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Recursos hídricos

El Ministerio da por acabadas las obras de la depuradora de Ibiza

La construcción de la instalación, que dará servicio a una población de cerca de 97.000 habitantes, ha costado cerca de 44 millones de euros

Vista aérea de la depuradora de Ibiza.

Vista aérea de la depuradora de Ibiza. / DI

Ibiza

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico da por finalizadas las obras de la nueva depuradora de Ibiza, ubicada en sa Coma. Así lo aseguró ayer el Ministerio, a través de la Delegación del Gobierno en Balears, en una nota en la que recuerda que la construcción fue declarada de interés general del Estado y que está incluida en el Plan Hidrológico de Balears.

La construcción de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Ibiza y Sant Josep ha supuesto una inversión de cerca de 44 millones de euros (43,74) cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, los fondos Feder, de 2014-2020.

La nueva depuradora, que lleva un tiempo en periodo de pruebas, prestará servicio a una población de cerca de 97.000 personas, detalla el Ministerio, que señala que los objetivos de esta actuación «han sido garantizar los requisitos de calidad exigibles para los vertidos al mar según la directiva 91/271/CE sobre tratamiento de aguas residuales urbanas». De esta manera «se garantiza la depuración de las aguas también en los peisodios de caudales punta y temporada alta». Además, desde el Ministerio hacen hincapié en que las obras «contribuyen a la reducción de la generación de gases y malos olores en el proceso de tratamiento y a la reducción de las afecciones negativas sobre el medio ambiente y la mejora de las condiciones de las aguas costeras en las inmediaciones del punto de vertido del emisario marino y en los hábitats, zonas de baño y zonas de pesca cercanas».

Las obras de la depuradora comenzaron en 2017 y se han ido retrasando por diversos motivos. En un primer momento, se suspendieron los trabajos porque el Gobierno rechazó el trazado de las canalizaciones. Cuando se retomaron las obras, el hallazgo de restos arqueológicos obligó de nuevo a detenerlas. La nueva estación de las aguas residuales de Ibiza podrá gestionar a pleno rendimiento un caudal de 25.000 metros cúbicos, equivalente al consumo de 187.000 personas. Su puesta en funcionamiento también acabará con los altos problemas de contaminación de la planta actual de la ciudad, completamente obsoleta, que genera el 99% de las aguas residuales sin tratar que llegan al mar en Ibiza.

En estos momentos, la depuradora ya debería estar en manos del Govern y debería haber comenzado a funcionar este pasado verano, sin embargo en marzo de este mismo año desde el Ministerio ya informaron de una nueva demora, aunque no especificaron los motivos. Recientemente, la conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern advirtió que el 20% de las aguas residuales de Vila tiene demasiada salinidad para que sean tratadas en la nueva depuradora. Como se desconoce de donde proceden estos caudales con exceso de sal, los técnicos deberán hallar primero sus focos para corregir el problema.

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