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Residencia

Empleados de la residencia Cas Serres denuncian que los internos sufren la falta de personal

El Consell asegura que el centro está al «nivel máximo de contratación» y que en septiembre realizará una auditoría para obtener una radiografía del servicio

Los trabajadores de Cas Serres, durante una manifestación frente a la residencia en pasado mes de junio.

Los trabajadores de Cas Serres, durante una manifestación frente a la residencia en pasado mes de junio. / TONI ESCOBAR

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Trabajadores del Hospital Residencia Asistida de Cas Serres vuelven a denunciar la sobrecarga laboral que aseguran que llevan sufriendo «muchos meses» y que afecta «directamente a los usuarios internos». Estos empleados critican la falta de personal, que afecta a todos los colectivos profesionales que atienden a los internos, según explican en un comunicado que enviaron ayer en nombre de «un grupo de trabajadores».

En el escrito recuerdan, además, que el Consell se «comprometió» el pasado mes de junio «a sustituir las vacantes libres y a no dejar turnos descubiertos» tras llegar a un acuerdo durante una asamblea con los trabajadores.

«Todos perdemos con la desidia y el desorden», afirman con contundencia. Esta sobrecarga repercute, principalmente, en la atención de las personas mayores residentes, quienes tienen que quedarse, entre otras cosas, encamados por la falta de celadores que tienen que ayudarles a levantarse, moverse y asearse mucho más tarde de lo habitual.

«Hay una merma de la calidad asistencial y un mayor riesgo de errores -reiteran-. Esta falta de consideración por parte de la dirección o de la institución lleva a que los usuarios estén sufriendo las consecuencias de una mala gestión», añaden.

Los trabajadores aseguran que las promesas de la institución siguen, a día de hoy, «sin cumplirse» y que «van parcheando» para ir cubriendo estas carencias. «Han llegado a faltar, en un mismo turno, varias personas de distintas categorías profesionales», continúan en el escrito en el que denuncian la precaria situación.

Quejas de los familiares

Además de mantener a los usuarios en la cama, la falta de recursos «obliga a darles de cenar tres días consecutivos embutido como plato único» por falta de personal de cocina (en total hay cinco cocineros y seis ayudantes) y a usar «productos precocinados».

De hecho, familiares de los usuarios de la residencia han denunciado a lo largo de estos días, con publicaciones en redes sociales, la mala calidad de los menús. «Un plato de puré de pescado de bote que ni siquiera llega a la mitad del plato», comparte una de ellas que, al parecer, pidió explicaciones a los trabajadores de la residencia, quienes les contestaron que «trabajan bajo mínimos».

La insuficiente plantilla también provoca que falten toallas y sábanas limpias, así como que las enfermeras deban hacerse cargo de varias plantas, «asumiendo el doble de pacientes de los que deberían», puntualizan.

Según los datos proporcionados por la institución insular hay, en el ámbito de limpieza, tres camareras de piso y 22 limpiadoras y en el sanitario, seis médicos, 22 enfermeras, 80 auxiliares de enfermería y cinco celadores para atender a los 96 usuarios internos. La plantilla la terminan de completar un trabajador social, un psicólogo, un dietista, cuatro fisioterapeutas (dos de ellos con contrato a media jornada) y dos oficiales de servicios múltiples, según datos aportados por el Consell.

Por lo tanto, en este momento hay 147 trabajadores fijos estructurales en activo (19 de los cuales están de baja) y 35 trabajadores temporales. Desde el Consell señalan que esta plantilla está sujeta «a movilidad por jubilaciones o incapacidades temporales» que se sustituyen, pero haciendo frente a la problemática de no encontrar este perfil de trabajador en el mercado laboral.

Un hecho que «dificulta mucho realizar las contrataciones de forma rápida, explican.

Una ratio difícil de definir

La situación ocasiona inquietud entre los profesionales, que recalcan su necesidad de saber si desde el Consell tienen intención de «realizar cambios estructurales en el centro y en las dinámicas de trabajo». En ese sentido, explican que les han repetido con insistencia que se «cumplen todas las ratios», cuando son «muy difíciles de definir», ya que los servicios que prestan en el centro son un híbrido entre una residencia y un centro hospitalario.

En ese sentido, desde el Consell aseguran que ya se han contratado los servicios de auditoría (que prometió en junio) para llevar a cabo una radiografía del servicio con el objetivo de conocer por qué existe esta problemática cuando se ha alcanzado «el nivel máximo de contratación». Respecto a 2019, se ha aumentado la plantilla en veinte profesionales mientras que el número de internos se mantiene, añade un portavoz.

Desde la institución señalan que también está en proceso la apertura de bolsas abiertas para agilizar las contrataciones de personal, otro de los puntos del acuerdo firmado en julio.

Por su parte, los trabajadores han manifestado sus «dudas» de que los responsables del Consell sean realmente «conocedores de la situación a la que se ha llegado». «Es una situación que se está alargando más de un año, hasta la fecha nunca han cumplido», critican.

La plantilla reitera que las quejas hechas ahora públicas se comunicaron tanto a la dirección como a la coordinación del propio centro, así como a los sindicatos, y que ningún responsable de la institución insular se había puesto en contacto con ellos. «Ni de Bienestar Social ni desde el departamento de Personal ni desde la conselleria de la que depende el centro», enumeran.

«La respuesta obtenida de la dirección es que el personal es suficiente para atender a los usuarios del centro y que no está previsto poner en marcha una contratación para sustituciones», terminan.

El PSOE acusa al PP de tener «poca humanidad»

El grupo socialista del Consell expresó ayer su «condena» a la «nefasta gestión e incumplimientos» de Vicent Marí sobre la falta de personal en la residencia de Cas Serres. El partido denunció, a través de un comunicado, la degradación alarmante de la calidad de vida de los usuarios, lo que achacó a la «falta de humanidad y abandono» por parte del PP.

«La situación en el Hospital Residencia Cas Serres es absolutamente inaceptable», criticaron los socialistas. La oposición ha «exigido» tanto al presidente del Consell como a las conselleres de Recursos Humanos, Maria Fajarnés, y a la de Bienestar Social, Carolina Escandell, que «no se vayan de vacaciones hasta resolver esta situación crítica». Sobre todo, teniendo en cuenta que no se han cumplido «las promesas hechas en junio». «Una vez más, como ya pasó con la Residencia Colisée, el Consell está mostrando que las personas mayores no son, en absoluto, su prioridad», apuntaron.n

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