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Medio Ambiente

El Govern plantea restricciones en los vuelos para mitigar el ruido en Ibiza

La cuarta fase del plan de acción contra el ruido del aeropuerto ibicenco admite que la penalización a los aviones más ruidosos a través del incremento de la tasa de aterrizaje resulta «poco efectiva»

Un avión en el momento del despegue, en el aeropuerto de Ibiza.

Un avión en el momento del despegue, en el aeropuerto de Ibiza. / VICENT MARÍ

Eugenio Rodríguez Martos

Eugenio Rodríguez Martos

Ibiza

La conselleria balear de Vivienda, Territorio y Movilidad propone al Ministerio de Transportes que se estudie la posibilidad de que se apliquen «restricciones operativas por ruido en el aeropuerto de Ibiza». Se refiere tanto a la limitación de la actividad de los aviones «más ruidosos» como a que no se les deje operar en horario nocturno.

Esta es una de las alegaciones que la Comunitat Autònoma ha presentado a la cuarta fase del plan de acción contra el ruido del aeropuerto de Ibiza, que programa una serie de medidas hasta el año 2028. Este plan establece medidas para reducir el ruido ambiental que produce la actividad aeroportuaria y minimizar la afectación a la población. Con ello se pretende contribuir a alcanzar los objetivos previstos por la Unión Europea en el horizonte 2030, el llamado plan de acción para la contaminación cero, que implica reducir un 30% la población que sufre molestias crónicas por el ruido del transporte.

Para disminuir el ruido directamente, el aeropuerto de Ibiza ya cuenta con una tasa por este concepto para desincentivar el uso por parte de las compañías de las aeronaves más ruidosas. En concreto, desde hace tiempo se aplican «penalizaciones» sobre el importe de la tasa de aterrizaje para aviones de reacción subsónicos civiles, en función de la franja horaria, y de la clasificación acústica de cada aeronave. Así, para las más ruidosas el incremento alcanza hasta un 140% en horario nocturno y un 70% en diurno.

Sin embargo, pese a que esta medida ha incentivado la renovación de la flota de aviones, resulta «poco efectiva», según el documento del plan de acción contra el ruido, porque los aviones que se ven penalizados «prácticamente no operan en el aeropuerto actualmente». Además, el documento apunta que el aeródromo de Ibiza cuenta con una renovación de su flota de aeronaves «moderada». El mayor número de operaciones se efectúan con Boeing 737-800, pero se observa en los últimos años «la incorporación gradual de aeronaves más silenciosas como el B737 MAX». Por ello, el plan indica que «hay margen para una mejora progresiva». De esta manera, el Ministerio propone un estudio para determinar el mecanismo más adecuado para promover la renovación de la flota actual, fundamentalmente en horario nocturno.

Sin restricciones hasta 2028

Es en este punto en el que el Govern balear plantea que se analicen posibles restricciones operativas. En todo caso, el mismo plan del Ministerio especifica que, «en último caso», si no dan resultado las medidas previstas, «se podrían establecer restricciones operativas», pero no lo contempla, al menos, hasta 2028.

Por otra parte, la publicación de información aeronáutica (AIP) del aeropuerto de Ibiza contempla que las llegadas estándar de atenuación de ruidos, que evitan sobrevolar el interior de la isla, se lleven a cabo, preferentemente, en horario nocturno. El plan de acción contra el ruido propone mantener esta medida e incluirla en las campañas de concienciación ya previstas y destinadas a compañías y controladores. Ahora bien, en su escrito de alegaciones, el Govern balear propone que también se extiendan en horario diurno con baja demanda, «siempre sujetas a autorización de Control de Tráfico Aéreo».

Vista de dos aviones desde la torre de control del aeropuerto de Ibiza.

Vista de dos aviones desde la torre de control del aeropuerto de Ibiza. / VICENT MARÍ

Otra de las medidas que ya se aplican, cuando lo permiten las circunstancias, es el llamado procedimiento de descenso continuo en aterrizaje, evitando tramos escalonados en distintas etapas de la aproximación. Este sistema puede suponer una mejora acústica en las poblaciones más alejadas del aeropuerto. Según los datos de 2022, en el 52% de los vuelos diurnos y nocturnos de Ibiza ya se efectúa este tipo de aproximación al aeropuerto. El plan de acción contra el ruido propone seguir fomentándolo en horario nocturno por la cabecera 24, la situada en el Este, la que está poblada. El Govern alega, en todo caso, que para que realmente se incremente se debería regular el número de vuelos nocturnos al objeto de que se den las condiciones óptimas para que sean autorizadas por la torre de control.

Control urbanístico

Además de las medidas de operatividad de los aviones, como el estudio del posible incremento del ángulo de aproximación, sobre todo en la cabecera Este, la poblada (la Oeste es la que da al mar, en la zona de es Codolar), el plan también contempla medidas sobre la gestión del territorio del entorno del aeropuerto. Apunta que la población expuesta dentro del ámbito del mapa de ruido «sigue aumentando en algunos casos, especialmente fuera de la delimitación legal de servidumbre».

Por ello, se considera «necesario» establecer «mecanismos de vigilancia para reducir estos incrementos de población, así como revisar la servidumbre vigente». Así, se plantea la tramitación parlamentaria de un reglamento de ruido aeroportuario que delimite competencias y determine «ciertas obligaciones de vigilancia» tanto para las entidades con competencia urbanística como el gestor aeroportuario.

Los mecanismos legales se aplican en las zonas de servidumbre acústica (como las obras de insonorización de viviendas que se aplican desde hace años), pero el plan admite que en «un territorio mucho mayor» se pueden percibir molestias por ruido. Por esta razón también se considera necesario «promover mejoras en la planificación territorial más allá de la limitación de las servidumbres acústicas». Así, se propone remitir comunicaciones informativas a las entidades locales para que lo tengan en cuenta tanto en la planificación urbanística como en la concesión de licencias.

Nivel de calidad que se incumple

El plan de acción contra el ruido del aeropuerto de Ibiza señala que no se detectan zonas de su entorno en las que no se cumplan los estándares de calidad acústica que marca la normativa. Por ello, concluye, «no hay zonas de conflicto».Ahora bien, sí se han inventariado viviendas cuyos residentes están expuestos a niveles de ruido «superiores a los objetivos de calidad» previstos. Son casas diseminadas en las inmediaciones de la cabecera Este y la franja paralela a la pista en su parte sur.

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