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Pocholo en 'Masterchef Celebrity': Le pide al dueño de Pacha Ibiza cambiar la cabina del dj por la cocina

Su última creación en el reality de cocina, la “pantata”, rumbo a la isla

Pocholo, en 'Masterchef celebrity' con su "pantata"

Pocholo, en 'Masterchef celebrity' con su "pantata" / RTVE

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Ibiza

Primera prueba del último programa emitido de ‘Masterchef Celebrity’. Los concursantes tenían que modernizar y actualizar un plato del recetario tradicional español: fabada, lentejas, gazpacho, bacalao al pil pil... Y a Pocholo le tocó la tortilla de patatas. Que se avecinaba algo curioso ya lo intuían todos en el programa, dada la creatividad de la que está haciendo gala durante el programa, pero no se esperaban la que se avecinaba. “Es la prueba perfecta para Pocholo”, auguraban.

Pocholo hacía bromas con las esferificaciones, técnica de cocina en la que, según explicaba, había estado practicando. De hecho, era una de las posibles técnicas innovadoras que podían emplear, junto con espumas, gelatinas o aires, para darle un aire nuevo a las recetas de siempre. Sin embargo, no hubo ni una sola esferificación en su propuesta, que dejó a los jueces y a los invitados (Lorena Castell, ganadora de la pasada edición de ‘Masterchef Celebrity’ y el chef José Pizarro) sin palabras. Pocholo les presentó la “pantata”. Algo así como un bocadillo de tortilla en el que la patata era, en realidad, el pan. Una especie de ‘jacked potatoe’, tan populares en Reino Unido, vaya.

En un primer momento nadie se atrevió a reaccionar al plato, que el concursante había bautizado como ‘Rock your day’ . “Es un plato de desayuno, dos tortillas con dos tomates cherry de la suerte, porque llevan tréboles de cuatro hojas”, definió, muy serio. “¡Si creía que eran esféricos!”, ironizó Pepe Rodríguez cogiendo uno de los tomates del plato. “Es que no me ha dado tiempo”, contestó Pocholo. “Te lo tomas en el barco, cuando vas por el Mediterráneo, y te lo tomas cuando vas a la piscina a darte un vano”, defendió el aspirante a chef mientras el jurado levantaba la parte superior de la patata para ver el interior del singular bocadillo.

“Ha vaciado la patata y la ha utilizado de pan”, exclamó Castell: “¡Es una genialidad!”. “¡Es pantata”, gritó Inés Hernand, una de sus compañeras y rivales, dejando ya bautizado el plato. En uno de los bocadillos acompañó la tortilla con papada y, en el otro, con chorizo congelado rallado. “No sé cómo estará, pero te tengo que decir… ¡Olé!”, indicó Pizarro aplaudiendo antes de que todos comenzaran la cata.

“¡Qué bien le queda el granizado de chorizó!”, comentó Jordi Cruz tras darle el primer bocado, un comentario que no se sabía muy bien si era cierto o ironía. “Yo no sé qué decir. Me he quedado en blanco”, reconocía Samanta Vallejo Nágera. “Esto es el nuevo kebab”, añadía Castell. “Casa pantata, en la plaza Mayor. Todos los guiris, 85 millones de personas que tengan que venir a Madrid… ¡Aquí está! ¡La pantata! ¡Viva la pantata!”, conseguía esbozar, entre carcajadas, Rodríguez, un comentario que el resto de concursante jaleaba: “¡Pantata! ¡Pantata! ¡Pantata!”.

Y ahí vino la idea. Cuando los jueces comenzaron a plantearse las posibilidades de negocio de la pantata, el que dio la clave fue José Pizarro: “Es la base de un futuro proyecto que podemos hacer juntos. Tú y yo en Ibiza. Una cosita así, ya te digo yo que me la comía”. En ese momento, en off, el propio Pocholo explicaba que siempre tiene “ideas fantásticas” y que ya ha empezado a moverse para poner en marcha su proyecto: “He ido al nuevo dueño de Pacha, donde antes era relaciones públicas y discjockey, y ahora le he dicho que quiero estar en cocinas. Soy el dj chef. ¡Lo que me quedaba! ¡Una locura”.

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