Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Manifestación | Canviem el Rumb

La protesta contra la masificación pide prohibir jets, cruceros o viviendas turísticas en Ibiza

La plataforma Canviem el Rumb moviliza a 1.200 personas por las calles de Vila para reclamar «una apuesta valiente» por el decrecimiento turístico

La protesta de Canviem el Rumb contra la masificación pide prohibir jets, cruceros o viviendas turísticas en Ibiza

Josep Àngel Costa

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Ibiza

La plataforma Canviem el Rumb ha hecho coincidir su manifestación de este viernes con la celebración del Día Mundial del Turismo, precisamente para mostrar su rechazo al modelo que se ha impuesto en las Pitiusas y al que culpan de mermar la calidad de vida de los residentes. Por ello, dejan claro y sin ambages que sus propuestas se centran en un decrecimiento que incluye «limitar la llegada de aviones al aeropuerto, prohibir los jets privados, la llegada de cruceros, la circulación de megayates y embarcaciones de gran cilindrada».

Así lo han proclamado en su manifiesto ‘Posem límits al turisme’, leído por varios representantes de los colectivos que engloba esta plataforma. La convocatoria ha dado comienzo a las ocho de la tarde en el parque de la Paz de Vila, para emprender después una marcha hasta el paseo de Vara de Rey a la que se han sumado centenares de personas. En un primer momento, rondaban el medio millar, aunque se fue sumando más gente y en los primeros compases de la marcha eran ya unas 800.

El manifiesto

Inicialmente, el manifiesto iba a protagonizar el final de la protesta, que preveía llegar hasta es Martell, en el puerto. No obstante, como los organizadores no llegaron a recibir respuesta de la Autoritat Portuària de Balears a su solicitud, optaron por leer sus reivindicaciones justo antes de emprender el recorrido hasta s’Alamera. En las pancartas, mensajes muy claros: «Ses Feixes, parc natural», «Rentistas: parásitos explotadores», «Todo alquiler turístico es criminal», «Som estranys a la nostra pròpia illa» o «Los megarricos invaden la isla, los isleños la abandonan».

«Nos encontramos en las calles para decir alto y claro que hay que poner límites al turismo, que queremos unas vidas dignas en Ibiza y Formentera y que urge cambiar el rumbo». Con estas palabras, la plataforma iniciaba su exposición para denunciar que «estas islas han sido puestas al servicio de una industria turística basada en un modelo depredador que ha acelerado la crisis social y ecológica, cuyas consecuencias forman ya parte de la cotidianidad de la sociedad pitiusa».

En su listado de quejas, se ha repasado la problemática habitual de cada verano (al menos en los últimos años), como «playas masificadas y privatizadas», invasión de espacios naturales, degradación de las praderas de posidonia, atascos o contaminación en el mar. Además, se hizo hincapié en el grave problema de recursos hídricos que sufre la isla en los últimos meses, lo que provoca que «se hayan secado numerosos pozos de la isla» y un grave perjuicio para el sector agrícola.

«Todo esto mientras las Administraciones permiten regar jardines tropicales de casas de lujo, construir más villas con piscina y utilizar las reservas de los acuíferos por parte de las instalaciones turísticas», lamentan desde Canviem el Rumb, cuyas palabras se mezclaban con los gritos de los asistentes: «No volem una illa de ciment!» y «Cases per viure, no pel turisme!».

Otro problema que se ha acentuado este verano es la proliferación de campamentos y caravanas con «trabajadores que no pueden permitirse, ni siquiera con dos trabajos, pagar un alquiler». Respecto al encarecimiento de la vivienda, a causa de «la expansión descontrolada de la vivienda turística legal e ilegal», recuerdan que también está expulsando de la isla y empobreciendo a muchas familias.

«Después de tantas temporadas de batir récords de llegada de turistas, ¿dónde está esa riqueza? ¿Por qué los habitantes de Ibiza y Formentera seguimos perdiendo calidad de vida y tenemos unos servicios sociales, especialmente sanitarios y educativos, cada vez más precarios?», han abundado.

Sus propuestas

Para revertir y «encarrilar esta situación», Canviem el Rumb propone una serie de prohibiciones y limitaciones para reducir la masificación turística. Además de restringir vuelos y vetar jets y cruceros («este verano llegaron cuatro en un solo día»), reclaman restricciones a la compra de vivienda a las personas que no sean residentes en las islas.

Quieren erradicar las viviendas turísticas ilegales y abogan por hacer lo mismo con las legales «para recuperar las casas para uso residencial y alquileres de larga duración», así como regular el precio del alquiler. Su apuesta por reducir incluye los vehículos de alquiler, mejorando el transporte público, o la celebración de «macro-eventos», permitiendo solo aquellos que «reviertan de forma positiva en la sociedad ibicenca y no dañen el medio ambiente».

La optimización de la gestión del agua, la mejora de las condiciones laborales en el sector turístico, una moratoria urbanística y «políticas públicas dirigidas a satisfacer las necesidades de descanso y de ocio de la población local» completan el listado de reclamaciones de Canviem el Rumb.

Tracking Pixel Contents