Agresión

La taxista agredida en Ibiza: «Pensé: éste me mata. Sólo veía a esa piedra venir hacia mí»

La taxista que el domingo sufrió la agresión de un hombre que rompió su luna delantera explica que se quedó en ‘shock’ cuando le vio irrumpir en la carretera

Imagen de la piedra estampada contra la luna delante del taxi, el domingo por la mañana.

Imagen de la piedra estampada contra la luna delante del taxi, el domingo por la mañana. / IMAGEN CEDIDA A DI

Toni Escandell Tur

Toni Escandell Tur

«Me bloqueé, me quedé en shock. Pensé: éste me mata. No supe reaccionar. Solo veía a esa piedra venir hacia mí. Luego pensé en lo que me podría haber pasado». A Sofía, que ejerce como taxista desde hace tres años, aún le cuesta creer lo que le tocó vivir a primera hora del domingo, cuando un hombre que estaba en mitad de la carretera del segundo cinturón de ronda (a la altura de la salida hacia el Hospital Can Misses) se fue acercando a su vehículo hasta lanzar una piedra de grandes dimensiones, destrozando la luna delantera y provocando una situación de angustia para la conductora y para sus propios compañeros, porque Sofía estaba hablando a través del radioteléfono del taxi y pidiendo ayuda. Los hechos se denunciaron ante la Policía Nacional.

El agresor a punto de lanzar la piedra contra el taxi. | DI

Captura de pantalla del vídeo en el que se ve cómo el agresor lanza la piedra contra el taxi. / toni escandell tur

Ocurrió sobre las 7.40 horas, aproximadamente, cuando venía de dejar a unos clientes en el aeropuerto. «De repente vi un coche parado delante y frené porque no sabía qué estaba pasando. Lo único que pensé fue: vaya tela, ¿cómo se paran aquí para que suba o baje alguien?». Hasta que vio que el coche de enfrente estaba esquivando algo. «Apareció este señor y en ese momento uno se bloquea. Ahora leo muchas cosas: ¿Por qué la taxista no siguió? ¿Por qué no se incorporó al carril izquierdo? ¿Por qué no aceleró? ¿Por qué no le atropelló? Pues en mi cabeza no entra atropellar a nadie», responde Sofía, que admite que leer este tipo de comentarios duele: «Encima te viene un sentimiento de culpa más grande, al pensar que a lo mejor pude evitar algo y no supe hacerlo. Para hablar de esta situación hay que vivirla. No supe reaccionar».

"Nunca imaginé que me tiraría esa piedra"

Su principal miedo cuando se topó con aquella escena era que el hombre se tirase encima. No es descabellado que una taxista piense esto. Se encuentran escenas similares cuando van a recoger a clientes en alguna discoteca de la isla, por ejemplo: «Ves a gente que va borracha, caminando por la acera, pero que se te va metiendo un poco en la carretera. Tú como taxista tratas de ir con cuidado. En todo momento pensé que esta vez sería algo de eso. Nunca imaginé que esta persona vendría con esa piedra a tirármela. Pensé que iría tambaleándose, que se quedaría a un lado y que yo luego podría pasar por el lado izquierdo». También hay quien intenta subirse al taxi en medio de la carretera, cuenta Sofía.

«En lo del domingo me esperé dos segundos para ver si se apartaba un poco a un lado, de manera que yo pudiera acelerar y pasar rápido, pero él vino hacia mí e intenté hacer marcha atrás para alejarme del peligro. Fue con toda la mala cabeza del mundo, porque estaba en la carretera, pero no pude hacerlo porque tenía un coche detrás», relata. Sofía ha hablado de lo que le pasó con un amigo guardia civil de Tráfico, quien le ha comentado que quizás vivió un «efecto túnel» en la visión en tanto que ella se focalizó en el peligro, sin ver lo que ocurría alrededor.

La propietaria del taxi es su hermana, quien explica que «solo la luna son alrededor de 1.300 euros»: «Igual me lo paga el seguro... A eso hay que sumarle lo que he dejado de facturar estos días». Además, Sofía tiene otro compañero que usa este taxi y que, por tanto, también está dejando de ingresar dinero.

Tras lanzar la piedra contra la luna, el individuo trató de abrir la puerta del taxi, por lo que Sofía aceleró. «Él siguió deambulando por allí, aunque yo seguí conduciendo hasta poder echarme a un lado, fuera de la carretera, y un señor se paró a ayudar. Creo que era el que iba en el coche de detrás de mí».

Agresor detenido

Un chico que pasaba por allí dijo que ese hombre había roto el coche de su padre, por lo que al parecer se dedicó a causar varios daños materiales por la zona. En este caso el vehículo estaba estacionado y, afortunadamente, sin nadie en el interior.

El autor de la agresión fue atendido la madrugada del domingo en el Hospital Can Misses tras sufrir una caída. Más tarde, cuando ya le habían dado el alta, agredió a la taxista y posteriormente volvió a aparecer en el centro hospitalario. En esta ocasión acabó retenido por el personal de seguridad, según informaron desde el Área de Salud de Ibiza y Formentera, tras generar un altercado en el recinto (en la parte exterior). La Policía Local y la Nacional acudieron al hospital. El Ayuntamiento informó de que había «lanzado piedras de grandes dimensiones contra vehículos que circulaban por la calzada» y que se tiraba «él mismo sobre los vehículos». Es un hombre nacido en 1973, de Colombia, y residente en Sant Antoni. Fue la Policía Municipal de Ibiza quien finalmente le detuvo.

Sofía recibió la ayuda del otro conductor que se paró y que al parecer iba detrás de ella, de otra taxista y de muchísimos compañeros que inmediatamente acudieron al punto donde se encontraba: «Quizás habría 12 o 15 taxis parados, apartados de la carretera». «El chico que iba detrás de mí me dijo que también había golpeado su coche», añade.

La gente que estaba allí con Sofía se encargó de llamar a «todas las policías», cuenta la taxista, y finalmente acudió la Local, que hizo el parte. «Tardaron hora y media en venir. En esta isla hay cosas que se están desbordando, yo no les echo la culpa por no llegar antes, porque no es que estuvieran comiéndose un bocadillo, es que si no vienen es porque están en otro servicio y no hay más personal».

A continuación llamaron a la grúa para que llevase el taxi al taller y un compañero acercó a Sofía a casa.

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