El 97% de los restaurantes inspeccionados de las Pitiusas suponen un riesgo para la salud del cliente
El 25% de los establecimientos controlados por la conselleria balear de salud en Ibiza y Formentera cuentan con deficiencias graves, mientras que ninguno constata condiciones óptimas para los comensales

La conselleria ha puesto un total de 34 saciones a restaurantes pitiusos. / Toni Escobar
Las estadísticas del servicio de Seguridad Alimentaria de la conselleria balear de Salud revelan que el 97% de los establecimientos de restauración inspeccionados el pasado año en Ibiza y Formentera suponen un riesgo para la salud del cliente. Un porcentaje que en 2022 era del 81%.
Durante el pasado ejercicio, se realizaron inspecciones en 1.762 establecimientos de restauración colectiva en Balears, de los que 156 eran de Ibiza. Esto supone el 7,2% de los locales de la isla, que cuenta con 2.148 establecimientos.
El resultado de los controles realizado en las Pitiusas fue que en un 3% de estos establecimientos la situación era pésima y conllevaba un peligro para la salud pública, ya que suponía «un riesgo inminente» para el cliente, lo que implica la suspensión de la actividad y una sanción. Se trata del nivel cero de la escala de valores del servicio de Seguridad Alimentaria.
En un 6% la situación sanitaria del local es muy mala y en un 16% la calificación es mala. En el ejercicio anterior (2022), el 11% ofrecía una situación muy mala y el 10%, mala. En ambos casos, según los valores de control del departamento balear, significa que se están produciendo incumplimientos con «riesgos no inminentes», por lo que se aplica una sanción económica.
Los peores resultados
En el 72% de los casos se registra una acumulación de pequeños problemas, lo que implica un riesgo que podría terminar desembocando en deficiencias de mayor importancia. Este grupo lo forman esos locales que se podría decir que obtienen un aprobado rascado, pero a pesar de eso su situación no es la adecuada. Esta cifra ha aumentado sustancialmente respecto a 2022, cuando el porcentaje era del 57% .
Solo un 3% de los establecimientos presentaban un buen funcionamiento, cuando un año antes estos representaban el 17% de los establecimientos controlados.
Finalmente, las Pitiusas, y es la excepción en comparación con el resto de islas, no tienen ningún establecimiento que pueda considerarse óptimo o, lo que es lo mismo según el servicio de Seguridad Alimentaria, que lo tenga «todo correcto», a pesar de que debería ser la tónica y lo que se espera cuando se acude a un establecimiento público. En la comparativa con 2022, solo el 3% de los locales ofrecían todas las garantías de seguridad.
Con estos datos, Ibiza y Formentera son las islas de la Comunitat con los resultados más negativos y con los que se pone en entredicho la calidad del servicio que se ofrece a los comensales.
En el total de Balears, el 75% de los restaurantes inspeccionados se encuentra en la franja que constata que la seguridad alimentaria es desde muy mala a mejorable. Al contrario de lo que sucede en Ibiza y Formentera, en Balears el 5% de los locales ofrece una situación óptima, que en Menorca representan el 1% y en Mallorca aumenta hasta el 6%.
En cuanto a los que se considera que tienen un buen funcionamiento, suman un 21% gracias a las cifras que presenta Menorca, con un 41%, mientras que en Mallorca son el 20% de los establecimientos controlados.
Las sanciones
En total, el Ejecutivo balear realizó el pasado año 301 inspecciones sobre los 156 locales en Ibiza, ninguna en Formentera. En este punto, señalan que hay establecimientos que, según los resultados del control, se visitan más de una vez en el mismo año.
En todas las islas se llevaron a cabo 2.856 inspecciones en 1.762 locales y se abrieron 216 expedientes sancionadores, con un importe medio de 2.417 euros. Aún así, desde el Ejecutivo balear señalan que la sanción económica más alta que se ha impuesto asciende a 19.122 euros. En el extremo contrario, la más baja fue de 480 euros.
En Ibiza y Formentera, se abrieron 34 expedientes sancionadores frente a los 166 de Mallorca y los 16 de Menorca.
La conselleria balear de Salud también ofrece datos sobre brotes de intoxicación alimentaria en comedores que engloban tanto a restaurantes, cafeterías y hoteles como a hospitales o comedores sociales, según destaca la jefa del servicio de Seguridad Alimentaria de la conselleria de Salud, Margalida Buades.
El año pasado hubo 16 brotes alimentarios en el archipiélago, dándose 13 en Mallorca, dos en Ibiza y Formentera y uno en Menorca. Como mínimo, 374 personas se vieron afectadas por estos brotes de intoxicación.
En los primeros siete meses de este año ya se han producido 17 brotes, uno más que en todo el 2023. Se considera un brote de intoxicación cuando dos o más personas presentan una enfermedad semejante después de la ingestión de un alimento o bebida en el mismo establecimiento.
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