Sanidad

Rugido de motor para olvidar el hospital

Una veintena de pilotos ibicencos y 30 vehículos de competición animaron ayer la entrada del Hospital Can Misses para celebrar la segunda edición de ‘RacesxLife’, un evento en el que se pretende amenizar la estancia hospitalaria de niños y mayores y a la que cualquier interesado por el mundo del motor podía asistir

Treinta coches de competición toman el hospital de Ibiza

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Estela Torres Kurylo

Capós y maleteros abiertos, banderas de final de carrera ondeando y, para entrar de lleno en el mundo del motor, el rugido de varios vehículos de competición anima el ambiente del Hospital Can Misses. Sus conductores no defraudan, son una veintena de pilotos ibicencos que compiten en diferentes disciplinas y esperan sonrientes bajo las carpas que acogen la segunda edición de ‘RacesxLife’. Un evento impulsado por la Federación Balear de Automovilismo (FAIB) dirigido a niños y adultos ingresados en el hospital y abierto a cualquier fanático de las cuatro o las dos ruedas.

«Toda la representación del mundo del motor de Ibiza se ha querido reunir para apoyar la causa», afirma José Joaquín Fernández, Jota Jota, piloto y organizador del encuentro. Ha llegado junto a sus compañeros a las siete y media de la mañana con una treintena de coches «de diferentes disciplinas: rally, montaña, todoterreno, motos, quad...», detalla.

Coches «grandes y chulos»

En comparación con la primera edición de ‘RacesxLife’, que se celebró en 2019, en esta ocasión hay más disciplinas: «Aquí todo el mundo está invitado», asegura Jota Jota, que explica que este año también está presente el motocross. Además, ha traído un prototipo de coche de montaña «fabricado especialmente para la competición», como parte de la muestra en la que «cada cual aporta lo suyo para que los niños vean algo de cada mundo», apunta el piloto, que explica que también cuentan con un pintacaras. Además, se ha habilitado un espacio para que los más pequeños puedan pintar. Jota Jota admite que el evento le hace «más ilusión que una carrera».

Mucha emoción es la que también transmiten las miradas de Pedro, Raúl, Agustín y Berti, un grupo de jóvenes de la Asociación de Madres y Padres de Personas con Discapacidad de Baleares (Amadiba): «Tengo mucha pasión por los coches. Me encantan. Sé un poco de mecánica y tengo un primo que se dedica a la compraventa de coches de segunda mano», cuenta Berti, que hace poco estuvo en una exposición automovilística en Santa Eulària. Para sus compañeros, en cambio, esta es la primera vez viendo coches «así de grandes y chulos», cuentan cerca de dos todoterrenos que hay parados en mitad de la plaza. Se enteraron el día anterior de la celebración del evento y, con más o menos admiración por este mundo, admiten que han venido «a disfrutar».

A Jorge se le van los ojos a los vehículos. Es doctor en Can Misses, su «segunda casa», reconoce, por el tiempo que pasa aquí. El mundo del motor es su hobby y ha venido con sus dos hijos, que tratan de alargar su estatura para asomarse a las ventanas de algunos coches de carreras e indagar en el interior. Antes se han podido subir «por primera vez» a uno de rally. «Me pareció una oportunidad fantástica para acercar este mundo a mis hijos», indica, antes de confesar: «Aquí estamos disfrutando, no sé si ellos más que yo o viceversa».

A los neumáticos de los vehículos que hay a las afueras del centro les acompañan los de algunas sillas de ruedas de pacientes que salen de Can Misses. Pijamas azules y amarillos pasean entre las carpas, aprovechando el momento de desconexión y tratando de resguardarse del sol: «Qué pasada», comentan algunos espectadores, mientras otros se sorprenden de que haya «coches a la salida del hospital».

Todoterrenos

Los pilotos José Marí Roig y Néstor Serra asisten al encuentro en representación de Eivissa Club 4x4, fundado hace aproximadamente un año. En la isla no disponen de circuitos para competir pero junto al Ayuntamiento de Sant Joan organizan una exhibición para las fiestas de Sant Llorenç: «Estamos contentos porque hacía 15 años que no se hacía nada de 4x4 en Ibiza», apunta Marí. Tiene muy claro lo que significa el automovilismo: «Es un deporte más y hay gente que tiene a quienes practican deportes de motor como delincuentes. No vamos por caminos a 80 o 100 kilómetros por hora, tenemos un circuito en el que corremos una vez al año y el resto del tiempo vamos fuera», explica el piloto, sobre su desplazamiento habitual a Andalucía para participar en el campeonato de España.

Con amplia experiencia en una carrera tan impredecible como el Dakar (concretamente, cinco veces en quad) Toni Vingut tampoco se ha perdido este encuentro, al que asiste por primera vez: «Es importante y bonito para quienes estén en el hospital. Yo he estado, sé lo que es y se hace muy largo y pesado, por lo que todas las distracciones que puedas tener y te saquen de la rutina diaria de un hospital siempre puede ser positivo», asegura, recordando el tiempo que ha pasado hospitalizado tras su accidente en la quinta etapa del Dakar de este año. Para Vingut aún es una incertidumbre saber cuándo terminará la rehabilitación, pero ya está «impaciente por empezar a correr» y está enfocado en la Baja Aragón que hay a finales de julio. Antes de agradecer a todas las personas que están y han estado a su lado en el momento que ha vivido, asegura que a quienes esta mañana de sábado asisten al evento tratará de transmitirles parte de su experiencia: «Creo que es bueno hacer deporte. No hay que buscar un resultado rápido, lo importante es pasárselo bien y los objetivos van llegando. Si queremos que éstos lleguen, hay que trabajar y fallar muchas veces. En ocasiones, quienes consiguen más cosas no son quienes lo han hecho bien desde el principio, sino quienes han tenido más paciencia, han sabido fallar y levantarse», deja, como lección extrapolable a cualquier disciplina de la vida.

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