Gestión de residuos

La planta de transferencia de residuos duplicará su capacidad para acabar con la saturación

El Consell de Ibiza inicia la licitación de la mejora de esta instalación para retirar el tratamiento de envases y ampliar el espacio para las fracciones de vidrio y papel

Zona de acceso a la planta de transferencia de residuos. | CIE

Zona de acceso a la planta de transferencia de residuos. | CIE

Isaac Vaquer

Isaac Vaquer

La estación de transferencia de residuos (ETR) lleva años saturada. Las instalaciones del año 2003 en las que se prepara la fracción de vidrio y de papel y cartón antes de enviarla fuera, no puede asimilar tanta basura. Un problema que ya recogía el Plan director sectorial de prevención y gestión de residuos no peligrosos de Ibiza (Pdspigre) del año 2020 y que, si la burocracia no lo impide, tendrá solución en 2025.

En un momento en el que los municipios están adaptando su normativa para penalizar a aquellos ciudadanos que no reciclen, la necesidad de contar con un espacio adecuado para tratar las distintas fracciones que se reciclan es imperiosa. Más teniendo en cuenta la limitada vida útil del vertedero de Ca na Putxa, apenas cinco años más, y sin que se haya diseñado todavía un plan para gestionar los residuos en la isla.

El Consell ha iniciado esta semana el proceso de licitación de la dirección de obra de la remodelación de la estación de transferencia de residuos (ETR), que costará alrededor de 122.000 euros. Las ejecución del proyecto se está licitando de forma paralela por un precio estimado de 2,1 millones, y cuenta con fondos europeos Next Generation.

Esta instalación, situada en el polígono industrial de es Gorg, no se ampliará, sencillamente se optimizará el espacio existente y se modernizará.

Maquinaria en desuso

La planta todavía cuenta con la instalación de tratamiento de la fracción de envases, que desde 2020 se gestiona en el Área Ambiental de Ca na Putxa. El proyecto de remodelación prevé el desmantelamiento de toda la maquinaria de tratamiento de envases, la rampa y el foso en el que se situaban los contenedores, lo que permitirá prácticamente duplicar el espacio disponible.

Actualmente, el vidrio se descarga en contenedores, de donde se retira manualmente el impropio antes de ponerlo en las bañeras que se trasladan en barco a la Planta de Tratamiento de Ses Veles en Mallorca.

La fracción de papel y cartón se compacta y prensa en balas de un tamaño aproximado 0.8 x 0.8 metros y se almacena para su posterior transporte hasta la Planta de Reciclaje de Papel de Zaragoza o, excepcionalmente, a la planta de Valencia.

Buena parte del cartón se almacena actualmente a la intemperie, lo que supone problemas cuando llueve. | CIE

Buena parte del cartón se almacena actualmente a la intemperie, lo que supone problemas cuando llueve. | CIE / isaac vaquer

Según indica el proyecto, uno de los problemas principales provocados por la falta de espacio es la dificultad para separar los impropios (residuo que ha sido depositado en un lugar al que no estaba destinado), lo que supone que en las plantas de tratamiento sea más compleja su gestión y se pague menos por ellos. Los cambios permitirán que el material que se envía desde la estación cumpla con las condiciones de pureza requeridas.

Actualmente, la ETR recibe en agosto alrededor de 43 toneladas de papel y cartón al día (1.343 toneladas al mes) y 51 toneladas de vidrio (1.581 toneladas al mes), según los datos del Consell de Ibiza correspondientes a 2023. Las instalaciones estarán preparadas para recibir las cantidades proyectadas para 2028: 70 toneladas de cartón y 86 toneladas de vidrio al día.

Mejoras

El proyecto plantea que la zona de vidrio se mantenga en el mismo lugar pero ampliando su superficie y reduciendo el desnivel existente con el resto de la plataforma de la ET para facilitar la carga de los residuos.

Se habilita un espacio que hasta ahora no existía destinado específicamente a la retirada de impropios.

En la fracción de papel y cartón sí se van a mejorar las condiciones del pretratamiento sustancialmente al haber aumentado la zona de recepción de este material y sobre todo la zona de cribado, con una cinta transportadora de ocho metros de longitud total para realizar el triaje manual de impropios. El espacio de recepció pasará de 72 a 160 metros cuadrados, mientras que el de almacenaje, que ahora es de 128 metros cuadrados alcanzará los 350.

Además, se instalarán placas fotovoltaicas y se construirán nuevas naves cubiertas de almacenaje para proteger las balas de papel de la intemperie.

Se prevé que las obras empiecen durante el mes de noviembre de 2024. Su duración estimada es de siete meses, durante los que está previsto coordinar el contrato con otros que permitirán, respectivamente, la gestión temporal de los residuos en otro lugar durante ese período hasta la finalización de las obras, en que se reanudará la gestión de residuos en la estación remodelada situada en el polígono de es Gorg.

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