Marcelo Sastre

Es un cumpleaños y, como está mandado, hay que soplar las velas. Le toca hacerlo a Damià Verdera, como presidente del Club Náutico Ibiza, que tiene ante sí una tarta que le ha ofrecido el anterior presidente, Joan Marí, Vadell. Y antes de soplar, es el momento de pedir un deseo. «Los deseos no se pueden decir en voz alta. Pero os lo podéis imaginar», dice Verdera a los asistentes.
Es muy fácil imaginar que el deseo que pidieron las más de cuatrocientas personas que ayer por la noche llenaron el Teatro Pereyra fue el mismo: que el cien aniversario del Club Náutico Ibiza no sea también su canto del cisne. Que todavía queden muchos cumpleaños por celebrar.
«Hoy toca celebrar»
Ayer, 27 de febrero, este club cumplía un siglo de vida. En Ibiza, que una entidad alcance los cien años de vida, es algo absolutamente insólito. Lo que en circunstancias normales hubiera sido una celebración puramente festiva y conmemorativa, ayer se convirtió también en una llamada a la supervivencia, después de que el año pasado el CNI perdiera la que durante 99 años fue su sede, lo que compromete seriamente la viabilidad de su futuro.

El anterior presidente del CNI, Joan Marí, le entrega una tarda de cumpleaños a Damià Verdera. / Marcelo Sastre
«Ya vendrán días de reivindicación. Hoy toca celebrar», dijo en su parlamento Verdera, quien señaló que efemérides como estas deben servir para «recordar qué somos, de dónde venimos, y a dónde queremos ir». El presidente del CNI también comparó la situación del Club con las vicisitudes que ha pasado el mismo Teatro Pereyra, y señaló que «si la ciudad de Ibiza ha recuperado este teatro, a ver si nosotros podemos recuperar también nuestro espacio natural». Verdera terminó su breve discurso con un «viva el mar y viva la gente del mar».
Fragmentos de vida
El vicepresidente del CNI, Pedro Matutes, cedió el Teatro Pereyra para la celebración de la gala del centenario. Se retiraron las butacas de la planta baja para aumentar el aforo y que nadie se quedara fuera, y se habilitaron los palcos para que las personas de mayor edad pudieran seguir el acto más cómodamente. En los momentos previos de la gala, los socios charlaban y compartían recuerdos. Anécdotas del pasado en las que el Club Náutico Ibiza es una presencia constante.
«En casa somos cinco generaciones que hemos pertenecido al Náutico», explica Pere Vilàs, uno de los socios: «Mi abuelo fue uno de los fundadores, fue socio mi padre, mi hijo y también lo es mi nieto. Yo he hecho mi vida en el Náutico. De pequeño iba a coger cangrejos. Toda mi vida he estado vinculado a él».
«El Náutico es algo consustancial a mi vida», comenta Pepe Bonet, nieto también de uno de los fundadores: «Cuando nació mi hijo, la primera vez que lo sacamos de casa lo llevamos al Náutico», y destaca que «ahí todos somos iguales, no hay diferencia entre nadie».
«Simboliza y es un referente de la cultura y la sociedad vilera de los últimos cien años», resume Joan Marí, presidente del Casino des Moll y nieto también de uno de los fundadores.
«La primera vez que me llevaron al Náutico lo hizo el hermano de mi abuelo», comenta otro socio, Josep Maria Prats, en el vídeo de conmemoración que se proyecta en la pantalla del teatro: «Para nosotros, era nuestra vida. Nos dejaban allí por la mañana e íbamos en barco hasta el hotel Corso. Luego volvíamos por la tarde e íbamos hasta es Malvins, o la isla de ses Rates, o a Platja d’en Bossa... Nos pasábamos el día».

Antonio Ferrer recibe una distinción por sus setenta años como socio. / Marcelo Sastre
Metáforas marineras
«Un siglo dedicado a la pasión por el mar, el deporte y el compromiso con nuestra tierra». Con estas palabras, la conductora del acto, la periodista Leire Rodríguez, inició la presentación de la gala, que dio paso a un videohomenaje en el que socios veteranos recordaron el papel del Club Náutico Ibiza en sus vidas.
Después fue el turno de los cargos institucionales, que usaron metáforas y símiles marineros para transmitir sus mejores deseos al CNI ante un presente lleno de dificultades. Así, el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, recordó el refrán de que «cuando no hay viento, hay que remar», y deseó al Náutico «suerte, trabajo y compromiso social».
Por su parte, el presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, dijo que «los mejores marineros aprenden de las peores tormentas», pero que «no hay temporal que haga naufragar al Club Náutico Ibiza».
Recuerdo a los veteranos
Después fue la hora del homenaje a las personas que han sido «el alma» del CNI, sus socios más veteranos. Se entregaron placas conmemorativas a cuatro personas que han cumplido más de 70 años como socios del Club Náutico, gente que «ha hecho del Club su segunda casa». Ellos son Vicente Boned Guasch, Rafael Capitán, Antonio Ferrer y José Balanzat. En este último caso, quien recogió la distinción fue su bisnieta, la pequeña Mar Balanzat, quinta generación de socios del Club. También se entregó una placa al anterior presidente, Joan Marí, Vadell, por sus doce años como director del Club y ocho más como vicepresidente.
Durante la gala hubo un reconocimiento al programa deportivo-terapéutico ‘Un Mar de Posibilidades’, la iniciativa social que tiene como objetivo acercar al mar a las personas con necesidades especiales, y que simboliza «los valores que representa el Club». El director de esta iniciativa, Pedro Cárceles, no pudo asistir a la gala y recogió la distinción en su lugar Ramón Arenaza, técnico de este programa. También se premió a Sebastián Vidal por su trabajo de más de tres décadas en la formación de la cantera del CNI. Vidal fue una de las personas más aplaudidas de la gala, con lo que se demostró el cariño y el reconocimiento por su trabajo con los más jóvenes.

Los asistentes siguen el desarrollo de la gala desde la platea. / Marcelo Sastre
Finalmente, la junta directiva del Club entregó las últimas distinciones a los representantes de las diversas instituciones presentes: al alcalde de Ibiza, Rafael Triguero; al presidente del Consell, Vicent Marí; al capitán marítimo, Luis Gascón; al delegado de la Autoridad Portuaria de Balears en las Pitiusas, Ignacio Revilla; al director general de Puertos y Transportes Marítimos de Balears, Antoni Mercant; y a la presidenta de la Federación Balear de Vela, Catalina Darder.
Tras este reparto de placas, fue el momento de cerrar la parte más solemne de la fiesta y levantar el telón para presentar la actuación del grupo Simple Rock, y disfrutar del Teatro Pereyra, la música, unas copas y de un picoteo informal entre los socios, familiares y amigos, que brindaron por los cien años de vida del CNI, y para que al Club todavía le quede un largo camino por recorrer y pueda acompañar a la sociedad ibicenca durante las décadas futuras.

Damià Verdera saluda a uno de los socios en la entrada del Teatro Pereyra. / Marcelo Sastre
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