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Saturación

La ecotasa debería multiplicarse por cinco para frenar el aumento de turistas

El informe sobre el impacto económico del proyecto de ley del impuesto concluye: no sirve para regular los flujos de visitantes

Turistas, este verano, en la playa de Cala de Bou. | JUAN A. RIERA

Turistas, este verano, en la playa de Cala de Bou. | JUAN A. RIERA

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Palma

Para detener el aumento de turistas en Balears el Govern debería multiplicar por cinco el precio de la ecotasa, lo que refleja que la subida del citado impuesto es muy poco útil para regular los flujos de visitantes, pese al anuncio hecho en este sentido por la presidenta Marga Prohens. La líder de los populares de las islas adelantó su intención de aumentar el tributo durante los meses de verano, pero garantizando que el objetivo de la medida no iba a ser recaudar más, sino ayudar a frenar los problemas de masificación.

Si la intención de la presidenta es hacer uso del impuesto para la regulación de los flujos de visitantes, no parece que esa sea la vía más adecuada. El proyecto de ley incorporó en 2016 el informe elaborado por la dirección general de Empleo y Economía sobre el impacto que esta medida podría tener sobre la demanda turística, con la conclusión de que es mínimo. Cuando se midió la elasticidad en el precio de las estancias turísticas (por encima de 1 es que las subidas afectan de forma apreciable a la demanda y por debajo de 1 es que ese impacto es reducido) el resultado en este caso se situó en un 0,47. Si aumentamos un 1% lo que los visitantes pagan por sus vacaciones, solo se pierde un 0,47% de las pernoctaciones turísticas.

Para explicarlo, las cifras de este año. El gasto medio por turista entre enero y agosto ha sido de 191,1 euros diarios, y el impuesto turístico solo supone entre uno y cuatro euros por día, una media de 3,22 euros por persona y día. Si se hubiera subido un euro la ecotasa, pasando de los 3,22 de media diaria a los 4,22 euros (eso supone un aumento del 31% en el impuesto, pero solo de un 0,52% del total gastado) solo se habría logrado rebajar el número de pernoctaciones un 0,24%, es decir, 33.016 visitantes menos, cuando el aumento en esos ocho meses ha sido de 619.450 turistas. Apenas se habría frenado ese crecimiento. Si el Govern hubiera decidido duplicar la ecotasa (entre dos y ocho euros, con una media de 6,44 euros por persona y día), lo único que se habría conseguido es rebajar la cifra de visitantes un 0,78%, es decir, en 107.302 personas. Pero eso solo supone que este año se hubiera seguido creciendo en algo más de medio millón de personas.

¿Qué debería de hacer el Govern en el caso de querer estabilizar la cifra de turistas y haber impedido el aumento que se ha dado en los ocho primeros meses de 2024 de 619.450 visitantes? Pues usando el impuesto turístico como medida de control de flujos, para evitar la entrada de esos más de 600.000 visitantes, el valor del impuesto debería de haberse multiplicado por 5,4. Eso supondría situarlo en 5,4 euros por día en los hostales y en 21,6 en los hoteles de cinco estrellas, con una media de 17,43 euros diarios, una subida impensable por parte del actual Govern del PP.

Hay que tener en cuenta que el simple anuncio por parte de Prohens de que tiene la intención de aumentar la ecotasa en verano, sin especificar la cuantía, y el reconocimiento de que no va a suprimir el alquiler turístico en las viviendas plurifamiliares, sino solo impedir que siga creciendo, ha desatado las iras de los hoteleros, algunos de cuyos representantes han reconocido su decepción ante la forma de actuar de lo que consideraban como un «Govern amigo».

El secretario general de la patronal CAEB, Sergio Beltrán, advirtió también que la ecotasa no se creo como vía para regular la llegada de turistas, como ahora pretende Prohens. n

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