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El hogar provisional de Cáritas para familias monoparentales en Ibiza

El centro de acogida Nazaret, en el antiguo albergue de Vila, acoge a 15 mujeres con hijos y un grupo de desahuciados de Can Rova

Imagen de una de las habitaciones del centro de acogida Nazaret. | TONI ESCOBAR

Imagen de una de las habitaciones del centro de acogida Nazaret. | TONI ESCOBAR

Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Es Cubells

Una de las principales actuaciones que ha emprendido Cáritas Diocesana para hacer frente al drama de la vivienda en Ibiza es la puesta en marcha del centro de acogida Nazaret, en la calle Carles III. Aunque solo se trata de una solución provisional, este recurso facilita que personas en riesgo de exclusión social dispongan de un salvavidas para salir a flote hasta encauzar su situación.

El servicio se ha programado para atender, principalmente, a mujeres con hijos, el perfil más indefenso que acude a solicitar la ayuda de la entidad. «Son el grupo más vulnerable. Con este espacio, les ayudamos a que tengan sus necesidades básicas, hasta encontrar una alternativa, ya que dispongan de tiempo para reorganizarse», explica la responsable del servicio de acogida de Cáritas Diocesanas en Ibiza y Formentera, Maite Barchín.

En estos momentos, el centro de acogida es el hogar provisional de 15 mujeres con hijos. Aunque este es el grupo específico para el que se ha destinado la puesta en marcha del centro, también presta acogida, de manera excepcional, a un grupo de personas que fueron desalojadas del campamento ilegal de Can Rova el pasado 1 de agosto.

«Se trata de dos familias que están esperando a que termine la temporada turística para ver qué hacen. Están pensado, incluso, en regresar a su país, pero eso es algo disparatado, porque son solicitantes de asilo», advierte Barchín.

Tras el desalojo de Can Rova, Cáritas llegó a acoger en su centro a cerca de una veintena de personas, sobre todo mujeres y niños. Este recurso se ofreció debido a la problemática situación que se creó en ese momento, en plena temporada turística, ya que buena parte de las acogidas eran empleadas y llevaban a sus hijos a las escuelas de verano, con lo que no estaban evaluadas como personas vulnerables.

La rehabilitación

El centro de acogida Nazaret dispone de tres habitaciones dobles y dos triples, todas ellas con baño completo, y nueve habitaciones individuales, además de aseos comunes con cinco duchas y tres sanitarios. En total, las instalaciones ocupan 365 metros cuadrados de superficie y se completan con una oficina, lavandería, comedor y sala común, un despacho y un sala de administración.

Para la creación de este espacio se ha rehabilitado el antiguo albergue municipal de Vila, que ocupaba este local propiedad de Cáritas, que quedó en desuso desde el año 2021. Los trabajos para renovar las antiguas instalaciones y reconvertirlas en centro de acogida se iniciaron en octubre del año pasado y fueron posibles gracias a la colaboración de una veintena de empresas locales.

El principal impulsor de esta iniciativa fue la cadena hotelera Vibra Hotels, que solicitó al resto de entidades participantes que aportaran su granito de arena con materiales de obra o trabajando en la reforma.

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