Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El problema de la vivienda en Ibiza en 'El intermedio': "Acabé viviendo en un barco en un terreno después de cinco estafas"

El programa de Wyoming muestra en la sección 'Aquí no hay quien viva' la realidad de tres personas de la isla

Varias de las caravanas que quedan a pesar de los avisos de Vila en sa Joveria

Varias de las caravanas que quedan a pesar de los avisos de Vila en sa Joveria / Toni Escobar

Ibiza

Los residentes en Ibiza ya llevan muchos años enfrentándose al problema de la vivienda en la isla y, lamentablemente, no ven la luz al final del túnel. Muchas son las personas que tienen que irse de la isla sin querer hacerlo por los elevados precios de la vida y las escasas soluciones por parte de las instituciones. Esta problemática ha dado un paso más y ha llegado al programa 'El intermedio', presentado por El Gran Wyoming, en La Sexta. En concreto, en la sección 'Aquí no hay quien viva', de la periodista Andrea Ropero, donde han entrevistado a tres personas que atraviesan esta situación.

En primer lugar, Ropero visita el antiguo asentamiento de Can Rova, que fue desalojado el pasado mes de julio, y habla con Ana Loaiza, una trabajadora que tuvo que vivir dentro de un barco en este poblado chabolista.  "Acabé en un barco después de cinco estafas", expone. La joven estuvo viviendo en hostales, apartamentos turísticos y cuartos compartidos y sufrió subidas del alquiler exageradas cuando se iniciaba la temporada. "Llegaron a subirme el alquiler 300 euros de golpe al empezar el verano", cuenta en el programa. "Ibiza se está vendiendo, no se está cuidando a la gente que levanta la isla y no podemos poner buena cara cuando te quitan hasta el techo que pagas", lamenta.

El hecho de vivir en estos asentamientos o en caravanas en algún parking público no indica que el precio a pagar para poder vivir sea menor que el que se paga por vivir en una casa. Así lo demuestra Kevin, un joven también entrevistado por Ropero que cuenta que paga 500 euros al mes por vivir en una caravana. "No tenemos luz porque esto es un parking público. La cocina funciona, pero tengo que comprar al día para comer", explica el joven sobre la caravana que, al carecer de luz no puede usar ni siquiera una nevera. El trabajador muestra cómo se duchan: con una manguera que toma agua de un cubo que surten con garrafas. Además, cuando la periodista le comenta que la caravana tiene sus años, Kevin le responde que es que por las nuevas hay que pagar mucho más.

"Marcharse de un lugar sin querer irse es realmente doloroso, y más con una plaza fija", lamenta Sonia Sancho, que se emociona al hablar con la reportera de su problema. "Soy de Ibiza y tengo que irme de aquí porque no puedo pagar una casa para mi hijo y para mí", puntualiza. Sancho es auxiliar de enfermería en Can Misses y ya se hizo popular hace unas semanas contando su historia en otro programa de televisión, en el que se la veía llorando a las puertas del servicio de Urgencias del hospital público de Ibiza.

Pese a tener un puesto fijo ha pedido el traslado a otro lugar. "Busqué pisos y no encontraba nada para mi hijo y para mí por menos de 1.800 euros. El 12 de septiembre me voy a Valdepeñas, donde voy a alquilar una casa de cuatro habitaciones por 450 euros", cuenta la sanitaria, que detalla que esos 1.800 euros que le piden por una vivienda es, prácticamente su sueldo. En su relato, señala, le duele dejar aquí a su familia y su vida. De hecho, recalca el contraste entre la historia de su madre, que llegó a la isla sin trabajo y en unos años se pudo comprar una casa, y la suya, que tiene trabajo, pero se tiene que marchar de la isla porque no puede acceder a una vivienda. Al ser preguntada por posibles soluciones, la sanitaria responde: "Escribí al alcalde por Instagram y me contestó que lo sentía y que estaban trabajando en ello".

Tracking Pixel Contents