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Peligro de incendio en las infraviviendas de Ibiza, el mayor foco de riesgo durante 2024

Los bomberos han registrado más de 800 salidas por rescates, fuegos y otros servicios en todo el año pasado, menos que en 2023, cuando se registraron 941

Dos bomberos  durante una práctica en el Parque Insular de Ibiza.

Dos bomberos durante una práctica en el Parque Insular de Ibiza. / TONI ESCOBAR

Ibiza

Los bomberos del Consell de Ibiza han registrado a lo largo de 2024 más de 800 salidas desde el Parque. Aunque el sargento del Parque Insular, Bruno Roig, preveía hace unos días que el total sumara 850, lo que supone alrededor de tres salidas por semana. Uno de los aspectos que más ha preocupado en el pasado ejercicio han sido los posibles fuegos en infraviviendas durante el verano.

De hecho, el mes en que más avisos hubo (si bien no solo por incendios) fue agosto: 91 en total. La cifra es más baja que la del año pasado, cuando el cuerpo de emergencias asistió a 941 servicios. El motivo de este descenso respecto a 2023 es el incendio que hubo en la planta de biomasa de Sant Rafel y que durante un mes obligó a los bomberos a realizar entre cuatro y cinco salidas al día.

Del total de salidas de 2024, casi la mitad (el 45%) han sido incendios. A lo largo del año ha habido 356 fuegos de distinto tipo: la mayoría de ellos, 53, urbanos, según datos aportados por los bomberos. El municipio de Ibiza es el que más siniestros de este tipo ha registrado. Uno de los que causó más revuelo fue el fuego que se originó en un antiguo bar ubicado en una galería de la calle Joan d’Austria. El siniestro dejó a diez personas intoxicadas por el humo al haberse iniciado el incendio a altas horas de la madrugada, cuando todos los vecinos dormían. Al parecer, el antiguo local se estaba utilizando como infravivienda.

Roig advierte de que las infraviviendas se han convertido, sobre todo este año, en «un foco muy peligroso». Aunque se refiere, sobre todo, a los espacios forestales, donde el pasado año hubo 25 fuegos. «No ha habido, por suerte, ninguno muy grande y muy devastador», señala. Aún así, apunta que los utensilios que hay a veces en este tipo de asentamientos, como el de Can Rova 2, tienen mucho «riesgo». En cuanto a Can Rova 2, informa de que ellos, desde el Parque, no llevan seguimiento porque es competencia municipal. «Es una de las consecuencias del problema de la vivienda en la isla y es cuestión de tiempo que se líe una gorda», determina.

En cuando a incendios en general, los municipios de Sant Josep y Vila son los que más han registrado, con 99 fuegos cada uno, seguidos de Santa Eulària (75), Sant Antoni (65) y Sant Joan (18). «Son datos muy similares a los del año pasado», indica el sargento de los bomberos de Ibiza. Respecto a los rescates que se han llevado a cabo, suman 197 en total (un 23% del total de salidas).

Sin conciencia de riesgo

Roig no destaca, en este sentido, ningún punto negro que haya sido, este año, muy conflictivo, como lo fue el año pasado l’Ullal de na Coloms, sobre todo durante la temporada turística. Lo fue hasta tal punto que el Ayuntamiento de Sant Antoni decidió prohibir el baño y advertir del peligro con señalización.

Algo que, desde el punto de vista de Roig, «no sirve para mucho» porque la gente, igualmente, «no toma conciencia del riesgo». «Siempre te encuentras a alguien en un lugar arriesgado y sin ir preparado», explica el bombero. Los rescates en entornos rurales en 2024 han sumado 36 en total. El municipio que más registró fue el de Sant Josep, con 13 rescates. Sin embargo, Roig reitera que no ha habido ninguno «muy llamativo».

Destaca, eso sí, las incorporaciones que se han hecho en los tres grupos especiales de rescate y su consolidación: el Grupo de Rescate Vertical (GRV), el Grupo Especial de Drones (GED) y la unidad canina, que cuenta con tres canes y está adiestrando a dos más para que se incorporen a la búsqueda de personas vivas. «No todos los perros valen, así que, por ahora, les están entrenando y averiguando si sirven o si no», detalla.

Además, el Consell de Ibiza ha incorporado -prosigue el sargento- otro dron a la unidad especializada a parte del que ya tenían. «Es un dron de nueva generación con un software avanzado y que tiene una cámara térmica», especifica el sargento. El vehículo aéreo no tripulado también es más eficiente que el antiguo y permite encontrar a personas desaparecidas en «condiciones meteorológicas más adversas, como fuertes rachas de viento o lluvias abundantes».

El 32% de salidas restantes (264 en total) fueron asistencias técnicas, informa el bombero. Sobre todo, por árboles u objetos caídos que suponían un peligro para la ciudadanía o porque obstaculizaban accesos o pasos.

Más asistencia a mayores

«También hemos notado mucho el crecimiento de casos de personas mayores desatendidas que han necesitado que las socorramos por una caída», apunta el sargento. «Algunos llevaban dos o tres días tirados en el suelo cuando ha llegado la dotación e incluso, a veces, se habían hecho sus necesidades encima», añade apenado. En otros casos, las personas mayores que han necesitado la ayuda de los bomberos se habían roto la cadera. La función de las dotaciones que han acudido a este servicio ha sido realizar la apertura de la puerta del domicilio para asistirles.

En ocasiones -prosigue Roig- los mayores cuentan con un ‘botón de pánico’ y a través de él piden ayuda al cuerpo de emergencias. Otras veces son los vecinos quienes avisan para que reciban ayuda. En total, se ha atendido en 2024 a 74 personas accidentadas en pisos urbanos por distintos motivos. También ha habido casos de personas con movilidad reducida que no están a cargo de nadie y son más vulnerables a la hora de sufrir accidentes domésticos.

También han aumentado las salidas por incendios en embarcaciones turísticas amarradas en puertos deportivos. «No es nada nuevo, pero sí que hemos notado que ha habido un incemento. Suelen ser embarcaciones de alrededor de diez metros de eslora», explica. Han realizado diez servicios en 2024. Normalmente, los conatos de incendio en estos barcos se producen por «un fallo en el motor», ya que son embarcaciones de las que no se lleva «muy buen mantenimiento» o a veces, a causa de un despiste de los usuarios mientras están repostando.

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