Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Final de la vida | Profesionales

Cuidados paliativos y últimas voluntades

Paula Romera, psicóloga de Apaac, remarca la importancia de los cuidados paliativos en el final de la vida de una persona.

Foto, captada por la propia Romera, de ese último amanecer.

Foto, captada por la propia Romera, de ese último amanecer. / Paula Romera

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Paula Romera

Paula Romera

Ibiza

En el marco de los cuidados paliativos el objetivo fundamental es aliviar el sufrimiento, facilitar el bienestar, la paz, la serenidad de los pacientes, sus allegados, y conseguir una muerte digna centrada en los valores y el sentido del enfermo y su familia.

Cumplir las últimas voluntades de un paciente paliativo es crucial por distintas razones. En primer lugar, por respeto a la autonomía del paciente, respetando las decisiones y deseos del paciente sobre cómo desea pasar sus últimos días.

En segundo lugar, confort y tranquilidad, proporcionando al paciente un gran consuelo y paz mental, lo que a su vez puede aliviar su sufrimiento emocional y espiritual.

En tercer lugar, apoyo emocional y espiritual. Cumplir últimas voluntades también puede ser una forma de brindar apoyo emocional y espiritual al paciente, lo que es tan importante como el alivio del dolor físico en los cuidados paliativos.

Y, por último, ayuda a la familia. Puede ser un consuelo significativo para sus seres queridos, ya que saben que están haciendo lo que el paciente deseaba, lo que puede ser una fuente de paz durante el proceso de duelo.

Mi función como psicóloga de la Asociación Pitiusa de Ayuda a los Afectados de Cáncer (Apaac), experta en la psicooncología, constituye en desplegar actitudes de aceptación, empatía, respeto, solidaridad, compasión y autenticidad, entre otros valores que promueve este estilo de ayuda. También incluyen habilidades de comunicación y técnicas de apoyo emocional, que permiten el acercamiento a la persona que se encuentra frente a decisiones trascendentes para afrontar su enfermedad, con el fin de promover los recursos de adaptación y que pueda realizar el tránsito de la forma más serena a la muerte. Es decir, tratar de ayudar a la persona, rescatando el principio de autonomía, a tomar las decisiones que considere más adecuadas en función de sus valores e intereses, siempre teniendo en cuenta su estado emocional.

No es hacer algo por alguien; sino hacerlo con él. Como es el caso del paciente, a quién se le ha podido acompañar a cumplir el deseo de ver un último amanecer acompañado de sus seres queridos.

Por ello, en representación de Apaac, me gustaría expresar unas palabras de gratificación a quienes, presenciamos este gesto de amor y humanidad: a Maribel, coordinadora de voluntariado de Apaac; a María, la doctora residente de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Can Misses, y a Rubén, técnico de ambulancias de Galeno, y a Apaac. Juntos fuimos testigos de un momento que trascendió lo clínico, para convertirse en un homenaje a la vida misma.

Este amanecer fue mucho más que un fenómeno natural, fue la última voluntad para el paciente y un recordatorio para todos nosotros del poder que tiene el acompañamiento y del amor en su forma más pura. En ese momento, fuimos un equipo, no sólo de profesionales, sino de seres humanos que compartíamos la misma misión: acompañar hasta el final de vida.

Como psicóloga, sé que el valor del acompañamiento va más allá de las palabras. Y este amanecer me recordó que, en nuestra labor, la compasión y el respeto por la dignidad del otro son tan esenciales como cualquier tratamiento o terapia. Gracias, de corazón, por hacer posible que este último deseo se convirtiera en realidad.

En definitiva, no solo es un acto de respeto y compasión, sino que también muestra un cuidado verdaderamente humanizado y digno. Que este amanecer nos inspire a seguir acompañando con amor, humanidad y gratitud.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents