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Jorge Nacher, concejal de Sant Antoni en Valencia: «Tú les estabas ayudando y ellos al mismo tiempo te ayudaban»

El concejal de Sant Antoni Jorge Nacher ha pasado doce días en Valencia con el Grupo Balear de Rescate para ayudar en tres de los municipios más afectados tras el paso de la DANA del pasado 29 de octubre.

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Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Ibiza

«Hoy estás aquí y mañana no tienes nada», repite en varias ocasiones Jorge Nacher, concejal del Ayuntamiento de Sant Antoni, cuando no han pasado ni 24 horas de su llegada a la isla. Viene de pasar doce días ayudando en diferentes localidades de Valencia con el Grupo Balear de Rescate y este es el mensaje que se le ha quedado grabado: «De hoy a mañana te cambia la vida», insiste. El cansancio aún se ve en sus ojos, que han sido testigos de la catástrofe que provocó la DANA en localidades como Paiporta, Torrent o Algemesí, municipio del que él es natural.

Nacher está acostumbrado a participar en labores humanitarias: «Cuando fuimos a prestar ayuda tras el terremoto de Marruecos o a Ucrania, que he estado tres veces, pasamos por zonas afectadas, de guerra, bombardeadas... Pero posiblemente dos calles más arriba o más abajo había vida normal», recuerda, antes de comparar esa imagen con lo que se ha encontrado en su tierra: «Aquí es un pueblo entero, de 30.000 habitantes. Todo está afectado, da igual la calle a la que vayas». «Hemos estado en Torrent, allí por ejemplo, quedó afectada sólo una parte... Pero Paiporta era una pena de ver. Conozco Algemesí y se me cayó el alma de verla así, porque son los míos», añade.

La llamada de Utiel

De las diferentes labores en las que ha participado, está habituado a repartir comida o ver las colas de gente esperando para coger agua: «Pero no estás acostumbrado a ver a tu familia y a tus amigos en estas colas», indica Nacher.

Después de tres o cuatro días de que la DANA pasase por Valencia, hace ya más de dos semanas, el municipio de Utiel avisó al Grupo Balear de Rescate, que estaba a la espera de que se solicitase su ayuda. «Si no nos avisaban iba a ir por mi cuenta a mi pueblo a ayudar a los míos, porque no aguantaba más esperando», menciona Nacher, que sigue con determinados escenarios de lo que encontraron en la mente: «Daba igual por donde fueras, lo que miraras... Que todo estaba igual. Mirabas el río y había coches hundidos, veías solo sus ruedas porque estaban volcados... Era algo brutal de ver», indica.

En llegar a Paiporta el grupo se registró en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) donde detallaron el número de efectivos que eran y los medios con los que se habían desplazado hasta allí para que les pudieran encomendar órdenes. «El Grupo Balear puede haber juntado a 30 o 40 personas fácilmente. Teníamos vehículos remolcadores, vehículos que podían tirar agua para limpiar alcantarillas, vehículos con perros y también algo de alimento para dejar allí», enumera Nacher.

En Paiporta estuvieron con bomberos de Fuenlabrada trabajando en la búsqueda de personas: «Dentro de nuestro grupo tenemos a gente especializada en rescate con los perros y con drones y colaboramos con la Policía y la Guardia Civil», explica Nacher. También colaboraron con las autoridades en Torrent durante la búsqueda de Izan y Rubén, los dos hermanos de tres y cinco años, cuyos cuerpos sin vida se hallaron hace tres días.

El campo de su infancia

En el momento de la busca, a los diferentes efectivos les acompañaba el tío de los pequeños, que les mostró la casa en la que los niños estaban jugando antes de que la riada que provocó el paso de la DANA les sorprendiese: «Es duro ver [ahora] las imágenes de la puerta de la casa, con los nombres de ambos, y pensar que lo he visto en persona», comenta con tristeza Nacher.

Tras este instante, Nacher y sus compañeros se dividieron. Una parte del grupo se quedó con drones y perros en zonas de búsqueda de personas en Paiporta, Torrent y la Albufera. Y otra parte, con la que se quedó el concejal, se juntó con Protección Civil de Sant Antoni para cumplir servicios de limpieza y vaciado de garajes en Algemesí.

Allí a Nacher le impactó cómo quedó su campo de fútbol: «He jugado toda la vida a fútbol en mi pueblo, hasta que me vine aquí hace 17 años. Es un estadio al que fui a ver a mis hermanos jugar con siete u ocho años. Tengo muy buenos recuerdos y cuando vi todos los muros destrozados y el campo con un metro de barro... Me llamó la atención cómo quedó, porque al final todos los esfuerzos se centran en que el municipio esté efectivo cuanto antes pero los alrededores están muy mal», apunta.

Solidaridad mutua

En estos alrededores está, por ejemplo, una nave de un amigo de Nacher de 3.000 metros cuadrados que «ha perdido todo. Además, su mujer iba a inaugurar su segunda peluquería el fin de semana pasado y también la han perdido», cuenta, como una de las muchas historias de quienes «lo han perdido todo de la noche a la mañana».

Pensando en los esfuerzos que se han centrado en despejar calles principales y ayudar a los residentes, Nacher menciona el agradecimiento constante que recibían por parte de los vecinos: «Te acercaban un café, o agua, algo para comer... Se iban ellos mismos a los puntos de recogida de alimentos para traerte comida... Ha sido espectacular. Creo que toda España ha ayudado a Valencia pero Valencia también ha ayudado a toda la España que se ha movido hasta allí», opina.

«Se veía solidaridad mutua. Tú les estabas ayudando pero ellos al mismo tiempo te ayudaban, te abrazaban, lloraban, te contaban su vida, lo que habían perdido...», recuerda Nacher.

Otro ejemplo de solidaridad del pueblo valenciano con los voluntarios es que siempre les ofrecían dónde dormir: «En Torrent dormimos en casa de los falleros y ellos mismos pedían por grupos de Whatsapp colchones para los voluntarios. Se llevaban nuestra ropa para limpiarla y dárnosla al día siguiente», explica el concejal, aún con sorpresa de esa ayuda que recibió como señal de agradecimiento.

Aprender de los errores

Con todos esos recuerdos, los trabajos muy avanzados y agradecido por haber podido poner su granito de arena, Nacher ya se ha centrado en sus tareas en Ibiza: «Me he quitado las botas de agua y me he puesto los zapatos para ponerme a trabajar aquí y preparar cosas porque mañana [por este sábado] ya tengo el primer acto», indica, sin dejar de señalar que ha podido seguir las gestiones pertinentes: «No he estado físicamente pero por suerte hoy en día hay muchas cosas que puedes hacer con el teléfono».

Antes de despedirse, también deja claro que no cree que sea el momento de que los políticos del gobierno se echen culpas unos a otros: «Cuando tu estás en el barro el tema político no existe. Allí trabajamos todos y no miramos de qué bando es quien tienes al lado», responde.

Nacher espera que todos aprendan de lo ocurrido: «Hace no mucho aquí hubo un aviso de DANA y tuvimos que ir a rescatar barcos a Formentera. Esto puede ser un antes y un después. Hace unos días en Algemesí y las zonas de alrededor estaba prohibido circular entre las seis de la tarde y las doce de la noche [por la alerta de una nueva DANA]. Suspendieron colegios y trabajos y allí en concreto llovió muy poco. Ahora nos vamos a encontrar con esto, darán una alerta y posiblemente no pase nada ¿Qué pasará después de que tras tres alertas no pase nada?», se pregunta.

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