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«Es fundamental que el agua llegue sin sal a las depuradoras de Ibiza»

El Govern aún no tiene una fecha para recibir y poner en marcha la nueva estación de sa Coma, pero asegura que será durante este año

Imagen de archivo de una visita a las obras de la depuradora de sa Coma. | TONI ESCOBAR

Imagen de archivo de una visita a las obras de la depuradora de sa Coma. | TONI ESCOBAR

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Josep Àngel Costa

Josep Àngel Costa

Sant Josep

La conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern balear no dispone aún de una fecha para recibir la nueva depuradora para dar servicio a la ciudad de Ibiza que ha construido el Ministerio de Medio Ambiente en sa Coma. Ambas administraciones vuelven a reunirse este mes para evaluar la puesta en marcha de la infraestructura, que se había anunciado para el pasado mes de agosto.

El conseller del Mar y del Ciclo del Agua restó este martes importancia a este retraso y lo achacó a la complejidad de unos trabajos de esta envergadura. «Queremos tener las garantías [antes de recibir la planta depuradora por parte del Estado] de que todo funciona correctamente y que esté coordinado con Abaqua [la Agencia balear del Agua, dependiente de su conselleria]», subrayó.

Lafuente no se aventura a anunciar cuándo será la puesta en marcha de la nueva estación de sa Coma, aunque aseguró que será durante este año. Así, insistió en que, primeramente, los técnicos deben asegurarse de que «está bien coordinada con toda la red de alcantarillado y el resto de infraestructuras».

Cabe tener en cuenta que la construcción de la depuradora se adjudicó en 2016 por 24,6 millones de euros, aunque se encareció otros tres millones por el sobrecoste de las obras. No obstante, ya hace más de 20 años que había empezado a plantearse el proyecto.

Proyecto de Vila

Por otra parte, el conseller, que acababa de salir de su reunión con el alcalde de Ibiza, Rafael Triguero, y los concejales Jordi Grivé y Rubén Sousa, quiso poner de ejemplo el proyecto que prepara el Ayuntamiento de Ibiza para reducir la salinidad del agua de la red de alcantarillado. Lafuente incidió en que los niveles de sal en las aguas que llegan a las depuradoras de Balears son el gran problema que debe superarse para cerrar el ciclo del agua.

«Este es un trabajo fundamental para todos los municipios. Si no conseguimos que el agua llegue sin sal a las depuradoras, no podemos reutilizarlas y la acabamos lanzando al mar», lamentó.

Este proyecto, que Vila ha presentado a la nueva convocatoria del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) del Govern balear, tiene un coste de 1,94 millones de euros y pretende sellar la red municipal de alcantarillado para evitar la infiltración de agua marina, el principal motivo por el que el agua de la red es salada. La depuradora deja este caudal limpio de materia orgánica e impurezas, pero no elimina su salinidad, con lo que el agua no puede reutilizarse para el regadío.

Según denunció el Consistorio esta semana, el sistema de alcantarillado del municipio ha empeorado en los últimos años «debido a la falta de inversión». Por ello, ante la próxima entrada en funcionamiento de la nueva depuradora ha presentado esta iniciativa a la convocatoria del ITS para dar una salida al agua regenerada y evitar que acabe en el mar. n

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